Superando obstáculos

Arwa Mutabagani y Dalma Malhas son madre e hija respectivamente. A las dos no sólo las une el lazo sanguíneo y la pasión por la equitación, sino que también tienen un destino en común. Con el deporte como medio han logrado eludir los límites culturales, sociales, políticos y religiosos con los que conviven a diario las mujeres en Arabia Saudita.

En abril de 2008 Mutabagani derribó una barrera al convertirse en la primera mujer en ocupar un cargo en una entidad deportiva. Como miembro de la Federación Ecuestre Árabe fue seleccionada para viajar a los Juegos Olímpicos Beijing 08, transformándose así en la única mujer que integró una delegación árabe desde el debut olímpico de Arabia Saudita en Munich 1972.

“Una puerta se abrió. Quiero trabajar duro y probar que las mujeres no estamos sólo para figurar”, declaró a la prensa Mutabagani, quien ostenta un grado en administración de empresas y que desde 2007 preside el comité de competencias juveniles de la Federación Ecuestre Internacional (FEI).

Hay quienes dicen que una generación debe superar a la otra. Dalma Malhas esta cumpliendo al pie de la letra esta afirmación porque en Singapur fue más lejos que su mamá. En la prueba de saltos hípicos de los Juegos Olímpicos de la Juventud fue la primera mujer árabe en competir en el ámbito olímpico y, además, se colgó la medalla de bronce.


Dalma Malhas

Pese a las reiteradas actuaciones destacadas que registró en Europa, el Comité Olímpico Árabe no la tuvo en cuenta a la hora de conformar el equipo que iba a enviar a la edición inaugural de la cita olímpica juvenil. Gracias a una invitación otorgada por el Comité Olímpico Internacional (COI) y la FEI Malhas pudo tomar parte del torneo.

Quien en septiembre comenzó con los estudios de economía en Londres vistió los colores y el escudo del Comité Olímpico Árabe, pero no fue reconocida como parte de la delegación oficial y se tuvo que pagar el traslado. “No sabía que tenía permitido participar, pero cuando me invitaron desde luego que no lo pensé dos veces y me vine pagándome el viaje”, expresó la joven de 18 años nacida en Ohio, Estados Unidos.

Llegar hasta el último escalón del podio no fue una tarea sencilla para la jinete. En principio Malhas en poco tiempo debió adaptarse a Flash Top Hat, el caballo que por reglamento le entregó la organización ya que, principalmente por una cuestión de costos, los competidores no pueden llevar sus propios equinos. Esta fue una dificultad mas a sortear porque entre jinete y animal se suele crear una relación casi simbiótica que no surge de un día para el otro.

A Malhas el desconocimiento de Flash Top Hat le jugó una mala pasada en la primera ronda, instancia en la que acumuló demasiadas penalizaciones por derribar los obstáculos del circuito. Esto hizo que se ubicara lejos de los puestos de punta. En la segunda y última ronda el panorama cambió. Mostró más confianza, tomó riesgos, no registró errores y finalizó el recorrido en el Singapur Turf Club Riding Centre dentro del tiempo reglamentario. Fue una pasada perfecta.

De esta forma no sólo se convirtió en la única mujer en colgarse una medalla en la prueba de saltos hípicos en Singapur (las competencias son mixtas), sino que también le entregó la tercera presea olímpica a Arabia Saudita. Las otras habían sido en Sydney 2000 en atletismo y equitación que, por supuesto, fueron logradas por hombres.

Para Malhas el triunfo fue lo más trascendente y lo primordial, pero al mismo tiempo sabía que la victoria tenía una estrecha vinculación con lo social y cultural. “Espero que esta medalla le abra las puertas a las mujeres en Arabia Saudita y en el mundo árabe también. Necesitan trabajar duro. Si yo lo pude hacer, ellas también lo pueden hacer”, manifestó la jinete que habla inglés, francés e italiano.

Malhas en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Durante la ceremonia de premiación quedó plasmado el significado extra deportivo del premio. En el rol de presidente de la FEI, Haya Al-Hussein, princesa de Jordania y algunos años atrás la primera deportista femenina en representar a su país, fue la encargada de entregar las medallas. “Fue un honor. Me abrazó. Sabía lo que estaba sintiendo”, expresó quien finalizó cuarta en el mundial juvenil de Cervia, Italia, en 2007.

Lo ocurrido en Singapur es otro factor de presión para la dirigencia olímpica árabe. Desde que el barón Pierre de Coubertin permitió la participación de las mujeres, según coinciden varios biógrafos por insistencia de una amante, sólo 3 países jamás enviaron representación femenina: Qatar, Brunei y Arabia Saudita.

Una de las metas que persigue Jacques Rogge desde que arribó a la presidencia del COI en 2001 es lograr un equilibrio entre hombres y mujeres. Por esta razón hay una fuerte exigencia internacional, que tiene el apoyo de las Naciones Unidas, para que el mencionado trío cambie la postura de cara a Londres 2012 so pena de no poder asistir. Hasta ahora qataríes y bruneanos ya confirmaron que cumplirán con el requisito. Arabia Saudita, en muchos aspectos más abierto culturalmente que varios de sus vecinos, todavía no ha hecho ningún anuncio al respecto.

“Para nosotros es fundamental que la mujer participe en el movimiento olímpico y queremos que sea una realidad para todos los países del mundo”, señaló la estadounidense Anita De Frantz, bronce olímpico en remo en Montreal 1976 y presidente de la Comisión de la Mujer del COI.

Mientras tanto en Arabia Saudita, y burlando leyes y rígidos mandamientos religiosos, muchas mujeres apoyadas por activistas buscan acercarse al deporte y practicarlo de forma social o competitiva. Seguramente lo hecho por Mutabagani y Malhas les sirve como inspiración.

Actualización 1: El Comité Olímpico Árabe autorizó a Malhas a participar en Londres 2012, por lo que se convertirá en la primera mujer de Arabia Saudita en participar en los Juegos Olímpicos.

Actualización 2: «No promoveremos la participación de ninguna mujer saudí en los Juegos Olímpicos de Londres ni en otras competiciones internacionales», dijo  príncipe Nawaf bin Faisal, jefe de la gubernamental de la Presidencia General de Bienestar Juvenil.

Fuentes/Links relacionados

Like mother, like daughter: Dalma Malhas breaks a barrier with a winning ride (Arab News)

Dalma Rushdi First Saudi Woman to Win an Olympic Medal (daijiworld.com)

Saudi Arabia’s equestrienne makes YOG history (Yahoo Sports)

Inside Lines: Protests at 2012 if Saudis say ‘no girls allowed’ (The Independent)

Arabia, discriminadora olímpica (publico.es)

Saudi Arabia says Games team will not include women (Reuters)

IOC to press Saudi Arabia, Qatar, Brunei (ESPN)

Qatar decision to send female athletes to London 2012 increases pressure on Saudi Arabia (Inside the Games)

Fotos: Yahoo Sports/Reuters

Un podio incompleto

El ganador del oro y los que obtuvieron el bronce estuvieron en la premiación. El subcampeón no.

Este año el Comité Olímpico Internacional (COI) en Singapur esta estrenado los Juegos Olímpicos de la Juventud. Como el nombre lo indica este evento intenta ser una versión juvenil de la cita olímpica y tiene como meta que deportistas de entre 14 y 18 años se familiaricen con el contexto olímpico. En la adaptación a este ambiente no puede quedar exento el tener que convivir con situaciones relacionadas con la política y que escapan a los atletas. Esto fue lo que les ocurrió al iraní Mohammad Soleimani y al israelita Gili Haimovitz.

Durante la jornada inaugural el taekwondo masculino definió a los medallistas de la categoría hasta 48 kilos. Para conocer al campeón no fue necesario la celebración de una final porque Soleimani, aduciendo problemas físicos, no asistió a la pelea que debía mantener ante Haimovitz, al que se declaró campeón por no presentación.

“Entiendo que Soleimani tuvo que ir al hospital y no estaba apto para combatir”, expresó Mark Adams, portavoz del COI. Estas palabras fueron apoyadas por la Federación Internacional de Taekwondo. La delegación israelí no acepta la voz oficial y dan por hecho que la ausencia se debió a cuestiones políticas y no por lesión.

“Sabíamos que el iraní no se iba a presentar en la final”, manifestó a la agencia AP Daniel Oren, jefe de misión de la delegación israelita. Estas declaraciones se sostienen en que ya hay antecedentes de atletas iraníes que se negaron a competir contra israelitas. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 Mohamed Alirezaei no quiso nadar una de las series clasificatorias de los 100 metros pecho porque debía compartir la pileta con Tom Be’eri. Cuatro años más tarde en Beijing el judoca Arash Miresmaeli, que llegaba como campeón del mundo en la divisional de los 66 kilos, optó por no presentarse a combatir en la primera ronda ante Ehud Voks. Miresmaeli tomó esta decisión en apoyo a la causa palestina.  Irán, que no reconoce al Estado de Israel, lo decretó campeón olímpico.

El deporte paralímpico tampoco quedó al margen de situaciones como estás. Durante los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 la selección de básquet en sillas de ruedas de Irán no se presentó al partido contra Estados Unidos ante la posibilidad de tener que jugar frente a Israel en la siguiente instancia.

Haimovitz, de azul, celebra la victoria en las semifinales. (Getty Images)

Haimovitz, que en las semifinales venció al argentino Lucas Guzmán, que con esta derrota se quedó con la medalla de bronce, prefirió mantenerse al margen de la disputa. “No quiero involucrarme en política o en este tipo de cosas. Estaba listo para pelear. Si él venía o no, no me preocupaba”, manifestó el joven de 16 años campeón europeo en la categoría de los 45 kilos.

Según Ian Hadjihanbi, manager de las competencias de taekwondo en los Juegos Olímpicos de la Juventud, el abandono de Soleimani se debió a una lesión en la cadera durante la semifinal ante el estadounidense Gregory English y por eso fue trasladado a un hospital para que lo atendieran. Algunas crónicas de la pelea no dan cuenta que el iraní mostrara problemas físicos, pero, por otra parte, hay testigos que sostienen haberlo visto retirarse del estadio en una ambulancia.

Varios medios intentaron contactarse con miembros de la delegación iraní para tener su versión de los hechos, pero los requerimientos de la prensa fueron rechazados y, por el momento, ningún directivo de la federación o del comité olímpico de Irán se han manifestado al respecto. Paralelamente el COI, pese a las palabras de Adams, ha iniciado una investigación.

A la larga ambos terminaron perdiendo. A Haimovitz le quedará el gusto amargo de no haber tenido la posibilidad de lograr la presea dorada en el tatami, la superficie sobre la que se realizan los combates de taekwondo, y Soleimani no pudo vivir la sensación única de subirse a un podio olímpico y de lucir la medalla con orgullo luego de mucho sacrificio. Aunque todavía es joven quizás nunca más en la vida vuelva a tener una oportunidad como esta.

Una vez más quedó a las claras que, guste o no, el deporte, que forma parte de una sociedad, no pude escaparle al contexto político mundial, sobre todo durante la celebración de unos Juegos Olímpicos.

Fuentes/Links relacionados

Iran withdraws from taekwondo at Youth Olympics (AP)

YOG 2010: Israeli team claim Iranian withdrawal was politically motivated (More than the Games)

Gold for Haimovitz after Iranian pulls out (The Jerusalem Post)

Israel cry foul (The Straits Times)

La primera medalla fue de Guzmán en taekwondo (Clarín)

IOC: Iranian athlete pulled out of competition due to injury (Hindustan Time)

Sitio oficial de los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur 2010