Revolución cultural

La letra de una canción popular describe como tiene que ser la mujer en Corea del Norte: “la mujer debe ser una flor, la mujer debe ser bella, la mujer debe tener cabello largo, la mujer no debe llevar pantalones”. Pese a estos rígidos mandamientos, a fuerza de triunfos la selección femenina de fútbol pudo romper la barrera social al punto de ganarse el cariño de Kim Jong Il, uno de los mandatarios más enigmáticos del mundo.

“Nuestro jefe de Estado ama a nuestra selección femenina. Considera a las jugadoras sus propias hijas y le regala todo su amor”, contó el entrenador Kim Kwang-min. El aprecio de quien heredó el poder tras la muerte de su padre en 1993 en gran parte se debe a que el equipo protagonizó varios los de éxitos más importantes del deporte norcoreano en los últimos años.

Junto con China y Japón, campeón del mundo, Corea del Norte es una de las potencias en el contexto asiático. Desde su primera participación en el torneo continental en 1991 nunca quedó eliminado antes de semifinales y la peor ubicación fue un cuarto puesto. La otra ausencia en el podio data de 1995, ocasión en la que no participó. Fue campeón en 2001, 2003 y 2008. Además, ha tenido grandes desempeños a nivel juvenil. Los títulos mundiales sub 20 en Rusia 2006 y sub 17 en Nueva Zelanda 2008 son los puntos más altos.

Gracias a estas actuaciones, las jugadoras han logrado un status de estrellas y reciben por parte del gobierno beneficios a los que de otra manera les hubiera sido muy complicado acceder.

Las Chollimas no siempre pueden transitar el camino del éxito y a veces sufren algún revés, tal como sucedió en el pasado Mundial de Alemania 2011. A raíz de los resultados recientes, había buenas perspectivas en su actuación, las cuales no se materializaron porque quedaron eliminadas en la primera ronda.

Corea del Norte antes del debut en Alemania 2011. (AP)

Corea del Norte perdió 2-0 con Estados Unidos en el debut. Tras la caída Kwang dio una explicación increíble sobre la razones de la derrota: “durante un amistoso jugado el 8 de julio en Pyonyang varias jugadoras fueron alcanzadas por un rayo. La arquera y cuatro defensoras fueron las más afectadas. También algunas mediocampistas. Más de 5 tuvieron que ir al hospital. Hubo inesperados cambios físicos”.

Con o sin influencia de factores externos, lo cierto es que en la segunda presentación las norcoreanas sufrieron un nuevo traspié ante Suecia (1-0) y se despidieron con un 0-0 frente a Colombia. Terminado el Mundial, volvieron a ser noticia porque 5 integrantes del plantel dieron positivo en el control antidóping, lo que alimenta aún más las sospechas que rodean a la preparación de los atletas en aquel país.

Las actuaciones de la selección influyeron para que el fútbol femenino se haya convertido en un fenómeno de masas y saliera del ostracismo y descredito en el que vivió hasta el comienzo del Siglo XXI.

Según los datos que publica el sitio oficial de la FIFA, de los 24 millones de habitantes que hay en el país, 500.000 son mujeres que en distintos niveles juegan al fútbol. La parte más fuerte de la formación de las jugadoras comienza en sexto grado de la primaria. Las que se destacan son sometidas a un entrenamiento más exigente y de allí las mejores se incorporan a clubes en donde sólo se les enseña sobre fútbol.

Toda la atención que recibe el fútbol femenino en Corea del Norte la experimentó Middlesbrough  Ladies. Este modesto e ignoto equipo amateur de la tercera división inglesa el año pasado jugó dos amistosos en el marco de las celebraciones por los 10 años de relaciones bilaterales entre Gran Bretaña y Corea del Norte. “Nos sentimos famosas. Los partidos fueron los más duros que hemos jugado”, relató la goleadora Nicola Duchling. La primera presentación atrajo a casi 6000 personas y se estima que alrededor de 23 mil espectadores siguieron los encuentros por televisión.

Las jugadoras de Middlesbrough Ladies estrellas en Corea del Norte. (AP)

Middlesbrough es un lugar al que se recuerda con cariño en Corea del Norte. En aquella ciudad del noreste de Inglaterra una desconocida selección norcoreana fue protagonista del Mundial de 1966 al llegar a cuartos de final tras eliminar a la poderosa Italia.

En una sociedad meramente patriarcal,  la selección femenina de fútbol ha logrado una revolución cultural en Corea del Norte.

Actualización: Por los casos de dóping en el Mundial como sanción la FIFA le prohibió a Corea del Norte participar en la Copa del Mundo de 2015: North Korea out of Women’s Cup for Deer Gland Doping.

Corea del Norte se niega a seguir jugando en protesta por un penal mal cobrado

Jugadoras norcoreanas agreden al árbitro. Fueron suspendidas de por vida por el gobierno

Fuentes/Links relacionados

Three more North Koreans fail doping tests at World Cup (Reuters)

“Cambios físicos inesperados”: El extraño debut de Corea del Norte (DPA)

The North Korea Women – Andry for a Reason (New Tork Times)

Perfil Corea del Norte (fifa.com)

The Secret of the North Korean Women’s Soccer Team (dailynk.com)

Mundial Femenino: Corea del Norte debe ganar y complacer al líder King Jung-il (DPA)

Corea del Norte invita a la selección femenina de EE.UU (DPA)

Mo Johnston y la muerte del sectarismo

El duelo entre Rangers FC y Celtic Glasgow FC es la columna vertebral que sostiene la estructura del fútbol escoses y los protagonista del llamado Old Firm monopolizan los torneos locales. No hay más que observar el listado de campeones de la liga, de la Copa de Escocia o de la Copa de la Liga y se verá que sus nombres se repiten hasta el cansancio y cada tanto aparece algún intruso. Además de convivir en una misma ciudad, ostentan una rivalidad que lleva casi 120 años de vida, la cual no es estrictamente deportiva.

Durante varios siglos Glasgow ha sido, con más o menos vehemencia, el epicentro en la disputa entre protestantes, por lo general afines al unionismo, y católicos, vinculados con los republicanos y mayormente descendientes de inmigrantes irlandeses. En las canchas fue el lugar en donde más se plasmó este choque religioso e ideológico. Por esta razón el fútbol fue uno de los tópicos más mencionados en una investigación sobre el sectarismo realizada por el Glasgow City Council. Varios de los ciudadanos encuestados coincidieron que esa animadversión es una complicación extra en medio de la situación social y reconocen que esto beneficia a los clubes desde lo financiero.

La historia de Celtic FC comenzó por necesidad. El padre marista Wilfred Kerins creó la institución en 1888 con la idea de juntar fondos para un comedor infantil y más tarde se convirtió en un reducto para que los jóvenes se mantuvieran alejados de los evangelizadores protestantes.

Rangers FC, por su parte, se fundó en 1873 por un grupo de remeros adolescentes y el nombre surgió por la recomendación de uno de ellos que lo observó en un anuario del rugby inglés. El equipo en un principio se ganó el favoritismo de los trabajadores portuarios y a medida que fue creciendo se transformó en el sitio de reunión por excelencia para los protestantes.

A su manera ambos eran lugares sectarios. Celtic FC se caracterizaba por ser un poco más abierto y permitía jugadores o empleados que profesaran el protestantismo. Rangers FC, en cambio, estableció una política tácita, la cual recrudeció tras la Segunda Guerra, de no admitir futbolistas, entrenadores o personal administrativo católico o que tuviera algún tipo de relación con alguien de esa comunidad. “Un club protestante para gente protestante”, era el lema que se solía escuchar en las tribunas de Ibrox Park, el estadio en donde juega de local.

“Detrás de líneas enemigas” dice la bandera de un grupo de hinchas de Rangers en Dublín.

Pese a esa decisión los Teddy Bears contaron con un puñado de jugadores católicos declarados (hay historiadores que afirman que fueron 15), los cuales pasaron con más pena que gloria. Se pueden mencionar a Laurie Blyth, quien sólo vistió la camiseta azul la temporada 1950/1951 hasta que se develó su condición religiosa, o el de Archie Kyle, que a principios del Siglo XX pudo mantenerse un par de años. En este aspecto, sin dudas el que rompió todos los tabúes fue Maurice Mo Johnston.

Aquel 10 de julio de 1989 Glasgow amaneció con una noticia que causó escándalo: Johnston, el jugador escoses de moda, ex Celtic FC y confeso católico era la gran incorporación de Rangers FC. En las puertas del Scottish Sun, el matutino que dio la primicia, una legión de Gears (apodo de los hinchas de Rangers FC) y de unionistas se citaron en la puerta del diario para quejarse y pedir que desmientan lo publicado. No aceptaban que la noticia fuera cierta. Paralelamente en Irlanda del Norte el Belfast Telegraph dio la misma información y también fue objeto de quejas y de llamados amenazantes a la redacción.

Por la tarde el club confirmó la llegada del delantero desde el Nantes francés y las protestas se centralizaron en Ibrox Park. Algunos fanáticos mostraban el enojo quemando bufandas o camisetas, otros se negaron a comprar los tickets para la temporada y hasta apareció una corona de flores que decía “fin a 116 años de tradición”.“Esta es una patada en los dientes… nos mantuvimos 100 años sin católicos, ¿por qué los vamos a necesitar ahora?”, se preguntaba un furioso hincha.

El gran responsable para el arribo de Johnston fue el presidente David Murray. Este joven empresario observó que el sectarismo estaba dañando la imagen del club hacía el exterior, lo que traía como consecuencia problemas en lo deportivo y económico. Ya había mostrado cuales eran sus intenciones cuando contrató como entrenador a Graeme Souness, casado con una católica. “Fue una decisión futbolística. Incorporamos al jugador porque es el mejor futbolista escocés que hay y eso es lo que importa. He quitado una nube que había sobre Glasgow”, expresó Murray en la presentación de Johnston. Años más tarde Souness confesó que mantuvo una reunión con su ayudante Walter Smith y Murray para charlar sobre la situación religiosa del jugador.

Johnston (izquierda) y Murray el día de la presentación.

En esta nueva etapa de Johnston en Glasgow no fue la más sencilla en cuanto a la relación con el público. Al hecho que la mayoría de los seguidores de Rangers FC no lo querían, se sumaba que los Bhoyz, los partidarios de Celtic FC, lo apodaron Judas porque lo consideraban un traidor. Había recibido amenazas de muerte y por eso contrató guardaespaldas. Por seguridad la dirigencia le pagó un avión para trasladarse todos los días a Londres y pasar la noche allí. Vivió de esta forma hasta que le consiguieron una casa en las afueras de Edimburgo.

Con 51 goles en 110 partidos Johnston se fue en 1991.  Fue un pilar importante para ganar la Copa de Escocia de 1991 y las ligas de 1989, 1990 y 1991, trilogía que fue parte de los 9 títulos ligueros que Rangers FC consiguió entre 1988 y 1997. Tras la estadía en Ibrox Park se mudó a Liverpool para jugar en Everton. Retornó a Escocia y se incorporó a Hearts of Midlothian FC (1993-1994) y luego a Falkirk FC (1994-1996). En 2001 se retiró en Kansas City Wizards de la Mayor League Soccer de Estados Unidos. Se convirtió en entrenador de Red Bull New York y actualmente es directivo de Toronto FC, equipo canadiense que juega en la liga estadounidense.

A más de 20 años de aquel suceso y con una sociedad no tan divida, Rangers FC todavía sigue enarbolando las banderas del protestantismo, pero la filosofía sectaria forma parte de los libros de historia y ya casi nadie se fija a quien le reza cada jugador. A la larga la necesidad deportiva y económica pesó mucho más que la ideología o la tradición. Mo Johnston y la movida arriesgada de la dirigencia cumplieron un papel preponderante para producir un gran quiebre cultural y social en Escocia.

Fuentes/Links relacionados

Mo Johnston y la nube sobre Glasgow (Diarios de Fútbol)

La verdadera historia del Rangers (Brit Corner)

The Mo Johnston Signing: Sectarianism and the Business of the Old Firm (Pitch Invation)

The day Mo Johnston signed for Rangers (Belfast Telegraph)

Why Mo Johnston still stirs emotions across Glasgow (The Guardian)

Caught in Time (The Times)

Sectarianism in Glasgow-Final Report (Glasgow City Council)

Chosen FEW: En busca de la igualdad

La imagen que se suele tener de Sudáfrica desde la caída de ese sistema nefasto llamado Apartheid es que las barreras discriminatorias cayeron definitivamente. Si se lo mira desde el punto de vista de la legalidad esto ya es un hecho hace más de 1 década, aunque todavía hay mucho por hacer. Tantos años viviendo bajo un régimen de este tipo no se olvidan mágicamente de un día para otro y la discriminación sigue arraigada en la sociedad.

Por lo general se observa al blanco ostigando al negro, pero también se da la inversa y en ambos casos la actitud es reprobable. Por ejemplo el año pasado durante la Copa de las Confederaciones, torneo que reúne al campeón del mundo, el organizador y a los 6 monarcas continentales, el único jugador blanco de la selección sudafricana de fútbol era silbado cada vez que tocaba la pelota simplemente por el color de piel. También sucede con los homosexuales. Pese a que la Constitución de la nación africana fue la primera en el mundo en reconocerlos, todavía son excluidos.

Es por eso que desde 2004 un grupo de lesbianas, en su mayoría negras, han encontrado en el fútbol la posibilidad de sentirse libres y de combatir con una pelota en los pies todas las trabas con las que conviven a diario. Bajo el nombre de Chosen FEW (Forum of the Empowerment of Women) este equipo se ha convertido en una insignia de la lucha pacifica en busca de la igualdad.

Todas las jugadoras, muchas provenientes de Soweto, una de las localidades más castigadas por el Apertheid, que integran el plantel coinciden en un punto: adentro de la cancha pueden sentirse ellas mismas. “En nuestros pueblos somos discriminadas, violadas, golpeadas. La gente nos maltrata. FEW es mi familia. Es el lugar donde me siento como en casa. Puedo ser yo misma. Venimos de diferentes sitios, pero cuando estamos aquí nos sentimos una familia”, le decía Lerato Marumolwa, una de las figuras, a la agencia Reuters.

Chosen FEW, dividido en dos equipos, durante su paso por Londres. (The New Black Magazine)

Según una investigación realizada por la ONG británica ActionAid se han reportado que más de 30 lesbianas han sido asesinadas en la última década. Durante el último año se calcula que el número de violaciones por parte de hombres con la intención de curar la homosexualidad ha alcanzado números preocupantes y van en aumento. En 2009, por citar un caso que tuvo mucha repercusión, fue asesinada Eudy Simelane, lesbiana y ex integrante de la selección femenina de fútbol de Sudáfrica. Este caso desnudo la problematica. Quien sabe cuantos hechos más como estos hay y, quizás por miedo o ignorancia, no son denunciados.

La sede del Chosen Few se encuentra en Johannesburgo, más precisamente en lo que fue una cárcel para mujeres durante la época del Apartheid y que también es un museo. Además de pelear por sus derechos el equipo consigue buenos resultados, lo que hace que la voz se pueda escuchar más fuerte. En 2006 ganó la medalla de bronce en los Gay Games de Chicago y en 2008 también finalizó en la tercera colocación en los International Gay and Lesbian Football Association Cup disputada en Londres. Su próxima meta son los Gay Games en Alemania a celebrarse dentro de unos meses.

Chosen FEW, que debe entrenar en un terreno ubicado al costado de la Corte Constitucional porque no encuentra otro sitio para hacerlo, con todas las dificultades que conlleva practicar en un lugar público, a nivel local juega ante rivales femeninos. La gran diferencia es que las integrantes no esconden su homosexualidad. “En otros equipos hay lesbianas, pero sus entrenadores no les permiten ser quien quieren ser. Ellas saben que somos lesbianas y somos libres”, dice Marumolwa.

Pese a lo que indican las leyes las jugadoras consideran que no se encuentran amparadas por aquellos que están obligados a hacerlas cumplir. “Siento que realmente no nos apoya el gobierno o los líderes políticos. Nunca oímos una condena a los crímenes de odio”, explica Phindi Malaza, coordinadora y entrenadora de Chosen FEW. “Todavía hay mucho camino por recorrer. Tenemos esta constitución que se supone que todo el mundo debe seguir. Nuestras políticas son grandiosas, pero hay mucho trabajo por hacer y necesitamos lograr que la gente este a la par de lo que dice la Constitución”, explica Malaza.

Chosen FEW es mucho más que un simple equipo de fútbol. Sino que es un lugar para buscar la igualdad y el deporte es el medio.

Fuentes/Links relacionados

Lesbian team fight for rights in S. Africa (Reuters)

Sitio oficial de la Forum for the Empowerment Of Women (FEW)

Stamping on the Chosen Few (The New Black Magazine)

Homophobic violence in South Africa: can the World Cup help?

Desaparecidos en Kenia

Selección de Eritrea antes de un partido en la Cecafa Senior Challenge Cup. (Getty Images)

Eritrea es una pequeña nación ubicada en el noreste de África a orillas del Mar Rojo. Es uno de los países más jóvenes del mundo porque, después de pasar por las manos de Italia, Gran Bretaña y Etiopía, recién logró la independencia definitiva en 1993. Sumido en guerras permanentes con países limítrofes y bajo el dominio de Issaías Afewerki, único presidente en la historia que jamás llamó a elecciones, es, según las Naciones Unidas, uno de los lugares  más pobres del planeta.

Ante esta realidad muchos jóvenes ven en el deporte una salida para evitar tener que realizar el servicio militar obligatorio y también una excusa ideal para fugarse de Eritrea. Esto fue lo que sucedió con la selección de fútbol luego de la disputa de la Senior Challenge Cup, campeonato organizado por el Consejo de Asociaciones Africanas de Fútbol del Este y del Centro (CECAFA, en inglés) en Kenia.

En la participación de la edición 2009 los eritreos alcanzaron los cuartos de final. En la primera ronda empataron 0-0 con Zimbabue (invitado), después perdieron con Ruanda 1-2 y vencieron a Somalia 3-1. Se despidieron con un 4-0 ante Tanzania. Este fue la última información que se tuvo del plantel porque a la capital Asmara sólo retornaron el entrenador y el dirigente que viajó con la delegación. En un principio desde el gobierno se trató de negar el hecho, pero la situación se hizo insostenible y tuvieron que reconocer la fuga.

No es la primera vez que se da esta situación. En la edición de 2007 de la Senior Challenge Cup 8 futbolistas abandonaron la concentración sin dejar rastros. En 2006 4 integrantes de Red Sea FC, el club más importante de Eritrea, aprovecharon para escaparse cuando viajaron a Kenia para disputar un partido de la Liga de Campeones africana.

Para intentar controlar esta situación desde 2007 el gobierno ha decidido que los deportistas deben depositar en las arcas del Estado 100.000 nakfa (6.600 dólares) para poder competir en el exterior.

Ali Adbu, Ministro de Información, expresó al programa de la BBC Focu’s in Africa que la huida de los jugadores no es una buena noticia y que si ellos vuelven “se les dará un buen recibimiento a pesar de traicionar a su país”. La duda es saber que se entiende como “buen recibimiento” desde el gobierno dictatorial de Eritrea. La agencia AP publicó que un vocero de los futbolistas, que prefirió no dar a conocer su nombre, expresó que no quieren volver porque “nos espera la muerte”.

Según datos de la ONU el año pasado huyeron de Eritrea 63.000 personas y detrás de Zimbabue es el segundo país que más solicitudes de asilo tiene. En octubre pasado Afewerki declaró a la agencia Reuters que aquellos que se escapan “simplemente se van de pic nic”.

Fuentes/Links relacionados

Eritrea national football team vanishes after losing match in Kenya (The Times)

Missing Eritrea football team ‘welcome home’ (BBC)

Eritrea football team “hiding” in Kenya (Reuters)

Official: Players say death awaits them in Eritrea (AP)

Country profile: Eritrea (BBC)

CECAFA Senior Challenge Cup 2009: Uganda campeón (Periodismo de fútbol Internacional)

El Señor del penal

Es muy probable que si a cualquier hincha se le pregunta por William McCrum no tendría ni la menor idea sobre quién le están hablando. A pesar de que este nombre es muy poco conocido, este personaje ocupa un lugar importante en la historia del fútbol porque fue el inventor del tiro libre penal o, simplemente, penal, como se lo llama comúnmente.

McCrum era un jugador de fútbol y de cricket de Armagh, un pequeño pueblo de 400 habitantes situado en el condado de Milford, en ese momento Irlanda, hoy perteneciente a Irlanda del Norte, que subsistía a mediados del Siglo XIX gracias a la industria del lino. Master Willie, como se lo conocía en su terruño, era el arquero del Milford Everton Football Club, un modesto equipo que militaba en la liga regional de Belfast, que años más fue la piedra fundamental para la creación a del campeonato irlandés.

Para esa época, mediados de la década de 1880, el fútbol no estaba del todo organizado desde el punto de vista reglamentario y todavía había puntos oscuros. El deporte era considerado simplemente como un pasatiempo practicado por caballeros y nadie imaginaba que se podía cortar a un adversario con una patada desleal o parar adrede un tiro al arco con las manos sin ser el arquero. Pero el juego cada vez se estaba haciendo más duro y violento, en especial cerca de los arcos.

McCrum notó esta situación y comenzó a buscar una alternativa para detener esto. Luego de mucho pensar consideró que una ejecución a metros del arco era una buena opción y lo puso en práctica en los encuentros de su club en el torneo local. Al observar que los resultados obtenidos fueron satisfactorios, el irlandés elevó el proyecto a la Federación Irlandesa en 1890 para que esta la propusiera a la International Football Association Board (IFAB), encargada de regular el reglamento.

Esta proposición cayó muy mal entre los directivos porque pronosticaban que se iba a acabar el juego fluido y que esto era legalizar la trampa, algo muy mal visto dentro de los cánones establecidos, por lo menos en la superficie, por la sociedad Victoriana imperante en ese momento en Gran Bretaña e Irlanda.

Finalmente la idea de McCrum tuvo que aceptarse porque la situación se hacía insostenible, en especial después de un partido por la Copa FA entre el Stoke City y el Notts Country, en el cual un defensor evitó intencionalmente un gol de tiro libre con la mano. Al no haber ninguna sanción al respecto, el árbitro se vio obligado a continuar con el juego normalmente. Después de esta situación, la IFAB aceptó incluir el penal al reglamento, no sin antes pasar por una acalorada discusión en una reunión celebrada en Glasgow (Escocia) el 2 de junio de 1891.

Como muchos otros personajes, McCrum murió sólo, pobre y olvidado. “Era un jugador empedernido. Derrochó la fortuna familiar en los casinos de Montecarlo y se dio a la bebida. Falleció en una pequeña pensión de Armagh, antes de la Navidad de 1932”, recordó su bisnieto Robert McCrum, actual editor literario del semanal británico The Observer.

Esta historia no paso desapercibida en un lugar como Armagh y por eso en agosto del año pasado homenajearon a su coterráneo más famoso. La idea hacía rato que estaba dando vueltas en el aire, pero no se podía concretar porque en el terreno en donde el Milford Everton FC era local había sido adquirido por una empresa inmobiliaria que tenía intenciones de construir. Después de 5 años de negociaciones, finalmente se llegó a buen puerto y se levantó un parque en memoria de Master Willie.
Links relacionados

Mr. McCrum, inventor del penalti (El País de España)
Home of the Penalty Kick
Penalty shoot-outs? Blame my great-grandfather (The Guardian)