Un podio incompleto

El ganador del oro y los que obtuvieron el bronce estuvieron en la premiación. El subcampeón no.

Este año el Comité Olímpico Internacional (COI) en Singapur esta estrenado los Juegos Olímpicos de la Juventud. Como el nombre lo indica este evento intenta ser una versión juvenil de la cita olímpica y tiene como meta que deportistas de entre 14 y 18 años se familiaricen con el contexto olímpico. En la adaptación a este ambiente no puede quedar exento el tener que convivir con situaciones relacionadas con la política y que escapan a los atletas. Esto fue lo que les ocurrió al iraní Mohammad Soleimani y al israelita Gili Haimovitz.

Durante la jornada inaugural el taekwondo masculino definió a los medallistas de la categoría hasta 48 kilos. Para conocer al campeón no fue necesario la celebración de una final porque Soleimani, aduciendo problemas físicos, no asistió a la pelea que debía mantener ante Haimovitz, al que se declaró campeón por no presentación.

“Entiendo que Soleimani tuvo que ir al hospital y no estaba apto para combatir”, expresó Mark Adams, portavoz del COI. Estas palabras fueron apoyadas por la Federación Internacional de Taekwondo. La delegación israelí no acepta la voz oficial y dan por hecho que la ausencia se debió a cuestiones políticas y no por lesión.

“Sabíamos que el iraní no se iba a presentar en la final”, manifestó a la agencia AP Daniel Oren, jefe de misión de la delegación israelita. Estas declaraciones se sostienen en que ya hay antecedentes de atletas iraníes que se negaron a competir contra israelitas. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 Mohamed Alirezaei no quiso nadar una de las series clasificatorias de los 100 metros pecho porque debía compartir la pileta con Tom Be’eri. Cuatro años más tarde en Beijing el judoca Arash Miresmaeli, que llegaba como campeón del mundo en la divisional de los 66 kilos, optó por no presentarse a combatir en la primera ronda ante Ehud Voks. Miresmaeli tomó esta decisión en apoyo a la causa palestina.  Irán, que no reconoce al Estado de Israel, lo decretó campeón olímpico.

El deporte paralímpico tampoco quedó al margen de situaciones como estás. Durante los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 la selección de básquet en sillas de ruedas de Irán no se presentó al partido contra Estados Unidos ante la posibilidad de tener que jugar frente a Israel en la siguiente instancia.

Haimovitz, de azul, celebra la victoria en las semifinales. (Getty Images)

Haimovitz, que en las semifinales venció al argentino Lucas Guzmán, que con esta derrota se quedó con la medalla de bronce, prefirió mantenerse al margen de la disputa. “No quiero involucrarme en política o en este tipo de cosas. Estaba listo para pelear. Si él venía o no, no me preocupaba”, manifestó el joven de 16 años campeón europeo en la categoría de los 45 kilos.

Según Ian Hadjihanbi, manager de las competencias de taekwondo en los Juegos Olímpicos de la Juventud, el abandono de Soleimani se debió a una lesión en la cadera durante la semifinal ante el estadounidense Gregory English y por eso fue trasladado a un hospital para que lo atendieran. Algunas crónicas de la pelea no dan cuenta que el iraní mostrara problemas físicos, pero, por otra parte, hay testigos que sostienen haberlo visto retirarse del estadio en una ambulancia.

Varios medios intentaron contactarse con miembros de la delegación iraní para tener su versión de los hechos, pero los requerimientos de la prensa fueron rechazados y, por el momento, ningún directivo de la federación o del comité olímpico de Irán se han manifestado al respecto. Paralelamente el COI, pese a las palabras de Adams, ha iniciado una investigación.

A la larga ambos terminaron perdiendo. A Haimovitz le quedará el gusto amargo de no haber tenido la posibilidad de lograr la presea dorada en el tatami, la superficie sobre la que se realizan los combates de taekwondo, y Soleimani no pudo vivir la sensación única de subirse a un podio olímpico y de lucir la medalla con orgullo luego de mucho sacrificio. Aunque todavía es joven quizás nunca más en la vida vuelva a tener una oportunidad como esta.

Una vez más quedó a las claras que, guste o no, el deporte, que forma parte de una sociedad, no pude escaparle al contexto político mundial, sobre todo durante la celebración de unos Juegos Olímpicos.

Fuentes/Links relacionados

Iran withdraws from taekwondo at Youth Olympics (AP)

YOG 2010: Israeli team claim Iranian withdrawal was politically motivated (More than the Games)

Gold for Haimovitz after Iranian pulls out (The Jerusalem Post)

Israel cry foul (The Straits Times)

La primera medalla fue de Guzmán en taekwondo (Clarín)

IOC: Iranian athlete pulled out of competition due to injury (Hindustan Time)

Sitio oficial de los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur 2010

El libro que faltaba (ahora completo)

Previo a los Juegos Olímpicos Eduardo Cantaro había saldado una deuda histórica que tenía el fútbol con su torneo Olímpico editando su libro 100 años de Fútbol Olímpico. Para que la historia quede completa, por lo menos hasta el 2012, el periodista se encargó de plasmar en el apéndice lo ocurrido en Beijing 2008, en donde Argentina se retuvo la medalla de oro ganada en Atenas 2004 y batió el récord de Uruguay en cuando a la cantidad de partidos invictos dentro de este centenario torneo.
Al igual que en la primera parte, hay estadísticas, resultados y datos curiosos de todo lo sucedido en los casi 15 días que duraron las competencias de fútbol en hombres y en mujeres. Para aquellos que deseen conseguir el libro deben contactarse con el autor a través de su blog o en la librería la Vidriera del Libro, Corrientes 753.

Link relancionado: Para cerrar la historia

El fútbol y los Anillos

El certamen olímpico históricamente ha sido relegado injustamente a un lugar secundario. Este certamen le ha servido a muchas estrellas para hacerse conocidos, como puede ser el caso de Jürgen Klinsmann o Romario. También varias selecciones lo utilizaron como plataforma para después alcanzar destacadas campañas en la Copa del Mundo y, sobre todo, gracias a su éxito llevó a la FIFA a crear el Mundial. Además cuenta con el privilegio de ser el torneo entre países más añejo que existe. Este año en Beijing celebrará junto con el hockey sobre césped su centenario desde que ingreso definitivo al Programa Olímpico, del que sólo se ausentó en Los Ángeles 1932.
Los Juegos Olímpicos se disputaron por primera vez en Atenas 1896. En aquella oportunidad los organizadores quisieron incluir al fútbol, que por ese entonces estaba desparramándose por toda Europa, pero no lograron el cometido. Para la segunda edición en París 1900 fue incluido como deporte de exhibición, situación que se repitió en Saint Louis 1904. En Francia el campeón fue el Upton Park FC de Gran Bretaña y en Estados Unidos el oro fue para los canadienses del Galtc FC, que a su llegada a Canadá fueron recibidos como héroes.
En Londres 1908 se incorporó definitivamente al Programa Olímpico. Para ese momento la FIFA ya estaba en funciones, pero dejó la organización en manos de la Football Association. El oro fue para Gran Bretaña, que en la final venció a Dinamarca por 2-0. Aquí hay hacer una aclaración. En los Juegos Olímpicos los países británicos (Gales, Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia) juegan bajo la misma bandera y no por separados como pasa en el Mundial o Eurocopa. Aunque la selección de Gran Bretaña dejó de jugar en 1972, se quiere reflotar el proyecto para Londres 2012, pero en las Islas hay mucha polémica al respecto.
Gran Bretaña volvió a ser el campeón en 1912 al vencer otra vez a los daneses, esta vez por 4-2. Luego vendría Amberes 1920 con el oro para Bélgica. Cuatro años más tarde, París recibía otra vez a los Juegos Olímpicos con la particularidad de que estaba inscripto (los Preolímpicos aparecieron a partir de 1960) Uruguay, el primer participante no europeo en la historia de la competencia. Fue también el debut de una delegación argentina oficial y originalmente la Selección iba a asistir, pero finalmente se desistió.
Para la sorpresa de todos, el oro fue para los uruguayos que mostraron un gran nivel de juego. Es conocida la anécdota de que antes del debut con Yugoslavia un ayudante del técnico yugoslavo fue a observar el entrenamiento charrúa. Como los sudamericanos sabían de su presencia, en la práctica se hicieron ver como unos torpes. El balcánico volvió a la concentración tranquilo de que el triunfo era algo inevitable. En la cancha, Uruguay no tuvo problemas en ganar 7-0 ante la atónita mirada del público y, sobre todo, de sus rivales. Casi sin despeinarse, la Celeste llegó a la final, en donde le ganó a Suiza 3-0.
En Ámsterdam 1928 se produjo el debut oficial de Argentina en Europa, alcanzando la medalla de plata porque perdió con los uruguayos en la definición. La definición se jugó en dos encuentros porque en el primero terminó empatado 1-1. En el desempate, Uruguay ganó 2-1 y conquistó el bicampeonato. Los uruguayos nunca más volvieron a jugar los Juegos Olímpicos.
Para esa altura el fútbol ya se había convertido en uno de los deportes más convocantes dentro de la cita multideportiva más importante del planeta. Motivado por todo esto, la FIFA decidió crear el Mundial y le quitó protagonismo al torneo.
En 1932 los Juegos Olímpicos volvieron a Estados Unidos, más precisamente a Los Ángeles, pero el fútbol no estuvo presente. El profesionalismo se expandía cada vez más y no quedaba demasiado claro que jugadores cobraban y quienes no. Hubo una disputa entre el Comité Olímpico Internacional (COI) y la FIFA que derivó en la eliminación del deporte del Programa Olímpico. Así comenzaban una tirante relación, con altos y bajos, entre ambas entidades que se mantiene con otros temas de fondo.
Berlín 1936 marcó el regreso del fútbol, más que nada porque Hitler y compañía necesitaban del dinero que generaba para sostener semejante organización. Para alegría del Duche, el oro fue para Italia, que jugó con la base del equipo que luego ganaría el Mundial de 1938. Para destacar lo sucedido en los cuartos entre Perú-Austria. Los peruanos remontaron 2 goles de desventaja en los últimos 15 para ponerse 2-2. En el alargue (Perú ganaba 4-2), el publico invadió el terreno de juego y el partido se suspendió. Se ordenó que se vuelva a jugar. Perú rechazó esta decisión y en señal de protesta retiró a toda la delegación olímpica.
Los siguientes campeones fueron: Suecia (Londres 1948), Hungría (Helsinki 1952), con la génesis del equipo subcampeón del mundo de Suiza 1954, y URSS (Melbourne 1956). Para Roma 1960, Argentina volvía a participar con Ernesto Duchini como entrenador y con Carlos Salvador Bilardo, que años más tarde haría historia en el Estudiantes (LP) de Zubeldia. La actuación fue escueta porque la selección no pudo pasar la primera ronda.
En Tokio 1964 Argentina volvió tomar parte de los Juegos Olímpicos. El saldo fue la eliminación en la fase grupos al terminar último con un punto al empatar con Ghana y perder con Túnez. En ese plantel figuraban, entre otros, Agustín Cejas, Roberto Perfumo y Miguel Ángel Tojo. Rumania se quedó con el oro. Los siguientes campeones fueron: Hungría (México DF 1968), Polonia (Múnich 1972), RD Alemania (Montreal 1976) y Checoslovaquia (Moscú 1980). A esta cita debió asistir Argentina después de ganar el Preolímpico de Colombia, pero los militares se sumaron al boicot estadounidense y le arruinaron la posibilidad de ir a los Juegos Olímpicos.
La lista de campeones continúa así: Francia (Los Ángeles 1984) y URSS (Seúl 1988). En Corea Argentina también participó y quedó eliminado en cuartos ante Brasil por 1-0. En el plantel se encontraban Perico Pérez, Pedro Monzón, Néstor Fabbri, Hernán Díaz, Jorge Comas, Teresa Cancelarich, Luis Islas, Néstor Lorenzo y Carlos Alfaro Moreno. En Barcelona 1992, España ganó su primer título olímpico.
Luego vino Atlanta 1996 y esto ya es historia moderna. Roberto Sensini que no da el paso adelante y Nigeria que festeja por primera vez el oro para un país africano. Los españoles pierden en Sydney 2000 por penales una final que casi tenían en el bolsillo contra Camerún y en Atenas 2004 por fin Argentina rompe el maleficio y se puede colgar la presea dorada con Marcelo Bielsa en el banco, logrando así uno de los títulos que le faltaban al fútbol nacional (el otro es el Mundial Sub-17).
Aunque en sus orígenes se le dio importancia, el fútbol le ha dado la espalda al torneo olímpico por tres razones. La primera es porque el fútbol no necesita de los Juegos Olímpicos para tener difusión. Otro factor puede ser el monetario. Cada federación internacional recibe una determinada cantidad de dinero según las medallas que otorga. Es decir que la FIFA recibe menos plata que el atletismo o la natación porque sólo entrega dos medallas. Para Blatter y compañía lo que reciben del COI es demasiado poco en relación a lo que le deja, por ejemplo, un Mundial.
Es cierto que en el último tiempo la consideración ha ido cambiando y cada vez son más las grandes estrellas que desean vivir una experiencia de participar en los Juegos Olímpicos. En Beijing se podrá ver a Riquelme, Messi, Ronaldhino y varias luminarias más, pero todavía no logra conseguir que ser tenido en cuenta como corresponde.
Las chicas también
Debido a su constante crecimiento se hizo insostenible que el fútbol no tuviera su rama femenina, cosa que se concretó en Atlanta 1996. Como no hubo tiempo para armar las eliminatorias continentales se optó porque ingresaran las mejores 8 selecciones del Mundial de Suecia 1995. La corona quedó para Estados Unidos, una de las potencias, que en la final superó a China 2-1. El primer podio lo completó Noruega. También participaron Brasil, Suecia, Dinamarca, Alemania y Japón.
Para Sydney 2000 tampoco hubo fase clasificatoria. Fueron los 7 mejores más Australia, beneficiado por su condición de local. Noruega fue el campeón porque le ganó a Estados Unidos 3-2 un atrapante partido. Tercero finalizó Alemania, que año siguiente obtendría el primero de sus dos títulos mundiales.
La tercera edición se celebró en Atenas en 2004 y en esta oportunidad si se hizo una ronda previa, aunque con excepciones. Por el lado de la UEFA fueron Suecia y Alemania, finalistas en la Copa del Mundo, y Grecia por ser local. Por Sudamérica Brasil fue elegido a dedo por la Confederación porque era el bicampeón continental y era el campeón de los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003. También aumento el número de participantes de 8 a 10.
Con la despedida de Mia Hamm, considerada la mejor jugadora de la historia, Estados Unidos se colgó por segunda ocasión el oro. En la final le ganó 2-1 a Brasil, que de esta manera pudo colgarse su primera medalla olímpica entre las mujeres.
Beijing 2008 marcará el debut de Argentina, que de a poco y con mucho esfuerzo intenta meterse en el plano internacional. La Selección femenina fue el primer combinado nacional que aseguró su presencia en China al ganar sorpresivamente el Sudamericano 2006 en Mar del Plata. Las argentinas quedaron en un grupo muy difícil junto con Canadá, China y Suecia, dos de los candidatos. Brasil, Alemania, Noruega y Estados Unidos son otros firmes aspirantes a las medallas.
Todos los medallistas
París 1900: Gran Bretaña (Oro)/Francia (Plata)/Bélgica (Bronce)
Sta. Louis 1904: Canadá (Oro)/Estados Unidos A (Plata)/Estados Unidos B (Bronce)
Londres 1908: Gran Bretaña (Oro)/Dinamarca (Plata)/Holanda (Bronce)
Estocolmo 1912: Gran Bretaña/Dinamarca (Plata)/Holanda (Bronce)
Amberes 1920: Bélgica (Oro)/España (Plata)/Holanda (Bronce)
París 1924: Uruguay (Oro)/Suiza (Plata)/Suecia (Bronce)
Ámsterdam 1928: Uruguay (Oro)/Argentina (Plata)/Italia (Bronce)
Berlín 1936: Italia (Oro)/Austria (Plata)/Noruega (Bronce)
Londres 1948: Suecia (Oro)/Yugoslavia (Plata)/Dinamarca (Bronce)
Helsinki 1952: Hungría (Oro)/Yugoslavia (Plata)/Suecia (Bronce)
Melbourne 1956: URSS (Oro)/Yugoslavia (Plata)/Bulgaria (Bronce)
Roma 1960: Yugoslavia (Oro)/Dinamarca (Plata)/Hungría (Bronce)
Tokio 1964: Hungría (Oro)/Bulgaria (Plata)/Japón (Bronce)
México DF 1968: Hungría (Oro)/Bulgaria (Plata)/Japón (Bronce)
Munich 1972: Polonia (Oro)/Hungría (Plata)/RD Alemania (Bronce)
Montreal 1976: RD Alemania (Oro)/Polonia (Plata)/URSS (Bronce)
Moscú 1980: Checoslovaquia (Oro)/RD Alemania (Plata)/URSS (Bronce)
Los Ángeles 1984: Francia (Oro)/Brasil (Plata)/Yugoslavia (Bronce)
Seúl 1988: URSS (Oro)/Brasil (Plata)/Alemania (Bronce)
Barcelona 1992: España (Oro)/Polonia (Plata)/Ghana (Bronce)
Atlanta 1996 (hombres): Nigeria (Oro)/Argentina (Plata)/Brasil (Bronce)
Atlanta 1996 (mujeres): Estados Unidos (Oro)/China (Plata)/Noruega (Bronce)
Sydney 2000 (hombres): Camerún (Oro)/España (Plata)/Chile (Bronce)
Sydney 2000 (mujeres): Noruega (Oro)/Estados Unidos (Plata)/Alemania (Bronce)
Atenas 2004 (hombres) : Argentina (Oro)/Paraguay (Plata)/Italia (Bronce)
Atenas 2004 (mujeres): Estados Unidos (Oro)/Brasil (Plata)/Alemania (Bronce)

Foto 1: Los capitanes de las selecciones que ganaron medallas en Londres 1948.
Foto 2: Nigeria en Atlanta 1996 se convierte en el primer campeón Olímpico africano.
Foto 3: Partido entre Alemania y China en Atenas 2004.

Rugby y Juegos Olímpicos

La creación del campeonato del mundo en 1987 le permitió al rugby convertirse en uno de los deportes más populares del planeta. A raíz de esto, a veces se hace difícil comprender por qué no esta incluido en los Juegos Olímpicos y si figuran otras actividades que tienen poca convocatoria, como puede ser el caso de la arquería o del badmington. A pesar de los reiterados esfuerzos de la International Rugby Board (IRB)por lograr su inclusión en el Programa Olímpico, aunque más no sea en la modalidad de seven, todavía no se ha podido lograr el cometido.
Si bien en la actualidad no esta dentro de los deportes considerados olímpicos, el rugby sabe lo significa ser parte del evento más importante del mundo. En cuatro ocasiones, los Juegos Olímpicos acogieron al rugby. Sus apariciones fueron en París 1900, Londres 1908, Amberes 1920 y, por última vez, otra vez en la Ciudad Luz en 1924.
De la mano del baron Pierre de Coubertin, creador del Movimiento Olímpico, el rugby estuvo entre los deportes que formaron parte de la segunda edición de los Juegos Olímpicos. De esta manera, junto con el fútbol, se convirtieron en los dos primeros deportes por equipos en formar parte del acontecimiento, aunque este último lo hizo como exhibición. Coubertin era un ferviente seguidor del rugby e, inclusive, llegó a dirigir la primera final del campeonato francés en 1892 entre el Racing CF y el Stade Français, que quedó en poder de los primeros por 4 a 3.
La competencia del rugby en París estuvo compuesta por sólo tres equipos: Alemania, Gran Bretaña y, por supuesto, Francia. Los conjuntos participantes no eran selecciones propiamente dichas, sino que eran clubes que actuaban bajo el nombre de los distintos países. Los germanos estaban representados por el Eintracht Frankfurt, los británicos por el Moseley Wanderers y los locales por el Stade Français, la institución deportiva más importante de la capital francesa.
El combinado galo era el amplio favorito para quedarse con el título, en especial por el subcampeonato que había logrado en el certamen local el año anterior. En la cancha confirmó su superioridad y ganó sus dos encuentros con cierta facilidad. En primera instancia, los locales superaron a los alemanes, que se quedaron con la plata, por 27 a 17 y en su segundo encuentro los dueños de casa se impusieron en el clásico europeo ante los británicos, que finalizaron terceros, con un inapelable 27 a 8. Con el título de Francia, el rugby se despedía momentáneamente de los Juegos Olímpicos para volver 8 años más tarde.
En 1908 la creación de Coubertin retornó a Europa después de la desafortunada presentación en Saint Louis (Estados Unidos) cuatro años atrás. Esta nueva edición significó la consolidación absoluta de los Juegos Olímpicos gracias al buen nivel organizativo que presentaron los londinenses. Entre los deportes que se incluyeron, varios muy practicados por las clases altas, apareció nuevamente el rugby.
La cantidad de participantes fue muy pobre porque se presentaron tan sólo dos equipos. Además de Gran Bretaña asistió Australia, que en el momento en que se estaban desarrollando los Juegos Olímpicos se encontraba de gira por el Reino Unido. La medalla de oro se dirimió en un solo partido que fue favorable para los Wallabies por 32 a 3.
Debido a la escasez de equipos, el deporte desapareció del programa olímpico después de Londres y recién retornó en Amberes 1920. En la ciudad belga, que todavía vivía un período de reconstrucción luego de la Primera Guerra Mundial, sólo participaron Estados Unidos y Francia, ya que a último momento desertaron Rumania y Checoslovaquia.
Como había ocurrido en la primera versión del torneo olímpico de rugby, los galos se presentaban como los grandes candidatos, en especial porque ocho de sus jugadores habían vestido la camiseta azul en el torneo de las 5 Naciones, que para ese momento era considerado como el certamen más importante del mundo. Los estadounidenses, por su parte, eran un conjunto de voluntariosos universitarios que tenían como antecedente más relevante una exitosa gira por Canadá el año anterior.
En contra de la que se suponía, el resultado fue un 8 a 0 a favor de Estados Unidos, lo que le permitió ganar prestigio entre el exigente público francés. Ante esta situación, se organizó a las apuradas una gira de cuatro partidos en distintos puntos de Francia. El saldo final de esa serie de encuentros para Estados Unidos fue de tres triunfos ante combinados regionales y una derrota ante la selección local, que se tomó revancha de lo que había sucedió en los Juegos Olímpicos.
A pesar de que este fue el primer título olímpico del rugby estadounidense, dos de los jugadores del equipo ya sabían lo que significaba tener una medalla de oro. Uno era Daniel Brendan Carroll, que formó parte del conjunto australiano que se consagró campeón en 1908. Mientras que el otro era Morris Kirksey, que integró la posta de 4×400 metros que ganó la presea dorada en esos Juegos Olímpicos, además de obtener la plata en los 100 metros.
La última vez que se celebró un torneo olímpico de rugby fue en París 1924. En aquella ocasión los conjuntos participantes fueron tres: el campeón reinante Estados Unidos, el subcampeón Francia, que buscaba la revancha como local, y Rumania. Por los antecedentes, estaba claro de que la disputa por la medalla de oro se había polarizado entre los franceses y los estadounidenses.
Para volver a lo más alto del podio, los galos armaron un plantel integrado por jugadores internacionales de los cuales dos ya habían estado en Amberes cuatro años atrás. Los campeones, por su parte, arribaron la capital francesa con la base del equipo que se había dado la sorpresa en 1920.
Como era de esperar, tanto Francia como Estados Unidos superaron con facilidad a los rumanos (61 a 3 y 37 a 0, respectivamente) y llegaron a un encuentro definitorio muy caliente en la previa. Días antes del partido, el diario París City Counselo publicó una dura nota en la cual se ponía en duda la calidad de amateurs de los rugbiers visitantes. A esto, además, hay que sumarle el robo que sufrieron los jugadores y la incomodidad de salir a la calle porque eran agredidos por algunos transeúntes cuando los reconocían.
En una calurosa tarde del 18 de mayo, el estadio Colombres estaba colmado. Se calcula que en el recinto había un aforo de entre 35.000 y 40.000 personas que, sin saberlo, iban a ser testigos del último encuentro de la historia del campeonato olímpico de rugby.
Como no podía ser de otra manera, el público esperaba un triunfo de Francia, pero Estados Unidos se encargo de aguar la fiesta. Fue un inapelable 17 a 3 a favor de los visitantes que, nuevamente, se alzaron con la medalla de oro. Los ganadores anotaron 5 tries y anularon todos los sistemas de ataques de los dueños de casa que tuvieron que conformarse otra vez con la plata.
Lejos de los ideales olímpicos que tanto pregonaba Coubertin, el encuentro terminó en escándalo. Una vez finalizado el partido, Gideon Nelson, suplente del conjunto ganador, fue agredido por un hincha francés y comenzó una batalla que dejó como saldo dos personas desmayadas y a varios heridos leves. Además, en el momento de la premiación, el público se burló del himno estadounidense.
El crecimiento de los Juegos Olímpicos con la inclusión de las mujeres, la falta de equipos y la mala imagen que tenía el rugby en el ceno del Comité Olímpico Internacional (COI) por los violentos hechos que ocurrieron en París, fueron factores determinantes para que sea borrado del Programa Olímpico a partir de Ámsterdam 1928.
La IRB hizo gestiones para que el rugby retornara a los Juegos Olímpicos en Moscú 1980, en Seúl 1988 y en Sydney 2000, pero las negociaciones fracasaron. Se estuvo cerca para estar en Londres 2012, pero finalmente el COI decidió bajarle el pulgar. De esta forma, el rugby continúa siendo, según una encuesta del Washington Post, el deporte más popular del mundo que no esta incluido en los Juegos Olímpicos. Quién sabe hasta cuándo el rugby tendrá este extraño privilegio.
El equipo que no fue
Uno de los datos poco conocidos en la centenaria historia del rugby argentino es que la Unión Argentina (UAR) estuvo muy cerca de enviar una representación a los Juegos Olímpicos de París 1924, edición en la cual hubo por primera vez una delegación nacional oficial.
Cuando el plantel ya había sido conformado y sólo restaban algunos días para emprender el viaje en barco hacia el Viejo Continente, surgieron algunos inconvenientes económicos de última hora que obligó a los dirigentes a cancelar la travesía.
El equipo estaba compuesto por 21 jugadores, de los cuales la mayoría vestían la camiseta negra y blanca del Club Atlético de San Isidro, que por aquellos años era el amplio dominador del campeonato de Buenos Aires. Los otros clubes que también habían aportado jugadores fueron el Club Universitario de Buenos Aires, Belgrano Athletic y el Buenos Aires Cricket and Rugby Club. El plantel elegido había sido: Adolfo Travaglini, Rodríguez Jurado, J. Fisher, Claudio Bincaz, Luis Hughes, Chevaller Boutell, Bilbao La Vieja, Gilderdale, C. Rojí, L. Galíndez, C. Vázquez, O’Farrell, J. de la Barrera, R. Semprún, D. Rawson, R. Acevedo, J. Knox, Rotschild, David Millar, F. Luconi y A. Tessi Seitún.

Foto 1: Partido entre Francia y USA en Amberes 1920.
Foto sacada de www.rugby-pioneers.blogs.com