Un lugar en el mundo

Pese a ser un juego veloz, dinámico y entretenido para ver, el hockey sobre patines no es uno de los deportes más convocantes del planeta. No ha logrado llamar la atención del Movimiento Olímpico, aunque figuró como exhibición en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, torneo que ganó Argentina, ni tampoco de la televisión o de los grandes patrocinadores. Quizás el hecho que haya tantas diferencias entre las potencias y el resto, algo latente en los mundiales, le hace perder atractivo y emoción.

Ese contexto no impidió que esta actividad nacida en Inglaterra pueda encontrar dos polos muy fuertes en donde arraigarse: San Juan, sede del Mundial 2011, y Cataluña. Ambos lugares son la mayor cantera de jugadores para las selecciones de Argentina y España, dos de los equipos más importantes junto con Portugal e Italia.

Cataluña no sólo es la gran usina de talentos que posee España, campeona de los tres últimos mundiales con planteles plagados de jugadores catalanes, sino que además cuenta con un campeonato del mundo reconocido por la Federación Internacional de Patinaje (FIP o FIRS, en inglés). Ese logró se dio en Macao, una isla de China, en 2004 y desató una crisis política, cultural, social y deportiva porque desnudó viejos anhelos independentistas.

Aquella reunión en Miami

Al observar que por la vía gubernamental es muy complicado que Cataluña cumpla el deseo de tener un estado propio, el deporte, siempre un espacio importante de representatividad, aparece como una vía alternativa. Por eso la Generalitat creó la Unión de Federaciones Deportivas Catalanas, entidad que tiene como función lograr el reconocimiento internacional de las selecciones catalanas. Hasta el momento sólo federaciones pequeñas, caso korfbal o bowling, lograron el cometido. La única de renombre que estuvo cerca fue la de patinaje, que a parte del hockey sobre patines regula las otras especialidades (artístico, carrera y hockey en línea).

En marzo de 2004 el Comité Ejecutivo de la FIP se reunió en Miami y aceptó la propuesta de incluir a la Federación Catalana de Patín (FCP) como miembro provisional. Entre otras cosas, esto la habilitaba a presentar equipo en el Mundial B que se iba a disputar meses más tarde en Macao. La mitad del trabajo ya estaba hecho, sólo restaba que en Fresno, California, la Asamblea de la FIP a reunirse en noviembre votará a favor de la propuesta para ser considerado como miembro con pleno derecho.

Esto desató la furia de la Real Federación Española de Patinaje (RFEP). Sus directivos alegaban que la reunión en Miami no había sido convocada dentro del plazo de 120 días que indica el estatuto interno de la FIP y que en la orden del día no figuraba la admisión de la FCP. Esta queja contó con el aval del Consejo Superior de Deportes, la pata estatal del deporte español.

La noticia generó mucha satisfacción en los ámbitos independentistas. “Es un paso adelante para el reconocimiento de otras federaciones catalanas”, dijo Josep Bargalló, conceller en cap, que es una especie de consejero del Gobierno. Los vascos, que persiguen una causa similar, mostraron agrado por la novedad. “Se empieza por estos deportes y se termina reconociendo a las selecciones autonómicas de fútbol”, expresó Iñaki Anasagasti, senador por el Partido Nacional Vasco.

Cataluña festeja el título en Macao con el presidente de la Generalitat.

Mientras en los medios y en los recintos políticos tenían lugar acaloradas polémicas que poco tenían que ver con los palos o los patines para jugar y la RFEP clamaba por un boicot al Mundial B, el entrenador Jordi Camps empezaba a conformar casi desde cero una selección. El único impedimento que tuvo fue que no podía elegir a jugadores que durante el último año hubieran vestido la camiseta española. “El equipo tiene el compromiso implícito de mostrar nuestra cultura, demostrar al mundo que no somos extraños, que somos una federación que cree tener derecho a ser reconocida, que no estamos en contra de nadie”, opinó Camps.

En Macao Cataluña partió como principal candidato y en la pista confirmó los pronósticos. Ganó invicto el torneo con goleada (6-0) incluida en la final ante Inglaterra. De esta forma por única vez un equipo catalán se consagró campeón del mundo. Aquel partido contó con la presencia de Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat, que en ese momento se encontraba de gira oficial por Asía.

En Barcelona la delegación fue recibida con una gran celebración en las calles y con todos los honores. En algún punto no dejó de ser un acto político para que el pedido independentista se vuelva a escuchar.

Al terminar entre los 3 primeros Cataluña ascendió al Mundial A, a disputarse el año siguiente en San José, California. Casi como una burla del destino el sorteo de la primera fase emparejó a España y Cataluña en la misma zona, lo cual le sumaba un morbo extra a la situación. Sin embargo, todavía restaba cumplir un requisito para disputar dicho certamen: que la FCP sea considerada miembro pleno de la FIP.

Guerra burocrática

España y Cataluña plasmaron las hostilidades en los escritorios. Ninguna de las partes quería ceder terreno en la lucha y no importaba cuanto dinero había que invertir para conseguir votos. La RFEP saldó deudas de federaciones con menos recursos para que pudieran estar presentes en Fresno. La FCP, en cambio, pagó viajes y envió material deportivo a países con escasa tradición en el patinaje. Además contrató los servicios de Jean Louis Dupont, el abogado belga que revolucionó el deporte en Europa con la Ley Bosman.

En el medio del fuego cruzado quedó Isidro Oliveras de la Riva, catalán presidente de la FIP y que no escondía el deseo que sus coterráneos fueran aceptados. “Es bueno que Cataluña sea reconocida porque será un activo para nosotros. Cataluña aportará muchas cosas buenas a la FIP”, declaró el directivo. Por la actuación en esta cuestión el Comité Olímpico Español le abrió un expediente para investigar su proceder.

De los involucrados España era la que más perdía porque corría el riesgo de pagar un costo político y deportivo demasiado alto. No hay que perder de vista que la RFEP estaba a las puertas de quedarse sin buena parte de los mejores jugadores del país y de futuros talentos. A parte, el arribo de Cataluña significaba la aparición de un potencial rival directo en la lucha por los títulos del mundo o europeos.

La selección catalana durante el recibimiento en Barcelona.

Tal como estaba estipulado en Fresno se juntó el Comité Ejecutivo de la FIP para, supuestamente, confirmar la medida tomada en Miami para luego derivarla a la Asamblea, que se reunía al día siguiente y que tendría la última palabra. Se descartaba la aprobación ya que jamás en la historia este órgano había dado marcha atrás con una decisión, pero siempre hay una primera vez. En una votación que terminó 6-3 el Comité Ejecutivo contradijo lo decidido unos meses atrás y anuló la admisión de Cataluña.

Aquellas voces de alegría tras lo ocurrido en Miami ahora eran de enojo. Josep Lluis Carod-Rovira, presidente del independentista partido Esquerra Republicana de Catalunya, fue el más efusivo. Denunció presiones del Estado español y llamó a un boicot de las instituciones catalanas a la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2012. “Sin Estado propio nunca haremos nada. Pero si a alguien le faltaban argumentos hoy tenemos todos para decir que Cataluña necesita un Estado independiente dentro de Europa”, manifestó el dirigente republicano.

La FCP jugó una última chance en los tribunales. Hizo una presentación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo aduciendo que la votación se había realizado fuera de las reglas de la FIP. La Justicia deportiva le dio la razón y obligó a la FIP a realizar nuevamente la votación en un plazo de 9 meses. En Roma el sufragio se repitió y, como era previsible, el resultado fue el mismo.

El sueño catalán de poder estar en San Jose se diluyó. Ni siquiera un intento de pedir una invitación aduciendo el mérito deportivo le permitió a Cataluña estar en la ciudad californiana. Irónicamente la plaza vacante la ocupó Macao, cuarto en el Mundial B y que compite independientemente de China.

Cataluña, campeón de la Copa América


Luego del llamado Caso Fresno la FCP quedó a la deriva. La Confederación Sudamericana de Patinaje, todavía no reconocida por la FIP, afilió a Cataluña como invitado para que pueda participar en sus competiciones. La selección catalana rápidamente se hizo notar y llegó a la final de la Copa América 2007 (Recife) y 2008 (Buenos Aires), perdiendo ambas definiciones con Argentina.

En 2010 en la ciudad catalana de Vic se organizó una nueva edición de este torneo que utiliza la modalidad abierta (cualquier selección se anota y tiene derecho a participar sin importar la ubicación geográfica).  Esta vez el combinado local, con varios jugadores que en 2009 ganaron el Mundial en Vigo con España, celebró por primera vez. En la definición venció a Argentina 3-0. No hubo la misma suerte en la rama femenina porque la vuelta olímpica la dieron las argentinas, actuales campeonas del mundo.

Esta no parece ser la conclusión de la historia. Por el momento las aguas están calmas, pero seguramente en cualquier momento los catalanes volverán a hacer el intento de buscar un lugar en el mundo del hockey sobre patines.

Fuentes/Links relacionados

Maragall elogia la admisión de la selección catalana en la Federación de Patinaje

Cataluña debuta en el Mundial B (El Mundo)

ERC pide que Cataluña no apoye a Madrid 2012 por el caso del patinaje (El País)

El responsable de Deporte catalán propone que España ‘se busque otro nombre o se lo invente’

La federación española de hockey patines se niega a jugar con Cataluña (El País)

La FIRS debate en Roma la admisión del patinaje catalán (El País)

España y Cataluña, en el mismo grupo (El País)

La Federación Catalana viaja a Fresno en busca del reconocimiento de su selección (El País)

La Federación Internacional de Patinaje rechaza la admisión de la catalana (El País)

La Federación Internacional rechaza la petición de Cataluña para el Mundial (El País)

Niubó asume sus errores sobre la selección de hockey y afirma: “Siempre nos quedará Macao” (El País)

La FIRS rechaza por segunda vez una selección catalana de patinaje (El Mundo)

La Copa América habla catalán (Mundo Deportivo)

En Catalá (La Redó)

Sitio de la Generalitat dedicado al deporte catalán

Federación Internacional de Patinaje

Federación Catalana de Patinaje

Confederación Sudamericana de patín

Argentina 78: Los mundiales olvidados

La década del 70 fue la más terrible de la historia argentina. Quedó marcada por la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo de 1976, socavó cualquier derecho constitucional, acabó con la vida de 30.000 personas y desbastó la economía interna. Dentro de este contexto desde lo deportivo el punto más alto fue el mundial de fútbol que ganó la selección dirigida César Luis Menotti, victoria que fue tomada como propia por la Junta Militar.

Lo que pocos saben es que ese no se trató del único Mundial que se celebró en Argentina en 1978. Entre marzo y abril tuvo lugar el torneo masculino de hockey sobre césped y en noviembre le tocó al hockey sobre patines. En menor medida a lo ocurrido con el fútbol ambos certámenes no pasaron desapercibidos para el gobierno de facto para vender al exterior una imagen falsa de lo que estaba sucediendo en el país.

El hockey sobre césped abrió la temporada mundialista con la celebración de la cuarta edición del campeonato mundial. El Campo Argentino de Polo (todavía se jugaba en pasto natural) había dejado de lado los palenques y los mimbres para darle a los palos de hockey. Para ello en el estadio principal se trazaron dos canchas, mientras que en la Cancha 2 se dibujaron otras 5.

La edición del 14 de marzo de 1978 de El Gráfico, editado por Atlántida, que nunca escondió su simpatía con la dictadura, explicaba que los costos rondarían los 440.000 dólares y que el Estado aportaría 69.400 dólares, menos del 16 por ciento del total. Además la revista se encargaba de dejar bien en claro que “la IV Copa no significa una carga para el país y que, por el contrario, es seguro un saldo económico a favor”. No faltó alguna referencia a la supuesta campaña anti argentina que existía en el exterior: “desde Palermo saldrá hacia el mundo la imagen de jerarquía y buen gusto que necesitamos. Es lógico esperar lo mejor”, cerraba la nota firmada por José Luis Barrio previo al comienzo del Mundial.

En lo deportivo Argentina mostró una evolución en su juego y finalizó octavo al caer con Inglaterra por 3-1. El título quedó para Pakistán, una de las grandes potencias, al vencer a Holanda por 3-2. La utilización política del torneo quedó plasmada en la final, que contó con la presencia de Jorge Rafael Videla, encargado de darle la copa al capitán pakistaní.

Sin hacer mención a las criticas que realizaron medios extranjeros por la organización, El Gráfico cerró la cobertura mostrando cual era su postura: “Y en la cumbre, sobre todo lo demás, el nombre de dos hermanos, socios del éxito de la Copa: Pakistán porque la ganó, Argentina porque la hizo”.

La celebración de ese torneo coincidió con dos hechos significativos: se comenzaba a hablar de los problemas con Chile por el Canal Beagle y la Junta Militar recordó los 2 años del derrocamiento del gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón. El Secretario General de la Fuerza Aérea, Brigadier Basilio Lami Dozo, encargado de leer el discurso durante el acto, decía que “el caos ha cesado. Hay un gobierno y la República vuelve a conocer su habitual tranquilidad”.

49e0f9a56dddc_300x400Pasada toda la efervescencia en torno a la Copa del Mundo ganada en el fútbol, le tocó el turno de dar la vuelta olímpica al equipo de hockey sobre patines, que también celebró su primer cetro mundialista. La sede elegida fue San Juan, provincia donde este deporte se vive con mucha pasión.

Por esos días los sanjuaninos no sólo se veían convulsionados por tener a los grandes exponentes del hockey sobre patines, entre los que se encontraba el argentino Daniel Martinazzo, uno de los mejores jugadores en aquel momento, sino que paralelamente la situación política no era sencilla. Desde Buenos Aires se había decidido el cambio de gobernador, al igual que en Entre Ríos y La Pampa. Al mismo tiempo la cuestión por el Canal Beagle se ponía cada vez más tensa, asumía un nuevo gabinete y había una grave crisis agropecuaria.

El trofeo que se le entregó a Argentina fue dado por Clarín que, por supuesto, le dio una amplia cobertura al certamen. Además, en un acto más de cinismo, las Fuerzas Armadas donaron la Copa Fair Play que premiaba al juego limpio.

Así como Menotti presenció varios partidos del torneo de hockey sobre césped y charló sobre táctica con el entrenador de Pakistán, también colaboró en la preparación de la selección de hockey sobre patines. Antes de la competencia brindó una charla al plantel contándole sus experiencias durante el Mundial. Al parecer este encuentro con El Flaco en Mendoza dio resultado: los locales ganaron invictos el campeonato.

Hasta Cuyo viajaron 12 selecciones, con la peculiaridad que jugaron todos contra todos, con jornadas en las que cada equipo disputó 3 partidos el mismo día. La consagración argentina se dio en el último encuentro cuando venció 3-1 a España, que necesitaba ganar o empatar para aguar la fiesta de los sanjuaninos, que durante toda la competencia llenaron el estadio Parque de Mayo.

“La policía anda tras los jugadores, que no pueden salir a la calle” o “a San Juan le queda grande el Mundial, hay muchos fallos”, son algunos extractos de la nota que escribió Francisco Riojo Juan, enviado especial del Diario Deportivo Independiente 4-2-4 de Barcelona. El Gráfico no dudo en calificar al periodista español como un “simple calumniador”.

Después de los festejos el plantel retornó a Buenos Aires y desde el Aeroparque Jorge Newbery hasta la redacción de Clarín, en donde se organizó un agasajo, recorrió la ciudad en Autobomba acompañado por una multitud. Videla, que no estuvo en San Juan, no dejo pasar la oportunidad para subirse al carro de la victoria con una carta al plantel. “La conquista del máximo galardón constituye un motivo de orgullo y un valioso aporte al ya ganado prestigio del deporte nacional”, expresaba el mensaje entre otros tantos lugares comunes.

Además de estos eventos, Buenos Aires ese año acogió la Olímpiada de ajedrez, un equivalente a un mundial por equipos del juego-ciencia. El título quedó para Hungría, mientras que el podio lo completaron la Unión Soviética (segundo) y Estados Unidos (tercero).

En medio del terror que se vivía en Argentina estos dos mundiales olvidados fueron dos extras que acompañaron a la mal llamada fiesta de todos los argentinos.

Foto: Tapa de la revista El Gráfico con la consagración argentina en el mundial de hockey sobre patines (elgrafico.com.ar)

Fuentes/Links relacionados

El Gráfico 14 de marzo de 1978

El Gráfico 21 de marzo de 1978

El Gráfico 28 de marzo de 1978

El Gráfico 4 de abril de 1978

El Gráfico 7 de noviembre de 1978

El Gráfico 14 de noviembre de 1978

El Gráfico 1 de enero de 1979

Clarín 22 de marzo de 1978

Clarín 28 de marzo de 1978

Clarín 1 de noviembre de 1978

Clarín 5 de noviembre de 1978

Clarín 12 de noviembre de 1978

Clarín 13 de noviembre de 1978

El Otro campeón del 78 (La Nación)

Mundial de hockey sobre césped Argentina 78-Resultados (Federación Internacional de hockey sobre césped)