Los malditos Chicago Cubs

Los libros del beisbol estadounidense cuentan que entre 1876 y 1886 Chicago White Stockings dominó la insipiente escena profesional con 6 títulos de la liga nacional. Luego de un impasse, con la llegada del Siglo XX y ya bajo la denominación de Chicago Cubs siguió nutriendo el palmarés. Durante el período 1907-1945 fue 10 veces campeón de división y en 2 ocasiones obtuvo la Serie Mundial (1907 y 1908).

Estos datos contrastan con la historia moderna de una franquicia que desde hace más de 60 años sólo acumula decepción tras decepción. Según la leyenda que se extendió con el tiempo, las desdichas comenzaron el 6 de octubre de 1945 cuando un tabernero de la zona lanzó una maldición.

En aquella fecha Chicago Cubs recibió en el Wrigley Field a Detroit Tigers para disputar el cuarto partido de la Serie Mundial, evento que consagra al campeón de la Major League Baseball (MLB). El conjunto local estaba 2-1 arriba en el resultado global y un triunfo lo ponía a las puertas de una nueva consagración.

Hasta el estadio se acercó Billy Sianis, un inmigrante griego dueño de la taberna Billy’s Goat (la cabra de Billy). Iba acompañado de una cabra llamada Muprhy, la que consideraba un amuleto de la suerte y que también servía para publicitar el negocio, ubicado a pocas cuadras de la cancha. Ambos tenían entradas.

En la puerta a Sianis no le permitieron entrar con la peculiar mascota. Ante la negativa Billy exigió hablar con Philip K. Wrigley, dueño de Chicago Cubs. “Dejen entrar a Billy, pero no a la cabra”, ordenó el dirigente “¿Por qué no a la cabra?”, consultó el enojado hincha. “Porque la cabra apesta”, fue la tajante respuesta del directivo. Otra versión señala que Sianis ingresó a la cancha, pero el público le exigió que se retirara por el mal olor que emanaba Murphy.

Billy, Murphy y el nacimiento de una leyenda.

“Los Cubs no ganarán nunca más. Los Cubs nunca ganarán la Serie Mundial hasta que no le permitan a la cabra ingresar a Wrigley Field”, maldijo un enojado Billy. Créase o no, Chicago Cubs perdió la final con Detroit Tigers (“¿Y ahora quién apesta?”, decía una carta que Billy le envió a Wrigley una vez consumida la derrota) y jamás volvió a clasificar a la Serie Mundial. Así nació la Maldición de la Cabra.

A partir de 1946 y hasta la actualidad las temporadas de Chicago Cubs son un cúmulo de desgracias que sirvieron para alimentar el mito. Por eso en el imaginario popular es visto como un equipo perdedor, lejos de la imagen exitosa de fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX.

Como parte del show varias veces se intentó contrarrestar el hechizo, aunque sin éxito. En 1973 Sam Sianis, sobrino de Billy y nuevo propietario del bar, que todavía existe, organizó junto a Dave Condon, periodista del diario Chicago Tribune, una especie de exorcismo. Trasladaron en una limousine blanca a Sócrates, descendiente de Murphy, hasta Wrigley Field. Lo hicieron caminar por una alfombra roja con un cartel que decía “todo está perdonado. Déjenme llevar a los Cubs al título”, pero se repitió la historia: la cabra se quedó afuera y Chicago Cubs protagonizó otro año desastroso.

Durante 1984 se creyó que finalmente la condena se había evaporado. Gracias a la invitación de los nuevos dueños antes del primer partido en Wrigley Field Sam Sianis ingresó al terreno de juego con una cabra. “La maldición esta levantada”, dijo ante un estadio que bramó. A partir de ahí Chicago Cubs enlazó una racha positiva que le permitió ganar el título de división después de 4 décadas. Con ese impulso llegó a la final de la Liga Nacional, paso previo para acceder a la Serie Mundial, ante San Diego Padres.

Chicago Cubs estaba 3-2 adelante en la serie y necesitaba un triunfo más, pero en el momento de la definición falló y se quedó con las manos vacías. Era como si la maldición hubiera esperado hasta último momento para recordarles a los hinchas, jugadores y dirigentes que el fantasma de Murphy todavía estaba dando vueltas.

En 1994 sucedió otro suceso significativo. Chicago Cubs comenzó el campeonato de mala forma y registró la peor racha de la historia como local. Sam Sianis fue a Wrigley Field con una cabra que, ya casi como una tradición, no le permitieron entrar pese a las protestas del público. Gracias a la colaboración de Ernie Banks, ex jugador y miembro del Salón de la Fama, Sianis entró con el animal ¿Qué sucedió? Chicago Cubs logró la primera victoria del torneo. Creer o reventar.

Paralelamente ocurrieron otras situaciones inverosímiles. La más famosa tuvo lugar en 1969 cuando Chicago Cubs, puntero y con un sólido andar, perdió con New York Mets, que marchaba segundo, un encuentro clave. Mientras estaban jugando de la nada apareció un gato negro que plácidamente se paseó por el frente del banco de suplentes de los Cubs. Nadie encuentra una explicación lógica y coherente a este hecho, pero lo concreto es que desde ese momento el conjunto de Chicago tuvo un bajón profundo y dilapidó una temporada que venía siendo altamente positiva.

Como si la humillación de ser el participante de la MLB que más tiempo lleva sin lograr el título (104 años y contando), en 2005 debió soportar que su vecino y archirrival Chicago White Sox ganara la Serie Mundial. Para colmo en el corto plazo el panorama parece no cambiar. Al cierre de este post Chicago Cubs figuraba entre los peores registros de la liga (19 triunfos y 37 derrotas).

Hay quienes sostienen que las desgracias en realidad empezaron cuando Chicago Cubs habría ido a menos en la Serie Mundial de 1918 ante Boston Red Sox, pero la leyenda más aceptada popularmente es la de la cabra. Por eso el “let the goat in” (dejen entrar a la cabra) es el grito de guerra de los hinchas que siguen sin resignarse a terminar de una vez por todas con las penurias.

Editado: Chicago Cubs finalizó la temporada regular 2012 con un récord de 61 victorias y 101 derrotas, segunda peor marca de la MLB detrás de Houston Astros (55-107). La Maldición de la Cabra más vigente que nunca.

Chicago Cubs campeón, pero en la publicidad del MLB 2012 para Playstation.

Fuentes/Links relacionados

Fans creen que Cubs siguen hechizados (Sitio oficial de Chicago Cubs)

Whiff of Scandal Wafts Over 1918 World Series (New York Times)

Chicago Cubs: The 5 Worst Moments in the Team’s Tortured History (bleacherreport.com)

Embarrasing Moments in Chicago History (Sports Illustrated)

Página de la Billy Goat Tavern

Historia de Chicago Cubs

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Resumen 2011

Un repaso por los post publicados en el año.

Con la cabeza en otra parte: la selección de handball de Túnez debuta en el Mundial de Suecia al mismo tiempo que renunciaba el presidente tunecino en medio de un clima social muy tenso.

Perdido en Egipto: el tenista Mlandeli Ndlela vivió una odisea cuando intentó jugar un torneo en Egipto al mismo tiempo que el país ingresaba en ebullición.

Haití bajo cero: Jean Pierre Roy se convirtió en el primer esquiador haitiano que participó en el Mundial de ski.

La leyenda olvidada: la trágica historia de Eduard Streltsov. Pasó de ser el máximo ídolo del fútbol soviético y potencial figura del Mundial Suecia 1958 a ser un detenido en Siberia acusado de un crimen cuya investigación aún deja demasiadas dudas.

El mito del Giants Stadium: uno de los estadios más famosos de Estados Unidos y la leyenda urbana del cadáver del gremialista Jimmy Hoffa.

–  Un pionero llamado Wally Yonamine: primer jugador de beisbol estadounidense que jugó en la liga japonesa tras la Segunda Guerra Mundial y que ayudó a recomponer las relaciones entre ambos países.

Showtime en la URSS: en 1988 Atlanta Hawks realizó una caótica gira por la Unión Soviética que significó la única visita de una franquicia de la NBA a suelo comunista.

Rebel Tour: jugar en el Apartheid: entre 1982 y 1990 se organizaron una serie de partidos de cricket con combinados de fantasía conformados a fuerza de dinero que burlaron la prohibición que pesaba sobre Sudáfrica a causa del Apartheid.

Revolución cultural: gracias a los buenos resultados la selección femenina de fútbol de Corea del Norte se ganó el cariño del recientemente fallecido líder Kim Jonh Il y produjo un cambio en el rol de la mujer en la sociedad norcoreana.

La Generación del 80: la selección argentina de básquet que en el Preolímpico de Puerto Rico 1980 logró una histórica clasificación a los Juegos Olímpicos de Moscú, a los cuales no pudo asistir por cuestiones políticas.

Maravillas del béisbol: en la temporada 1945 Peter Gray y Bert Shepard fueron los únicos jugadores amputados que participaron en la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos.

Rocky de carne y hueso: Chuck Wepner, oscuro boxeador que tiró a la lona a Mohamed Ali y que sirvió de inspiración para la creación de la saga de Rocky.

Campeón incómodo: en medio de tensiones políticas Sudáfrica se transformó en el único país que ganó la Copa Davis por no presentación del rival en la final.

Cricket social: en un barrio marginal de Los Angeles con problemas de violencia, Compton Cricket Club aparece como una peculiar alternativa y como herramienta de reinserción para exconvictos. Además, el caso argentino en una villa de Barracas.

Bonus track: algunos post de años anteriores.

Mo Johnston y la muerte del sectarismo: por cuestiones religiosas la trasferencia del jugador escoses de moda produjo un quiebre en la centenaria historia de Rangers FC.

Superando obstáculos: Dalma Malhas, la primera mujer que representará a Arabia Saudita en los Juegos Olímpicos.

Dick, Kerr’s Ladies FC: Un equipo pionero: durante la Primera Guerra Mundial este equipo femenino surgido de una fábrica produjo una revolución en Inglaterra.

La historia jamás contada de los Blackbirds: un equipo de básquet universitario desechó la posibilidad de ir a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 en oposición al régimen nazi.

Ese caos llamado ABA: desorganizada liga que en la década del 70 marcó una época y sirvió de influencia a la actual NBA.

Maravillas del béisbol

El mundial de atletismo en Daegu, Corea del Sur, fue testigo de un suceso que sorprendió al mundo: Oscar Pistorius, a quien debieron apuntarle las piernas por una malformación congénita, llegó a las semifinales de los 400 metros corriendo con unas prótesis ortopédicas especialmente diseñadas para competir. Lo hecho por el sudafricano causó asombro y polémica, pero su caso no es único. Anteriormente hubo otros deportistas a los que la falta algún miembro no les significó un impedimento para desarrollar respetables carreras.

En este aspecto la temporada 1945 de la Major League Baseball (MLB) registra un antecedente importante porque ese año contó con la presencia de Peter Gray y Bert Shepard, quienes pudieron jugar en la liga pese a que carecían de alguna extremidad.

Gray, quien perdió el brazo derecho a los 6 años en un accidente, debutó como profesional a los 23 años en la Quebec Provincial League de Canadá. Ese fue el inicio de un peregrinar por distintas competencias de segundo orden, teniendo como punto más alto el premio al jugador más valioso de la temporada 1944 en la Southerm Association. Ese reconocimiento le valió la atención de una MLB dañada por la ausencia de muchos jugadores que se habían marchado a la Segunda Guerra Mundial. Gray se incorporó a Saint Louis Rams y su llegada significó un fuerte golpe de efecto en los medios y el público.

Seguramente cuando conocieron la noticia muchos historiadores recordaron a Hugh Daily, inmigrante irlandés que pasó por el béisbol estadounidense entre 1882 y 1887 y al que apodaban “One Armed” (Un Brazo) porque, precisamente, también le faltaba esa extremidad. Este polémico personaje famoso por sus peleas con los dirigentes, había perdido el brazo izquierdo por culpa de un disparo.

Los meses que Gray pasó en la MLB no fueron sencillos. Recibía demasiada atención por el inconveniente físico y no por las actuaciones en la cancha. Esto hacía que tuviera una actitud esquiva. “Peter no socializaba con nadie. Había algunos chicos que trataban de acercársele, pero él solía rechazarlos. Había veces que tenía ataques de furia”, recordó Al LaMacchia, quien compartió vestuario con Gray.

Peter Gray (Corbis)

“Sentía que no perteneciera a las ligas mayores y sabía que estaba siendo explotado. Era un tipo tranquilo con complejo de inferioridad. Trataban que fuera una atracción para el equipo”, contó su manager Luke Sewell. Independientemente de su incomodidad, la mala predisposición y el talante hosco, similar al de Daily, Gray maravilló al público, compañeros y rivales por la fuerza de voluntad que mostraba.

Cuando jugaba evidenciaba problemas para batear, aunque tampoco era un negado porque tenía una muy buena anticipación. Curiosamente el fuerte era a la hora de atrapar la pelota. Había logrado una mecánica perfecta: agarraba la pelota, sin que esta se le cayera se sacaba el aguante y realizaba el lanzamiento.

Finalizado el conflicto bélico varios jugadores retornaron a casa y la MLB lentamente comenzó a recuperar el curso habitual, por lo cual la novedad había dejarlo de serlo y perdió interés. Con 77 partidos en el currículum Gray quedó marginado y retornó a su habitad natural: las ligas menores.

Tiempo después LaMacchia y Gray volvieron a coincidir en una pequeña franquicia de Dallas. Allí LaMacchia se encontró con una versión diferente de Gray. “Para esa época Pete estaba más suavizado y no se enojaba más por la cosas”, evocó quien ya retirado se destacó como cazatalentos.

Cuando fue desafectado del plantel principal y relegado al equipo B el nacido el 6 de marzo de 1915 en Nanticoke, Pensilvania, decidió que era el momento de retirarse. Regresó a la tranquilidad de su ciudad natal para atender un bar. Gray murió el 30 de junio de 2002 a los 87 años.

Paralelamente Shepard, al que tuvieron que cortarle la pierna derecha por una grave herida que sufrió en combate, vivía una historia similar.

Luego de pulular por diversos torneos de segundo orden en 1942 Shepard ingresó a la Fuerza Aérea y en 1944 fue transferido al 55th Fighter Group con base en Wormingford, Inglaterra. Cuando estaba realizando su misión número 34 a bordo de un Lockheed P-38J Lighting fue atacado cerca de Hamburgo. El avión se estrelló y el piloto quedó inconsciente.

Allí fue encontrado por el Teniente Ladislaus Loidl, que a la vez era médico de la Luftwaffe. Con la ayuda de dos soldados controlaron a punta de ametralladora a un grupo de furiosos granjeros de la zona que querían matar a Shepard. “Estaba inconsciente, la pierna derecha estaba destruida y además tenía una profunda herida en la cabeza. Me di cuenta que ese hombre necesitaba una operación urgente”, explicó el galeno cuando se reencontró con Shepard en 1993 para el programa oficial de la MLB “This week in baseball”.

Continúa Loidl: “Mi hospital de emergencia no estaba equipado para eso, así que lleve al herido a un centro médico local en donde se negaron a atender al que llamaron piloto de la muerte. Telefonee al Ministro de Aviación en Berlín para reportar la situación y desde allí instruyeron al director para que se encargara del caso. Días más tarde consulte acerca de su condición y todo había salido bien”.

Shepard quedó en el hospital como detenido y luego fue trasladado a la prisión Stalag IX-C en Meiningen, en el centro de Alemania. Allí con la asistencia de Doug Errey, un doctor canadiense que también era preso de guerra, Shepard se construyó una pierna artificial. Volvió a Estados Unidos en febrero de 1945 gracias a un intercambio de prisioneros.

Durante la estadía en el Walter Reed Hospital de Washington DC Shepard conoció al Secretario de Guerra Robert Patterson. El enviado de la Casa Blanca le consultó sobre cuál iba a ser su futuro. “Seguir jugando al beisbol como profesional”, fue la inesperada respuesta. Patterson lo ayudó y se contactó con el dueño de Washington Senators para pedirle que le diera una oportunidad a Shepard.

Bert Shepard y la pierna ortopédica. (ESPN)

El oriundo del estado de Indiana disputó una serie de partidos amistosos con la franquicia capitalina y conformó al entrenador, “No quiero misericordia, sólo quiero jugar. Durante meses en la prisión soñé con el día que pudiera volver a la cancha”, contó Shepard. A la larga su participación fue casi decorativa porque sólo jugó 1 partido oficial.

Un momento recordado fue cuando Washington Senators visitó a Saint Louis Rams. Aquel día se dio el único encuentro, por lo menos del que se tenga registro, entre Shepard y Gray. Por supuesto que la foto de ambos fue la imagen más buscada.

Shepard, una vez terminada la temporada, siguió el camino de Grey y debió buscarse nuevos rumbos. Mientras jugaba en ligas menores recorría el país dando charlas en centros de veteranos. Continuó jugando algunos años más hasta que una complicación en la pierna tras una operación lo obligó a retirarse. Una vez que dejó el bate trabajó en IBM, en una empresa de aviación y en una aseguradora. Se jubiló en 1982 y murió en julio de 2008 en California.

Con un breve paso por la MLB y utilizados como elementos de descarte, Shepard y Gray, apodados por un informe televisivo de la época como maravillas del béisbol, superaron los límites de su físico y sirvieron de inspiración a muchos que tras la guerra habían quedado a la deriva.

Peter Gray, el hombre milagro

Peter Gray y Bert Shepard, las maravillas de béisbol

Fuentes/Links relacionados

Pete Gray, Major Leaguer With One Arm, Dies at 87 (New York Times)

A teammate recalls Pete Gray (mlb.com)

Sport: One-Armed Outfielder (Time Magazine)

Bert Shepard, 87, an Inspirational Amputee, Dies (New York Times)

Bert Shepard (Baseball in wartime)

Bert Shepard; Amputation Didn’t Stop MLB Pitcher (Washington Post)

Famosos a la inversa (Parte 1)

El deporte esta plagado de equipos o atletas que llegaron al estrellato gracias a lo que siempre se trata de evitar en una competencia: la derrota. Alguna vez en este blog se mencionaron los casos del boxeador Peter Buckley, que se retiró con el peor récord que haya registrado un pugilista profesional, o del tenista Robert Dee, que perdió 54 partidos consecutivos sin lograr un set bajo el ala de la Federación Internacional. Según el caso hay quienes se lo toman con gracia, otros aprovechan para buscarle una veta comercial y también están los que no soportan vivir con esta pesada carga.

A continuación algunas de las miles de historias que existen de aquellos que llegaron a la fama recorriendo el camino inverso. Este primer capítulo estará reservado para las actividades grupales, mientras que la segunda parte se enfocará en los deportes individuales.

Australia (Handball)

En Alemania 2007 los australianos causaron sensación. (IHF)

El handball, de fuerte arraigo alemán, no prendió en los países de habla inglesa. El único que logró sacar un poco la cabeza fue Australia, con una presencia casi perfecta en los últimos mundiales, tanto en hombres como en mujeres, aunque eso de ganar a este nivel no es moneda corriente. En sus 5 participaciones en la rama masculina sumó 1 victoria ante Groenlandia en Portugal 2003, en donde finalizó en el puesto 21, siendo esta su mejor participación. En el resto culminó último y sólo acumuló derrotas, la mayoría de ellas abultadas, estableciendo una marca histórica de 1 partido ganado, 0 empates y 24 perdidos.

En 2007 durante el Mundial de Alemania, la Meca del handball, los Aussies eran vistos como una selección exótica y conquistaron el cariño del público y de la prensa, que los apodó Los Campeones del Corazón. Previo a su participación en Croacia 2009, la federación australiana trató de sacar tajada de la atención extra que reciben en los mundiales para tentar a los sponsors.

Entre las mujeres no es demasiado diferente. Desde el debut de Australia en Noruega/Dinamarca 1999 asistió a 5 citas mundialistas, recibió goleadas en todos sus partidos y ostenta una seguidilla de 25 derrotas al hilo. En 1999 y en Croacia 2003 obtuvo sus mejores ubicaciones (23°), superando por diferencia de gol a Argentina y a Uruguay, respectivamente.

A la larga los australianos se han convertido en los mimados del handball internacional y han logrado llamar la atención en los mundiales.

Mónaco (Rugby)

Mónaco: poco glamur y condenado a la derrota. (Reuters)

Cuando Mónaco sale a jugar sabe que indefectiblemente perderá. Este combinado tiene como principal inconveniente que sus jugadores no son ciudadanos monegascos, con los cual no son elegibles para esta selección, pero no hay otra opción porque en el Principado no hay jugadores de rugby nacidos allí. Ante esta situación si ganan en la cancha los rivales presentan una apelación y se quedan con el triunfo en los escritorios. Aunque, a decir verdad, esto no se da muy a menudo ya que Mónaco suele caer por resultados abultados en el Grupo 3D, en lo profundo de la Copa Europea de Nacionales, ante oponentes como Chipre, Azerbaiyán, Bosnia o Eslovaquia.

Para colmo tampoco cuenta con una cancha en donde jugar, con lo cual cuando tiene que hacer de local debe mudarse a algún estadio cercano en Francia. Además, no tiene un entrenador fijo. Por el momento este lugar lo ocupa Jean Francois Tordo, ex capitán de la selección francesa, que da una mano porque vive cerca de Mónaco. Desde ya que los jugadores son amateurs y todos militan en ligas regionales menores.

El plantel esta compuesto por inmigrantes de diferentes lugares. Hay canadienses, marroquíes, franceses y británicos. “Cuando estamos adentro de la cancha somos iguales, orgullosos de nuestro rugby, de nuestros colores y de nuestro himno”, dice el pilar Mathieu Louppe, residente en Mónaco, pero que todavía debe esperar 2 años para lograr la ciudadanía, situación similar a la que viven el resto de sus compañeros.

En noviembre de 2009 disputó su último partido hasta el momento y cayó 44-5 ante Chipre, plagado de jugadores ingleses que si podían jugar para el representativo chipriota. Todos estos contratiempos  no amilanan a los jugadores y les da más fuerza para seguir adelante. “Somos un equipo improvisado que nos une la pasión. Somos extremistas del rugby”, explica Louppe.

Liechtenstein (Fútbol)

Liechtenstein posa antes de lo que probablemente será una nueva derrota. (Getty Images)

Al parecer en los principados hacer deporte de manera competitiva no es algo que les salga bien. Quizás tenga que ver con un tema socioeconómico. Uno de estos casos es Liechtenstein, una pequeña nación de Europa y que no llega a los 30 mil habitantes, que cuenta con la que probablemente sea una de las selecciones más vilipendiadas del fútbol mundial. Se la suele ver perdiendo por resultados anormales y hundida en las últimas colocaciones en las Eliminatorias para la Eurocopa o para el Mundial.

La federación local se creó en 1934 y recién en 1976 se afilió a la FIFA. Su selección debutó internacionalmente en 1981 y no fue hasta la Eliminatoria para la Euro de Inglaterra 1996 que hizo su aparición en una competencia oficial. Desde ese momento mayormente ha conseguido muchas derrotas estrepitosas, como, por un ejemplo, un 1-11 contra Macedonia. En medio de tantas goleadas Liechtenstein por un rato tuvo la posibilidad de sentir las mieles del éxito.

Aquel 9 de octubre de 2004 quedará en los anales del fútbol liechtensteiniano. A Vaduz, la capital del país, llegó Portugal, meses atrás subcampéon continental, buscando 3 puntos que lo acercaran a Alemania 2006. Sin hacer demasiado los lusitanos se fueron al descanso 2-0 arriba. Parecía que se avecinaba otra vapuleada. No fue así. A los 3 minutos del segundo tiempo Franz Burgmeier puso las cosas 1-2 y promediando el complemento Thomas Beck consiguió el histórico gol  que estableció el 2-2 final. Liechtenstein cerró la inolvidable semana sintiendo lo que sienten sus rivales: goleó 4-0 a Luxemburgo. Esta campaña fue la mejor hasta el momento: consiguió 2 triunfos, 2 empates y 8 derrotas. Ya en las Eliminatorias para la Euro Austria/Suiza 2008 y para Sudáfrica 2010 todo volvió a la normalidad.

Las andanzas de Liechtenstein por Europa fueron llevadas al cine con un documental. En el mismo, llamado Die Elf (Los Once), se refleja como fue el camino de esta selección durante el clasificatorio para el certamen continental de 2008 y todas las trabas que debieron sortear los jugadores, todos ellos aficionados, para poder codearse con la elite.

Liechtenstein es sólo un representante de este selecto grupo que conforman San Marino, Luxemburgo, Islas Feroés, Guyana, Samoa y un sinfín de selecciones más que pululan en cada eliminatoria mundialista.

Los Angeles Clippers (Básquet)

En 2000 Sports Illustreited “premió” a los Clippers como la peor franquicia de la historia. (Sports Illustreited)

Nunca un equipo eligió tan mal una ciudad en donde instalarse. Los Clippers cargan con el peso de ser la otra franquicia angelina porque viven a la sombra de Los Angeles Lakers, una marca registrada en el mundo del deporte y el segundo más campeón de la NBA, la liga más competitiva del mundo, detrás de Boston Celtic.

Mientras en las vitrinas de los Lakers los trofeos Larry O’brian se multiplican, por el lado de los Clippers a duras penas terminan la temporada con un récord de victorias/derrotas medianamente decente y, con suerte, pueden llegar a rasguñar la clasificación a los Playoff. Sus presentaciones en el Staples Center, mismo recinto en donde los Lakers hacen de local, no generan demasiado atractivo… a no ser que jueguen contra los Lakers. Las estrellas de Hollywood no abundan cuando los jugadores de camiseta roja, blanca y azul saltan a la cancha… a no ser que jueguen contra los Lakers.

Las desventuras de la franquicia comenzaron a principios de los 70 bajo el nombre de Buffalo Braves. El camino había empezado bien porque en una de sus primeras campañas logró el pasaje a los Playoff, lo que fue un oasis en el desierto. Algunas decisiones de los directivos terminaron de desmoronar la endeble estructura. Por consejo de David Stern, actual comisionado de la NBA, el equipo fue adquirido por nuevos dueños que lo mudaron a San Diego y le colocaron la denominación Clippers. Tuvieron respetables actuaciones, quedando en su torneo debut a 2 triunfos de entrar en la lucha por el campeonato, pero a la larga la empresa siguió siendo un fiasco.

El aluvión de resultados negativos más una taquilla que se caía a pedazos hicieron pensar en un nuevo traslado. Vaya a saber por recomendación de quién, pero en una movida arriesgada se decidió la mudanza a Los Ángeles. No deja de ser curioso pensando que en Estados Unidos existen un montón de sitios deseosos de tener un representante en la NBA y justamente se eligió un lugar que ya tenía equipo y que desde hacía varios años estaba asentado.

Con más golpes que caricias, los Clippers se hicieron un pequeño lugar en la glamorosa metrópoli californiana y después 26 años no parecen tener intención de armar el bolso y buscar otro destino, a pesar de seguir con el estigma de perdedores que los persigue desde su nacimiento y de tener que vivir a la sombra de un vecino demasiado poderoso.

Philadelphia Phillies (Beisbol)

Hasta sus propios hinchas se burlan de la desgracia de los Phillies. (Reuters)

Serio candidato a robarle el lugar de privilegio que ostentan Los Angeles Clippers. Este equipo que milita en la Mayor League Beisbol (MLB) es de los más viejos del deporte estadounidense y uno de los pocos que todavía reside en su lugar de creación. Se fundó en 1883 como Philadelphia Quakers, nombre que definitivamente cambió por su actual denominación en 1890. A lo largo de su centenaria vida el momento cumbre ocurrió en 2007, cuando se convirtió en la única franquicia profesional de Estados Unidos en llegar a las 10.000 derrotas. Con esa caída por 10-2 ante Saint Louis Rams, se transformó en el perdedor más grande del país.

La saga empezó el 1 de mayo de 1883 cuando los Phillies cayeron 4-3 con Providence Grays. Aquella temporada de presentación marcaría el comienzo de lo que sería una marca registrada para el conjunto de Filadelfia: ganó 17 partidos y perdió 81. Y los malos números siguieron. Entre 1918 y 1948 tuvo solo 1 campeoanto con récord positivo, además entre 1919 y 1945 finalizó en la última colocación en 16 oportunidades. Ni siquiera haber ganado la Serie Mundial de 1980 hizo cambiar la visión negativa y hasta fue motivo de burla de un ex jugador. “Incluso los monos a veces se caen de los árboles”, dijo Solly Hemus, quien visitó la camiseta de los Phillies en la década del 50.

El simio se cayó nuevamente en 2008 con la segunda conquista de la Serie Mundial. Casi se vuelve a caer en 2009, pero a último momento se agarró de una rama porque todo retornó a la normalidad. En la serie final Philadelphia perdió 4-2 con New York Yankies, en una definición que paralizó a la Gran Manzana.

Sin dudas Philadelphia Phillies entró en la historia grande del deporte, pero por la puerta de atrás.

Minardi Team F1 (Automovilismo)

Patrick Friesacher a bordo de un Minardi en el GP de Gran Bretaña de 2005. (Wikipedia)

La Fórmula 1 debería estarle muy agradecida a Giancarlo Minardi, el creador de esta estructura en 1980. A pesar que durante sus 2 décadas de existencia a sus autos era normal verlos en el fondo del pelotón, cumplió una función importante porque les permitió a muchos pilotos dar sus primeros pasos dentro del circo de la máxima categoría del automovilismo mundial. El caso más famoso es el de Fernando Alonso, 2 veces campeón del mundo, que comenzó corriendo aquí y, luego de pasar por Renault, en 2 ocasiones, y McLaren, ahora es el volante número 1 de Ferrari.

Minardi apareció en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Brasil 1985 y la primera señal no fue positiva. Pierluigui Martini, el único piloto que inscribió la escudería, no llegó a concluir la carrera porque el motor Ford no aguantó. Contrariamente a lo que se puede pensar los problemas mecánicos no fueron una característica de los autos del equipo con sede en Faenza porque a pesar del bajo presupuesto logró una confiabilidad que otros con más plata envidiaban.

Durante las 20 temporadas en las que Minardi participó disputó 345 competencias en las que sus pilotos no ganaron ninguna, no se subieron a ningún podio, no lograron vueltas rápidas ni tampoco pole positions y entraron en la zona de puntos solamente en 21 carreras. Su mejor temporada fue la de 1991, cuando con 6 puntos ocupó el séptimo puesto en el Campeonato de Constructores gracias a lo realizado por Pierluigi Martini y Roberto Morbidelli. Irónicamente al año siguiente sumó 7 unidades, pero culminó en el octavo lugar.

Algunos nombres famosos que pasaron por Minardi: Alessandro Nannini, Alessandro Zanardi, Christian Fittipaldi, Giancarlo Fisichella y Jarno Trulli. También estuvieron las dos últimas experiencias argentinas en la Fórmula 1: Estaban Tuero y Gastón Mazzacane.

En 2001 el empresario australiano Paul Stodart se convirtió en el dueño mayoritarío de la escudería. Este intentó traer nuevos bríos, pero los contratiempos monetarios eran cada vez más complejos de solucionar. Por eso en 2005 se decidió la venta total a Red Bull y pasó a llamarse Scuderia Toro Rosso. Actualmente bajo el mando de su creador, la estructura se mantiene en diversas categorías promocionales en Italia y en Europa haciendo lo que mejor sabe hacer: descubrir nuevos talentos.

Fuentes/Links relacionados

Famosos a la inversa (Parte 2)

Australian Handball Federation

Perfíl selección masculina de Australia (International Handball Federation)

Perfíl seleccón femenina de Australia (International Handball Federation)

Passion but no glamour for Monaco’s team (Reuters)

Federación de Rugby de Mónaco

Partidos de Liechtenstein (fifa.com)

La noche mágica de Liechtenstein (fifa.com)

Liechtenstein, Die Elf (Periodismo de Fútbol Internacional)

Historia de Los Angeles Clippers (clippers.com)

Phillies become America’s biggest losers (Reuters)

The Beautiful Losers: An Oral History Of The Philadelphia Phillies (Sports Illustrated)

Minardi F1 Team rueda por última vez (Europa Press)

Estadísticas de Minardi (thef1.com)

Nobles y plebeyos conviven en la Fórmula 1 (Clarín)

Sitio oficial de la Fórmula 1

Sitio oficial de Minardi