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Dick, Kerr’s Ladies FC: Un equipo pionero

2 febrero 2010 1 Comentario

En una época en la que las mujeres ocupaban un lugar casi decorativo en la sociedad, desde el deporte un grupo se encargó de romper con lo establecido y causó una revolución que movió multitudes en Inglaterra, sobre todo a finales de la década del 10 y principios del 20, con un furor que llegó hasta el otro lado del Atlántico. Surgido en el ceno de una fábrica que construía municiones para las tropas en la Primera Guerra Mundial, Dick, Kerr’s Ladies FC fue el encargado de poner la piedra basal para el desarrollo del fútbol femenino.

Cuando en 1914 se declaró la guerra la mayoría de los hombres dejaron sus casas y sus trabajos para alistarse en las milicias británicas. Ante la falta de empleados y para no detener la producción las empresas contrataron mujeres. Una de las que siguió esta tendencia fue la Dick, Kerr and Company, de origen escoses pero que se había mudado a la ciudad inglesa de Preston. Originalmente estaba vinculada a los ferrocarriles, una industria siempre fructífera para Gran Bretaña. En pleno conflicto bélico centró su atención en la elaboración de equipamiento para el ejército.

En los descansos las empleadas de la Dick, Kerr se relajaban jugando al fútbol. Durante uno de esos momentos de recreación al administrador Alfred Frankland se le ocurrió organizar para la Navidad de 1917 un partido a beneficio para los soldados que volvían del campo de batalla. Le comentó el plan a Grace Sibbert, cuyo marido estaba prisionero y que era la encargada de armar esos encuentros informales, que sin dudar aceptó la propuesta. Así nacía el mito del Dick, Kerr’s Ladies FC.

Por 20 libras, lo que a dinero actual serían alrededor de 4.000 libras, Frankland alquiló Deepdale, el estadio de Preston North End, el club más importante de la ciudad y uno de los mejores de la Primera División. “Si pensás lógicamente es un paso ridículo. Es como pensar ‘hagamos un partido a beneficio. Alquilemos Old Trafford”, dice Tony Frankland, el bisnieto de Alfred. La jugada salió perfecta. Se acercaron 10.000 espectadores, que vieron a Dick, Kerr´s Ladies FC ganar 4-0 sobre Arundel Coulthard Foundry. Al respecto el Diary Post publicó: “Dick, Kerr no tardó en demostrar que ha sufrido menos el pánico escénico y tenía una mejor compresión del juego. Su labor, de hecho, era sorprendentemente buena. Una o dos de las damas demostraron un control admirable de la pelota”. La recaudación ascendió a 200 libras, cerca de unas 40.000 libras en el presente.

Dick, Kerr’s previo al partido debut.

Gracias al éxito de esta presentación, Dick, Kerr’s siguió disputando partidos y su popularidad iba en alza. El gran quiebre se produjo con la llegada de Lilly Parr, probablemente la mejor jugadora que haya vestido la camiseta blanca y negra (otras veces fue solamente blanca). Frankland quedó maravillado con su talento, por lo que le consiguió trabajo en la empresa y así la sumó al plantel. Una crónica de la época la describe como “una chica de 15 años con un remate de un defensor de la Primera División”.

Frankland, que tenía como asesores a dos ex jugadores de una etapa histórica de Preston North End, trataba de buscar nuevas maneras de motivar al público para que se acercara a los partidos, que siempre tenían un fin benéfico, especialmente para hospitales o centros de veteranos de guerra. Una de las tantas iniciativas fue jugar de noche. Gracias a un permiso especial del Ministro de Guerra Winston Churchill se alquilaron 2 focos de aviones aircraft para iluminar el terreno de juego. Como por aquellos años la pelota era marrón, por la visibilidad se utilizó una de color blanco.

Varios de los estadios más importantes y tradicionales de Inglaterra se rindieron ante el encanto de Dick, Kerr’s. En la lista figuran Anfield Road (Liverpool), Old Trafford (Manchester United), Saint James Park (Newcastle United) y Goodisson Park (Everton), en donde se estima que llegaron a convocar a 53.000 espectadores, quedando afuera entre 10.000 y 15.000 personas. En cada ciudad en la que se presentaban las jugadoras casi tenían tratamiento de estrellas de rock. En aquel partido en Goodisson Park la polícia tuvo que abrirles el paso para que pudieran llegar al vesturario porque se les hacía imposbile transitar en el medio de la multitud.

Observando que el contexto nacional empezaba a quedar acotado, Frankland miró del otro lado del Canal de la Mancha. Le extendió una invitación a la Federation Française Sportive Feminine para que enviara a un combinado para disputar 4 amistosos. Desde París se aceptó la propuesta y así nació la primera serie internacional de fútbol femenino.

El conjunto francés en muchos aspectos era la contraposición de Dick, Kerr’s Ladies, que jugó estos encuentros como Dick, Kerr’s International Ladies. Mientras que las inglesas eran robustas y criadas en el seno de familias de la clase obrera británica, las visitantes, en cambio, eran mayormente estudiantes universitarias, esbeltas y que “caminaban al ritmo de la Marsellesa”, describe Barbara Jacobs en el libro Dick, Kerr’s Ladies, una de las dos investigaciones que se hicieron al respecto.

En la apertura del tour las locales ganaron 2-0 en Deepdale, luego se impusieron 5-2 en Stockport, una localidad de las afueras de Manchester, e igualaron 1-1 en Hyde Road, la primera cancha de Manchester City antes de mudarse a Maine Road en 1923. La seguidilla se cerró en la única ciudad que todavía no habían conquistado: Londres.

Standford Bridge, uno de los estadios más importantes de la capital británica, le abrió las puerta al Dick, Kerr’s para afrontar lo que sin dudas iba a ser su compromiso más trascendental porque “era el juego que las haría estrellas en los medios nacionales”, explica Jacobs. Nuevamente hubo una buena asistencia en las tribunas, aunque esta vez las cosas no salieron como se esperaban.

Cuando todavía se disputaban los tramos iniciales del partido, Jennie Harries, una de las figuras, se retiró por una lesión. Como todavía no estaban permitidos los cambios, Dick, Kerr’s se las tuvo que arreglar con 10. Las galas ganaron 2-1, en un resultado que fue un shock. “A lo largo de la historia del club sólo perdió 24 veces y con un promedio de 2 derrotas por año”, dice Gail Newsham, autor del libro In a League of their own! “Por supuesto que no las subestimamos, pero no hemos dado lo mejor de nosotras”, reconoció tras la derrota la capitana Alice Kell.

Formación de 1921. Ese año juntó 53.000 personas en Goodison Park, récord que todavía se mantiene para un partido de mujeres en Inglaterra.

Como en casi todas las historias siempre hay un malo. En este caso el papel lo representó la Football Association (FA), la entidad que regula el fútbol en Inglaterra y que históricamente se destacó por tener un corte tradicionalista. Quizás por los celos de ver a un grupo de mujeres mover multitudes que equipos de Primera División ni siquiera estaban cerca de igualar, los directivos declararon ilegal al fútbol femenino en la sesión del 21 de diciembre de 1921. Para llegar a esta resolución se basaron en supuestos estudios médicos que afirmaban que este era un deporte peligroso para las mujeres. De este modo, los clubes afiliados a la FA sólo podían acoger en sus canchas encuentros masculinos.

Esto fue un durísimo golpe para Dick, Kerr’s Ladies FC porque tuvo que buscar lugares alternativos para jugar, que no siempre presentaban las mejores comodidades y la concurrencia disminuyó drásticamente. Se encontró como manera de subsistencia salir al exterior. En reciprocidad se organizó una gira por Francia, en donde también causó conmoción, en especial en París. Se tomó revancha de la caída en Londres y ganó los 4 amisotos que disputó.

En 1922 sería el turno de cruzar el océano Atlántico para visitar Canadá y Estados Unidos. Luego del largo viaje en barco desde Liverpool, las jugadoras se encontraron con una mala noticia: la etapa canadiense se había cancelado, al parecer por presión de la FA. Esto no fue lo peor. Cuando traspasaron la frontera se enteraron que sus rivales serían hombres, los cuales la mayoría eran inmigrantes británicos con pasado en la Primera División inglesa.

¿Se amilanaron las jugadoras ante semejante desafío? En absoluto. Salieron a jugar y a demostrar que de sexo débil  no tenían nada. Sobre 9 encuentros ganaron 3, empataron 3 y perdieron 3. “Éramos los campeones nacionales y tuvimos que pasar un infierno para poder ganarles”, recuerda todavía con sorpresa Pete Renzulli, defensor que padeció a Dick Kerr’s Ladies. Cuenta la leyenda que en una de estas presentaciones hubo una muestra del poderío de Parr. Sacó un remate tan potente que el arquero, quizás subestimando el tiro, no lo pudo detener. La potencia que llevaba la pelota tiró al arquero adentro del arco y, de recuerdo, se fue con un brazo roto.

Una vez retornado a casa Dick Kerr’s siguió jugando de manera esporádica y sin tanta repercusión como en su época dorada. Volvió a tener cierta atención recién en 1937 cuando se lo consideró campeón del mundo no oficial al ganarle 5-1 a Edimburgh Ladies, el mejor equipo de Escocia. Durante la Segunda Guerra quedó en suspenso y retornó a la actividad en 1946 con varios cambios. El principal fue que tuvo que usar otra denominación porque la Dick, Kerr and Company tenía nuevos dueños y estos le retiraron el apoyo. Pasó a llamarse Preston Ladies FC, aunque se lo seguía mencionando con el nombre original.

La debacle definitiva comenzaría en 1957 con la muerte de Frankland. Su lugar fue ocupado por Kath Latham, ex jugadora y que se transformó en la primera entrenadora de la historia. Respirando con un tubo de oxigeno Dick, Kerr’s se mantuvo con vida hasta 1965, cuando finalmente desapareció. Igualmente había plantado la semilla. En 1969 se formó la Women’s Football Association (WFA) y en 1971 la FA levantó la rídicula suspensión sobre el fútbol femenino, que recién quedó bajo su orbita en 1993 cuando absorbió la estructura de la WFA.

El recuerdo de este conjunto señero se fue diluyendo con el tiempo. En 1992 se organizó un partido homenaje al cual asistieron muchas de las jugadoras. Volvió a saberse de ellas cuando se inauguró el Salón de la Fama del Fútbol inglés porque Parr, que murió de cáncer en 1995, se convirtió en la primera mujer en ganarse un lugar entre las leyendas. Su nombre figura al lado de luminarias como Brian Clought, Bobby Charlton y Matt Busby, entre varias más. Más adelante se fueron agregando otras ex integrantes de Dick, Kerr’s Ladies FC. Por otra parte la London Lesbian Kickabouts, una liga que reúne lesbianas, tiene una copa que le rinde homenaje a Parr, que nunca escondió su homosexualidad.

Hoy el fútbol femenino todavía esta a la sombra del masculino, pero ya esta instalado y no es tan raro ver mujeres pateando una pelota. Desde 1991 la FIFA organiza el Mundial, que ha mantenido un crecimiento sostenido desde ese momento, y a partir de Atlanta 1996 figura en los Juegos Olímpicos. Que todo esto suceda es gracias a unas aventureras que desde una fábrica de municiones, y con el afán de ayudar, se revelaron a las convenciones sociales de la época.

Fuentes/Links relacionados

The forgotten story of … the Dick, Kerr’s Ladies football team (The Guardian)

The belles of the Ball: Dick Kerr’s Ladies (4-4-2 Magazine)

Trail-blazers who pioneered women’s football (BBC)

English Football: when women ruled the pitch (The Guardian)

Fútbol Femenino: crecimiento entre tensiones (La Redó!)

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