La princesa del hielo

De miembro de una organización juvenil socialista a la tapa de Playboy. De los podios olímpicos, mundiales y europeos a codearse con Hollywood. De ser espiada por los grupos de inteligencia a conductora de televisión. Así se pude resumir en pocas líneas la vida de Katarina Witt, que a fuerza de encanto, saltos y giros en las pistas de hielo encandiló a todos y se convirtió en una de las caras más bonitas e importantes de la Alemania unificada.

Ya de pequeña Katy mostró dotes para el patinaje artístico. Esto se confirmó en 1976, cuando fue campeona en la Espartaquiada Juvenil e Infantil. A partir de ese momento desde el estado de la República Democrática de Alemania (RDA) comenzaron a prestarle una especial atención porque observaron que podía servir como elemento para propagar sus ideales. A esto se le sumaba que cumplía con varios requisitos que eran bien vistos por las altas esferas. Witt, que en ese momento tenía 11 años, militaba en la agrupación Jóvenes Alemanes Libres, era aplicada en los estudios y en los entrenamientos y venía de una familia trabajadora.

“Considerando su edad, su ideología política y su madurez, es buena para el desarrollo”, decía uno de los primeros párrafos que la Stasi, el órgano de inteligencia de la RDA, redactó sobre Witt en el informe de 181 páginas conocido como Operación Flop, que vuelca todas las investigaciones que se hicieron sobre ella durante el período de la Alemania comunista. Cuando este documento fue desclasificado en 2002 se volvió un dolor de cabeza para la nacida el 3 de diciembre de 1965 en las afueras de Berlín.

katarinawittmunichLa gran consagración de Witt llegó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984 en Sarajevo (Yugoslavia). Allí se subió a lo más alto del podio y el mundo conoció su nombre, su belleza y sus virtudes con los patines. Pero su título más recordado fue el oro olímpico en Calgary (Canadá) en 1988, que la convirtió en la segunda patinadora en la historia en lograr dos medallas doradas consecutivas. Como sucedió varias veces durante la Guerra Fría se dio una lucha de sistemas.

Por un lado estaba Debie Thomas, el crédito de Estados Unidos, por el otro la cara más bonita del socialismo, tal como fue apodada la alemana por la revista Time. Las dos candidatas le sacaron chispas al hielo canadiense y la medalla dorada viajó al otro lado de la Cortina de Hierro. “Fue una lucha de clases total: lo era para los estadounidenses y lo era también para nosotros”, explicó alguna vez Witt. “Fue una pesadilla”, expresó al respecto Thomas, que había comenzado liderando la competencia gracias a su buena puntuación en el programa corto pero falló en el largo.

Este triunfo se sumó a los 4 obtenidos en los campeonatos del mundo. Para esa altura ya se había convertido en la preferida de los funcionarios, que no perdieron la oportunidad de explotar su figura como una nueva fuente de ingreso de dinero. El 80 por ciento de lo que generaba Witt iba a las arcas del estado que, como contrapartida, le permitía acceder a beneficios que sus compatriotas no podían como, por ejemplo, tener vía libre para viajar al exterior o no esperar alrededor de 10 años para conseguir un auto.

A causa de esta situación fue muy criticada por varios medios cuando cayó el Muro de Berlín. “Creo que trabaje duro para esto. Hice algo que otros atletas no pudieron hacer y por esto esta bien poder tener algo especial”, le dijo al New York Times cuando la polaridad tenía los días contados.

Lentamente fue dejando el deporte y se volcó al mundo del espectáculo. Se convirtió en la cara principal de Holiday on Ice, que tuvo mucho éxito en Europa  entre fines de 1988 y principios de 1989. En esta nueva posición, tiempo antes de la caída del Muro de Berlín, comenzó a codearse con celebridades de la República Federal de Alemania, lo que le permitió conocer otra realidad, opuesta la que vivía en su país.

También saltó al cine. Actuó en la versión sobre hielo de la opera Carmen, en la cual compartió cartel con Brian Boitano y Brian Orsen, campeón y subcampeón de patinaje artístico en Calgary, respectivamente. “Ahora soy artista”, dijo luego del rodaje. Esa no fue su única aparición en la pantalla grande. Su papel más importante fue el de Natacha Kirilova en Ronin. Además hizo un cameo en Jerry Maguire, protagonizada por Tom Cruise. La publicidad también se fijo en ella. Para 1992 Coca Cola la había elegido para participar en uno de sus comerciales.katarinawittplayboy

Sin dudas, dentro del show busniess Witt es recordada por haber sido tapa de la edición estadounidense de Playboy. Ocurrió en 1998 y se convirtió en la primera deportista en aparecer en la portada de la renombrada revista. “Se armó mucho revuelo alrededor mío. Pero de cualquier manera, fue un proyecto, un proyecto especial. No lo hice para volverme más famosa. Buscaba ser un poco más provocativa en mi carrera”, recordó a Sports Illustreited la 6 veces campeona de Europa. Volvió a aparecer en esta publicación en 2001, pero exclusivamente para la versión alemana, que rápidamente agotó todos los números.

En 1994 regresó a la competencia y finalizó en el séptimo puesto en los Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer (Noruega) con una rutina en la cual envió un mensaje de paz a Sarajevo, la ciudad en donde se había colgado su primera medalla olímpica y que en ese momento se encontraba hundida en la guerra. Ese mismo año editó Mis años entre la obligación y el deporte, su autobiografía.

Cuando parecía que Witt ya definitivamente se había alejado de las discusiones sobre su participación durante la división de Alemania, los fantasmas retornaron. El gobierno teutón decidió dar a conocer los documentos clasificados de la RDA. Witt presentó un pedido para que su archivo no saliera a la luz, pero finalmente lo terminó retirando. En el informe, que según la espiada muchas cosas que dicen allí son mentiras, se considera a Witt, que en varias ocasiones defendió la manera en la que el régimen trabajaba con los deportistas, como una “compañera” y como una “beneficiaria”. Además de atribuirle supuestos agradecimientos por el apoyo brindado cuando la disolución de la RDA era un hecho.

No sólo toca temas políticos, sino que se mete de lleno en su vida privada. Se cuenta desde como era su relación con su histórica entrenadora, Jutta Müller, hasta cuales eran sus romances. “Tuvo relaciones sexuales entre las 20:00 y las 20:07”, afirma un extracto de la investigación. Sobre el tema, la protagonista dijo que “hubiera preferido no enterarme de algunas cosas. Yo no trabajé para la Stasi, pero tampoco fui miembro de la resistencia. No fui una victima. En todo caso fui un objeto”.

Hoy ya distante de cualquier polémica, Witt es una mujer muy ocupada y querida en Alemania. Escribió la novela Sólo por pasión, que relata la historia de una joven promesa del patinaje artístico con puntos comunes con su vida, se la suele ver en diversos eventos sociales y durante los últimos años condujo el programa Estrellas en el Hielo, en el que famosos debían demostrar sus habilidades en una pista de hielo, y un Reallty Show para ayudar a los participantes a bajar de peso. En 2007 fue la presentadora de la sede de Hamburgo en el Live Earth, el megaconcierto que se hizo a nivel mundial y que intentó concientizar sobre la situación ecológica del planeta.

Todo esto no le impide seguir vinculada con el deporte. Integra el staff de comentaristas de la NBC de los Estados Unidos durante los Juegos Olímpicos de Invierno y trabajó para ESPN y ABC. Actualmente esta abocada a ser la cara principal de la candidatura de Múnich como sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018.

Foto 1: Witt durante su presentación como líder de la candidatura de Munich como sede los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. (bild.de)

Foto 2: La famosa tapa de Playboy de 1998.

Katerina Witt en Sarajevo 1984

Fuentes/Links relacionados

Katarina Witt: La cara bonita del socialismo (Deutsche Welle)

¡Oh, es ella! (El Mundo Deportivo)

’88 Winter Olympics; Witt Is Gold Medalist for a Second Time (New York Times)

Witt Fears Change May Hurt East Germany’s Sports Elite (New York Time)

Stasi files reveal Katarina Witt was willing accomplice (The Telegraph)

Ice-skater tries to block Stasi files (The Telegraph)

Q&A: Katarina Witt (Sports Illustreited)

Ficha de Katarine Witt en Internet Movie Database

Diversas ediciones de Playboy con Katerine Witt en la tapa

Sitio oficial de Katarine Witt (Inglés/Alemán)

Una respuesta a “La princesa del hielo

  1. Pingback: El espía del hielo « Historias Deportivas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s