Tenis marginal

En gran parte del bloque soviético el tenis era mal visto por ser considerado un pasatiempo burgués y, además, tenía la contra de no ser parte de los Juegos Olímpicos, lo cual le restaba posibilidades de apoyo. De todas maneras ese contexto no impidió que varios jugadores provenientes del este europeo tuvieran protagonismo en la alta competencia (Martina Navratilova, oriunda de Checoslovaquia, es uno de los tantos ejemplos).

Este no fue el caso de la República Democrática de Alemania (RDA). Allí el tenis era ignorado, y hasta casi despreciado, por las autoridades deportivas que lo habían marginado del aparato estatal. Si bien existía un reducido circuito interno y una federación con reconocimiento internacional, el desarrollo era prácticamente nulo.

Cuando en la década del 50 el deporte germano volvió a competir internacionalmente luego de la Segunda Guerra Mundial, esporádicamente aparecieron tenistas del este alemán que consiguieron resultados aceptables en un segundo nivel. A partir de 1961 cuando entró en escena el Muro de Berlín y las relaciones políticas se tensaron, los pocos jugadores de la RDA progresivamente  fueron desapareciendo de la escena.

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Escudo de la federación de tenis de la RDA.

El caso más famoso es el de Thomas Emmerich, único jugador de la RDA con presencia en el ránking mundial y con un título ATP. Steffi Graf y Navratilova (fueron novios en la etapa de junior) coincidieron que pudo haber sido Top 10, pero no pasó del puesto 482. Raramente competía en el exterior y, sin demasiados rivales que estuvieran a su nivel, debió conformarse con ser 16 veces campeón nacional en singles entre 1970 y 1988. Además, ganó varios títulos domésticos en dobles, doble mixto e interclubes. “Nací demasiado al Este” se consoló.

Las únicas apariciones a nivel ATP las realizó en Sofía, Bulgaria, en 1980 y 1981 acompañado por un funcionario del Partido Socialista Unificado, que se encargó de poner trabas para que no cobrara el dinero que ganó, el cual Emmerich pensaba donar a la federación para que lo invierta en material. Como singlista en ambas ocasiones perdió en la segunda ronda. En el doble tuvo mejores actuaciones: finalista y campeón respectivamente.

Emmerich, con un tenis de vieja escuela en el que sobresalían el saque y la volea, en la década del 80 pudo haber emigrado a la República Federal de Alemania (RFA), en donde Boris Becker y Graf estaban en el pico de la popularidad y hubiera encontrado una mejor organización para explotar el potencial. Pese a esa tentadora oportunidad, prefirió quedarse. “Mis padres hubiesen sufrido”, se justificó.

Como la RDA jamás presentó equipo de Copa Davis lo más cerca que Emmerich estuvo de este campeonato fue en 1989 cuando lo invitaron a la final que en Stuttgart la RFA le ganó 3-2 a Suecia. Esa serie, que se disputó poco tiempo después de la caída del Muro de Berlín, fue la primera que se trasmitió en vivo para Alemania del Este.

Varias veces Emmerich, que nunca se afilió al partido gobernante, intentó reunirse con el ministro de deporte Manfred Ewald, ideólogo del programa de dopaje más escandaloso del que se tenga constancia, en busca de apoyo, pero no encontró respuestas.

Actualmente Emmerich continúa jugando como veterano, categoría en la que registra buenos resultados, y su hijo Martin es número 53 en el ránking mundial de dobles y tiene un único título que ganó en Viena en 2012.

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Símbolos de una época del tenis alemán: Thomas Emmerich y Boris Becker.

Jana Kandarr también nació en la RDA y a diferencia de Emmerich pudo tener una carrera plena porque el tramo más importante lo realizó en la década del 90 ya con Alemania unificada, aunque en la primera parte de la etapa formativa lidió con la precaria estructura que existía en torno al tenis.

“Hasta los 14 años crecí con un muro alrededor así que nunca pensé en jugar al tenis”, recordó Kandarr, cuya mejor posición en el ránking fue el puesto 43. “Solía jugar sólo en polvo de ladrillo. No había otra superficie. Durante la mitad del año no jugaba porque no había canchas techadas”, explicó. Para mantenerse en ritmo en el invierno practicaba básquet.

Kandar, 3 veces convocada a la Fed Cup e integrante de equipo alemán de los Juegos Olímpicos Sydney 2000, era zurda, pero para jugar agarraba la raqueta con la mano derecha. Según contó nadie en la RDA se preocupó en corregirla. Comenzó a tomarse más en serio al tenis cuando con su familia se mudó a la RFA tiempo antes de la reunificación.

Recién a poco de la desaparición la RDA le prestó cierta atención al tenis, para ese momento ya incluido en el Programa Olímpico. El 30 de octubre de 1990 en Leipzig culminó la primera edición de la Sparkassen Cup, único torneo profesional que se disputó en el país y que bajo distintas denominaciones existió hasta 2003. La campeona fue Graf, que donó los 45.000 dólares del premio al desarrollo del tenis en la región. Cuatro días más tarde se firmó el tratado que estableció la unión de Alemania.

A 23 años de la caída del Muro de Berlín el este alemán sigue siendo un terreno poco fértil para el tenis. De los 23 Top 100 con los que cuenta Alemania en los ránkings de singles y dobles a nivel masculino y femenino, sólo 1 nació en la ex RDA: Martin Emmerich. Con los torneos ocurre algo similar: en el total de los 7 que figuran en los calendarios de la ATP y de la WTA, el de Halle es el único que se disputa en aquella zona.

Fuentes/Links relacionados

La RFA domina a Suecia por 2-1 en la final de la Copa Davis (El País)

Kandarr makes up for lost time (Reuters)

A New Look at East German Tennis (New York Times)

Graf Not Expecting Challenge From East (LA Times)

Der verpönte Sport – wie SED und Stasi das Tennis in der DDR drangsalierten

Federación Alemana de Tenis

Sobrevivientes y rivales

La victoria de Richard Williams sobre Karl Behr por 6-2, 6-2 y 7-5 en los cuartos de final de la edición 1914 del US National Championships (actual US Open) no figura entre los resultados más memorables de este Grand Slam. A simple vista lo único para destacar es que el ganador fue campeón del torneo, pero detrás de los protagonistas se esconde una historia en común: dos años antes ambos tenistas salieron vivos del hundimiento del Titanic.

Williams nació en Ginebra, Suiza, ciudad a donde se trasladó su padre Charles, abogado y pariente lejano de Benjamin Franklin, por cuestiones de salud. Richard, apodado Dick, registró una exitosa carrera como juvenil que le sirvió como impulso para irse a jugar a Estados Unidos antes de comenzar los estudios en la Universidad de Harvard.

Padre e hijo abordaron el Titanic en Cherbourg, Francia, segunda parada en el trayecto que comenzó en Southampton, Inglaterra, y que debía finalizar en Nueva York. Estuvieron muy cerca de perder el barco porque en París bajaron en la estación equivocada. Pese al retraso llegaron a tiempo y ocuparon la habituación que tenían reservada en primera clase.

Curiosamente en la localidad francesa Behr también subió al tristemente célebre transatlántico y se ubicó en un camarote cercano al de los Williams, a quienes no conocía. Este empresario neoyorquino, en 1907 integrante del equipo estadounidense subcampeón de la Copa Davis y finalista del doble en Wimbledon, se encontraba en Europa con fines románticos.

Con la excusa de negocios llevó de paseo a su novia Helen Newsom, amiga de su hermana menor Gertrudis, por Europa y el Norte de África. Los acompañaron Sallie y Richard Beckwith, madre y padrastro de Helen, respectivamente. Behr tenía la misión de convencerlos que la diferencia de edad (ella 19, él 26) no era impedimento para ser considerado el candidato ideal para la joven. La vuelta a casa en el viaje inaugural del enorme e híper promocionado Titanic era el último paso para lograr la aprobación definitiva de la relación.

El Titanic, el barco más lujoso y moderno del momento.

La noche del 14 de abril de 1912 el apacible crucero en el que viajaban alrededor de 2207 personas, entre los que se encontraban desde inmigrantes irlandeses que iban a Estados Unidos en busca de una vida mejor hasta varios de los personajes más prominentes de la época (actores, empresarios, políticos, etc), se convirtió en una pesadilla. Cerca de la medianoche la tripulación divisó un iceberg y no hubo tiempo para cambiar el rumbo de la gigantesca nave. El impacto contra el bloque de hielo produjo un daño irreparable.

Nadie imaginaba que semejante y lujosa mole de hierro que surcaba con soberbia el Océano Atlántico podía naufragar. “En nuestras cabezas la idea que el Titanic se hundiera era absurda”, recordó Behr. Mientras el caos empezaba a reinar Charles, que tiempo atrás había estado en una situación similar, sostenía que la embarcación se podía mantener a flote entre 12 y 15 horas, tiempo suficiente para un rescate.

Cuando comenzó la evacuación Behr escapó en el segundo bote salvavidas junto a Helen, Sallie y Beckwith, entre otros pasajeros. Tiempo después al tenista lo acusaron de no haber cumplido con la premisa de primero mujeres y niños. Behr se defendía diciendo que una de las ocupantes pidió que las acompañaran hombres para remar. Bruce Ismay, director de White Star Lines, empresa propietaria del Titanic y señalado como uno de los responsables de la catástrofe, dio el visto bueno para que Behr y Beckwith se subieran.

Los Williams, que rescataron a un pasajero que había quedado atrapado en el bar, al cual salvaron rompiendo una puerta, hecho que generó el enojo de un comisario de abordo que amenazó con cobrarles el arreglo, se escaparon a último momento. Cuando estaban por tirarse al agua una de las chimeneas se desprendió y mató a Charles. Richard, en cambio, cayó al océano. Quedó flotando en una barcaza con otras 30 personas, de las cuales 19 murieron de frío. Sobrevivió durante varias horas con el agua helada hasta la cintura.

El Titanic, que cumplía con todas las normas de seguridad exigidas, pero no contaba con suficientes botes de rescate, se terminó de hundir a las 2:20 de la madrugada y recién a las 4 apareció el HMS Carpathia, que recibió el pedido de ayuda pasada la medianoche y se encargó de rescatar a los náufragos. Una vez a resguardo un médico revisó a un Williams al borde del colapso y constató que sufría hipotermia en las piernas. Recomendó amputarlas, propuesta que fue tajantemente rechazada. “Las voy a necesitar”, respondió Dick con mucha lucidez.

Mientras tanto Behr, que no había sufrido ningún problema físico, colaboraba con la asistencia y la organización de los rescatados, a los que les aconsejó que cuando llegaran a Nueva York no hablaran con la prensa. Tuvo activa participación en marchas y en juicios que iniciaron los damnificados. Según cuenta la familia, vivía con culpa por no haber podido rescatar a más gente.

Durante aquellos 4 duros y complicados días a bordo del HMS Carpathia los tenistas finalmente se conocieron. En sus memorias ambos escribieron acerca del encuentro. Williams indicó que Behr fue particularmente agradable con él; Behr, en cambio, destacó que Dick “tuvo una horrorosa experiencia en el agua”.

Ya en tierra cada uno siguió su camino. Williams se fue a vivir con un tío y continuó la dolorosa recuperación que había comenzado en el Carpathia. Increíblemente semanas más tarde, todavía con secuelas en el cuerpo, retornó a las canchas con éxito. El primer torneo en el que participó fue el Pennsylvania State Championships y lo ganó. Durante el campeonato eliminó a un joven Bill Tilden, quien una década más tarde se convirtió en el dominador del tenis mundial. Cuatro meses después fue campeón del doble mixto en el US National Championships. Para sorpresa de todos Dick terminó el verano ubicado segundo en el ránking de Estados Unidos.

Williams, de traje, junto con Behr, el tercero desde la izquierda. (Corbis)

Behr, por su parte, terminó de consolidar la relación con Helen y en 1913 se casaron. Los medios sensacionalistas los bautizaron como “la pareja del Titanic” porque afirmaban que la propuesta de matrimonio se produjo en el bote salvavidas. Sus descendientes niegan que esto haya ocurrido.

El Longwood Cricket Club es famoso porque en 1900 Estados Unidos y Gran Bretaña disputaron la serie que marcó el nacimiento de la Copa Davis. El 16 de julio de 1912 una de las canchas de césped de este club de Boston fue testigo del primer partido entre Williams y Behr. Por la cuarta ronda del Longwood Bowl el suizo, luego nacionalizado estadounidense, se impuso 0-6, 7-9, 6-2, 6-1 y 6-4.

A parte del encuentro ya mencionado en el US National Championships, al menos volvieron a jugar en 2 oportunidades más. Como si fuera un tema tabú, raramente en las crónicas de la época se hacía referencia a la situación límite que les tocó vivir en el Titanic.

Mientras Behr se iba alejando cada vez más del tenis y volcándose a los negocios, Williams transitaba el camino que lo llevó a ser número 1 de Estados Unidos y 4 del mundo. Entre los logros más importantes se destacan el US National Championships como singlista en 1914 y 1916 y como doblista en 1925 y 1926 y el doble de Wimbledon en 1920. En los Juegos Olímpicos de París 1924 integró la última pareja de doble mixto campeona olímpica.

La Copa Davis fue otro terreno en el cual Williams sobresalió. Integró el cuarteto de Estados Unidos que en la final de 1913 venció 3-2 a Gran Bretaña en Worple Road, antigua sede de Wimbledon. A partir de 1921 capitaneó al equipo estadounidense que dominó la competencia entre ese año y 1926 con Tilden como estrella. En algunas series cumplió el doble rol de capitán y jugador.

Todos estos logros sirvieron para que en 1957 fuera incluido en el Salón de la Fama del tenis, mismo honor que recibió Behr, que llegó a ser número 3 de Estados Unidos, pero en 1969.

Especialmente Williams siempre fue reticente a referirse sobre la tragedia del Titanic, incluso en el círculo más íntimo. “No quería publicidad”, contó el periodista e historiador Bud Collins, que en reiteradas ocasiones charló con quien fue uno de los 712 supervivientes y que falleció en 1968.

A Williams y a Behr no sólo los unía haber sido contemporáneos en las canchas de tenis, sino que además sus vidas quedaron marcadas a fuego por haber sobrevivido a una de las tragedias más famosas del último siglo.

Recreación virtual del hundimiento del Titanic. (National Geographic)

Fuentes/Links relacionados

Perfil de Richard Williams (Salón de la Fama del Tenis)

Perfil de Karl Behr (Salón de la Fama del Tenis)

Karl Howell Behr (Encyclopedia Titanica)

Richard Norris II Williams (Encyclopedia Titanica)

Récord de Richard Williams en la Copa Davis (daviscup.com)

Récord de Karl Behr en la Copa Davis (daviscup.com)

Tennis Was Easy After The Titanic (Sports Illustrated)

Unsinkable (Sports Illustrated)

Tenis y Titanic (atpworldtour.com)

El Deporte y el Titanic

Recorrido virtual por los restos del Titanic

Resumen 2011

Un repaso por los post publicados en el año.

Con la cabeza en otra parte: la selección de handball de Túnez debuta en el Mundial de Suecia al mismo tiempo que renunciaba el presidente tunecino en medio de un clima social muy tenso.

Perdido en Egipto: el tenista Mlandeli Ndlela vivió una odisea cuando intentó jugar un torneo en Egipto al mismo tiempo que el país ingresaba en ebullición.

Haití bajo cero: Jean Pierre Roy se convirtió en el primer esquiador haitiano que participó en el Mundial de ski.

La leyenda olvidada: la trágica historia de Eduard Streltsov. Pasó de ser el máximo ídolo del fútbol soviético y potencial figura del Mundial Suecia 1958 a ser un detenido en Siberia acusado de un crimen cuya investigación aún deja demasiadas dudas.

El mito del Giants Stadium: uno de los estadios más famosos de Estados Unidos y la leyenda urbana del cadáver del gremialista Jimmy Hoffa.

–  Un pionero llamado Wally Yonamine: primer jugador de beisbol estadounidense que jugó en la liga japonesa tras la Segunda Guerra Mundial y que ayudó a recomponer las relaciones entre ambos países.

Showtime en la URSS: en 1988 Atlanta Hawks realizó una caótica gira por la Unión Soviética que significó la única visita de una franquicia de la NBA a suelo comunista.

Rebel Tour: jugar en el Apartheid: entre 1982 y 1990 se organizaron una serie de partidos de cricket con combinados de fantasía conformados a fuerza de dinero que burlaron la prohibición que pesaba sobre Sudáfrica a causa del Apartheid.

Revolución cultural: gracias a los buenos resultados la selección femenina de fútbol de Corea del Norte se ganó el cariño del recientemente fallecido líder Kim Jonh Il y produjo un cambio en el rol de la mujer en la sociedad norcoreana.

La Generación del 80: la selección argentina de básquet que en el Preolímpico de Puerto Rico 1980 logró una histórica clasificación a los Juegos Olímpicos de Moscú, a los cuales no pudo asistir por cuestiones políticas.

Maravillas del béisbol: en la temporada 1945 Peter Gray y Bert Shepard fueron los únicos jugadores amputados que participaron en la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos.

Rocky de carne y hueso: Chuck Wepner, oscuro boxeador que tiró a la lona a Mohamed Ali y que sirvió de inspiración para la creación de la saga de Rocky.

Campeón incómodo: en medio de tensiones políticas Sudáfrica se transformó en el único país que ganó la Copa Davis por no presentación del rival en la final.

Cricket social: en un barrio marginal de Los Angeles con problemas de violencia, Compton Cricket Club aparece como una peculiar alternativa y como herramienta de reinserción para exconvictos. Además, el caso argentino en una villa de Barracas.

Bonus track: algunos post de años anteriores.

Mo Johnston y la muerte del sectarismo: por cuestiones religiosas la trasferencia del jugador escoses de moda produjo un quiebre en la centenaria historia de Rangers FC.

Superando obstáculos: Dalma Malhas, la primera mujer que representará a Arabia Saudita en los Juegos Olímpicos.

Dick, Kerr’s Ladies FC: Un equipo pionero: durante la Primera Guerra Mundial este equipo femenino surgido de una fábrica produjo una revolución en Inglaterra.

La historia jamás contada de los Blackbirds: un equipo de básquet universitario desechó la posibilidad de ir a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 en oposición al régimen nazi.

Ese caos llamado ABA: desorganizada liga que en la década del 70 marcó una época y sirvió de influencia a la actual NBA.

Campeón incómodo

De los 13 países que conquistaron la Copa Davis desde que esta competencia se instauró en 1900 Sudáfrica aparece como el único que ganó la famosa Ensaladera de Plata sin la necesidad de tener que jugar la final. La definición de la edición 1974 fue la más controversial de la historia del torneo porque India, el otro finalista, se negó a jugar en el Ellis Park de Johannesburgo como protesta y forma de presión contra el Apartheid.

Por aquellos años las críticas y las demandas de boicot contra Sudáfrica en diversos ámbitos eran constantes. La primera medida fuerte desde el deporte se produjo en 1970 cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) expulsó al Comité Olímpico Sudafricano. Varias federaciones internacionales siguieron el mismo camino; otras, en cambio, no lo hicieron bajo el pretexto de no mezclar deporte y política.

La Federación Internacional de Tenis (ITF), que no formaba parte del Movimiento Olímpico, había suspendido a la Asociación Sudafricana de Tenis (AST) en 1970. Al año siguiente levantó la sanción, pese a las quejas que tenían como vocero más importante a Arthur Ashe, y amenazó con penalizar a las asociaciones que boicotearan a Sudáfrica.

Mientras tanto los jugadores de aquel país en cada torneo en el que participaban por el circuito eran vistos como parias. Esto derivó en que Cliff Drysdale, el mejor jugador sudafricano, decidiera renunciar a la Copa Davis y a la ciudadanía. “Me siento como un invitado que no es bienvenido. Ya tuve suficiente de esto”, expresó Drysdale, cuyo logró más destacado fue el título de dobles en el US Open 1972.

Cliff Drysdale en Wimbledon 1974 (Getty Images)

El andar de Sudáfrica por la Copa Davis era cada vez más tumultuoso y 1974 se vivieron los momentos más álgidos y tensos. A raíz de la estructura del torneo los sudafricanos fueron ubicados en la Zona Sudamericana. El sorteo indicó que el rival del debut era Argentina, que por segunda y última vez en la historia perdió por no presentación.

En la siguiente instancia Sudáfrica tenía que visitar a Chile, que decidió ceder la localía y mudarse a Bogotá. “El presidente (Salvador) Allende me dijo que el tema era sensible. Pensé que el país podía tener un conflicto diplomático serio y, luego de hablarlo con los jugadores, resolvimos jugar afuera. Preferimos proteger los intereses del país por sobre los del tenis”, contó Hernán Basagotia, quien era el máximo mandatario de la Federación Chilena de Tenis.

Sudáfrica se impuso 3-2 en la capital colombiana en lo que fue la última presentación de Drysdale y accedió a la final regional, instancia en la que esperaba Colombia, a la que también venció 3-2. Ya por las semifinales del Interzonal los sudafricanos eliminaron con un 4-1 a Italia en Johannesburgo. De golpe el enemigo público número 1 quedó a un paso de alzar la Copa Davis.

Paralelamente India, con los hermanos Vijay y Anand Amritraj como únicos componentes del equipo, registró una actuación histórica. En la definición regional eliminó a Australia, campeón el año anterior, con un épico 3-2 y en las semifinales del Interzonal se impuso sobre la dura Unión Soviética por 3-1.

Que sudafricanos e indios llegaran a la final de la Copa Davis parecía ser una absurda y macabra burla del destino. Desde que el Apartheid se instaló en Sudáfrica en 1948, India fue uno de los países que más fuerte apoyó todo tipo movimiento contrario a esa política racista aludiendo que la minoría india que vivía allí estaba siendo segregada y duramente castigada. Por eso desde primer momento el gobierno de la Primer Ministro Indra Gandhi presionó para que el combinado de su país no se presente, ni siquiera en terreno neutral, tibia opción que también se barajó. No hubo solución y por única vez en la existencia de la Copa Davis un campeón se consagró por walkover (no presentación).

“Estábamos orgullos de ver nuestros nombres en la Copa Davis, pero teníamos un gusto amargo en la boca”, recordó Bob Hewitt, doblista del equipo que cortó el duopolio que mantenían Estados Unidos y Australia desde 1937 y que hace poco volvió a ser noticia por denuncias de abuso sexual.

Placa recordatoria en el trofeo de la Copa Davis de las temporadas 73 y 74. (Captura tomada del sitio oficial de la Copa Davis)

“Moralmente fue una decisión fácil de tomar, pero como deportista había dos pensamientos en mi cabeza: uno era que quizás nunca más iba a jugar otra final de Copa Davis; la segunda es que nunca íbamos a tener una chance tan buena de ganar la Copa Davis”, expresó Vijay Amritraj en un discurso que dio en 1988 ante el Comité Especial de las Naciones Unidas contra el Apartheid.

“El gobierno indio tenía razón. Si más países hubieran boicoteado a Sudáfrica quizás el Apartheid hubiera caído más pronto”, expresó Raymond Moore, otro miembro del combinado africano y que actualmente es el director del Masters 1000 de Indian Wells.

A Sudáfrica el andar por la Copa Davis se le volvió cada vez más tortuoso y a sus rivales tener que enfrentarla les generaba un problema extra que escapaba largamente a lo deportivo. Las deserciones y las protestas se habían vuelto moneda corriente y la situación llegó un punto límite en 1977 cuando 15 naciones renunciaron a seguir participando por la presencia sudafricana.

Para 1979 la ITF realizó una reestructuración en el formato del torneo y además decidió marginar a Sudáfrica, en lo que también se puede leer como gesto hacía el COI en busca de la reinserción del tenis a los Juegos Olímpicos, algo que ocurrió en Seúl 1988. La AST fue readmitida en 1992.

India, que retornó a una final en 1987, la cual perdió 5-0 con Suecia, y Sudáfrica volvieron a cruzar sus caminos en la Copa Davis en dos oportunidades: la primera fue en 1994 con los indios como locales; la segunda en 2009 en el Ellis Park de Johannesburgo.

A Sudáfrica haber ganado la única Copa Davis de esta manera no es algo que lo enorgullezca, de hecho en el sitio oficial de la AST no hay ninguna mención al respecto. Quedar como el único país que conquistó el tradicional torneo sin la necesidad de la disputa deportiva, sumado al contexto social y político, coloca a Sudáfrica en el rol de campeón incómodo.

Fuentes/Links relacionados

The Year the Davis Cup Felt Empty (New York Times)

United Nations, India and Boycott of Apartheid Sport (Congreso Nacional Africano)

Deep Tennis: Disrupting the Cup (Concrete Elbow)

Ban From Olympics Turns Into Net Loss: Tennis: South African players hadn’t been hurt by most world sanctions until IOC ruling (Los Angeles Times)

Un regreso con vida (El Gráfico)

Sitio oficial de la Copa Davis

Sitio oficial de la Federación Internacional de Tenis

Perdido en Egipto

Mientras Mlandeli Ndlela ajustaba los últimos detalles antes de partir con destino a El Cairo con la idea de disputar el primer torneo de 2011, Thando, su madre, quizás impulsada por ese quinto sentido que tienen las mujeres y que se profundiza cuando se trata de un hijo, le pedía que por favor renunciara a participar y se quedara en casa. El mejor tenista de Zimbabue no escuchó la advertencia. Tomó las raquetas y se marchó sin saber que se encaminaba directo al centro de la tormenta.

Al mismo tiempo que Mdlela, integrante del equipo de Copa Davis de su país desde 2008, se dirigía a Egipto, las protestas contra el presidente Hosnin Mubarak no habían alcanzado el pináculo de violencia que tuvieron más tarde y no había una decisión tomada acerca de la cancelación del torneo de la categoría Future, la última del tenis profesional. Ni bien el jugador de 25 años puso un pie en suelo egipcio se dio cuenta que las circunstancias eran mucho más problemáticas de lo que podía imaginar.

Arribó el miércoles previo al inicio del certamen y en el aeropuerto reinaba la confusión y, para colmo, la aerolínea en la que viajó perdió su equipaje. “Todo era caótico -relató Mdlela- Tuve que comprar nuevo equipamiento y tener suficiente dinero para mi”. “Había mucha seguridad en el aeropuerto y la federación egipcia nos trasladó a Giza, en donde el sábado iba comenzar el campeonato”, explicó el estudiante de la Universidad de Concordia, Estados Unidos.

“La seguridad fue muy estricta en la sede y el propietario del hotel nos garantizó que estaríamos seguros”, expresó Mdlela. En esas horas el ambiente social y político llegó al punto límite y la situación definitivamente estalló. Con la aprobación de la Federación Internacional de Tenis la organización, con demasiado retraso, canceló el torneo. De esta forma Mdlela se convirtió en uno de los tantos extranjeros varados en Egipto. Quedó aislado del mundo porque las conexiones de Internet y telefónicas estaban caídas.

Mlandeli Ndlela

“Recibí un mail de un amigo en El Cairo diciéndome que perdió contacto con Mlandali y ahora estamos preocupados”, relató Daniel, padre de Mdlela, a una radio local mientras desde Egipto llegaban informaciones sobre muertos y un recrudecimiento de la violencia.

Los jugadores fueron trasladados al aeropuerto para que buscaran una forma de escapar del país. Las arterías de la capital egipcia se encontraban abarrotadas de manifestantes y militares que hacían que el transitar fuera muy complicado. “Del club al aeropuerto era un viaje de 20 minutos, pero tomó 3 horas por la cantidad de soldados que había en las calles”, describió el zimbabuense que no figura en el ránking mundial.

Casi como el protagonista de La Terminal, Mdlela quedó a la deriva intentando huir a Zimbabue o, por lo menos, a un destino más seguro en donde hacer escala. “Contuve mis nervios y continúe buscando vuelos alternativos para salir de Egipto. Pase 2 días sin baño y durmiendo sin mantas ni almohadas”, recordó el personaje central de esta historia.

La solución llegó cuando se topó con un keniata que le recomendó tomarse un vuelo de Fly Emirates que iba a Johannesburgo vía Dubai. Sin dudarlo, y con lo último que le quedaba en el bolsillo, pagó los 750 dólares del pasaje y emprendió el retorno. Ya en Dubai Mlandali por fin se contactó con un hermano que vive en Gran Bretaña. “Estas 2 semanas fueron el período más tenso para la familia. Estoy feliz que mi hijo haya vuelto a casa vivo”, manifestó Thando.

Después de esta experiencia seguramente para el próximo viaje Mdlela estará más atento a las advertencias de su madre.

Fuentes/Links relacionados

Zimbabwe Tennis Player Missing In Cairo (The Zimbabwe Mail)

How Tennis Star Plunged Into Egypt Chaos (allafrica.com)

Zimbabwe player escapes Egyptian chaos (tennis.com)

Tennis ace Ndlela safe (newsday.co.zw)

Perfíl de Mlandeli Ndlela (daviscup.com)

Twitter de Mlandeli Ndlela

El lado oscuro del campeón

Muchos historiadores del tenis no dudan en calificar a Bill Tilden como la primera gran estrella del ex deporte blanco. Con un saque y una derecha muy potentes, dominó buena parte de la década del 20 entre los amateurs y también se hizo notar como profesional a principios de los 30. La foja de servicio es admirable: 7 veces ganador del US Open, 3 de Wimbledon y cumplió un papel protagónico para que Estados Unidos ganará la Copa Davis de forma consecutiva entre 1920 y 1926. Así como en las canchas por momentos resultó invencible, fuera de ellas terminó siendo un perdedor.

Tilden, que provenía de una familia con lejanos ancestros en la realeza británica, fue una pesadilla para sus rivales. “Nunca pude derrotar a ese hijo de perra”, expresó en una ocasión William Johnston, que perdió 5 veces, 4 de ellas al hilo, la final del Abierto de Estados Unidos con Big Bill. “No hay dudas que Tilden dominó su era tanto o más que ningún otro, excepto por Roger Federer”, expresó Frank Deford, periodista y autor de la biografía Big Bill: The Triumphs and the Tragedy.

No sólo sobresalía como un jugador excepcional no muy adepto a subir a la red, sino que también se destacaba por prestarle especial atención a la vestimenta que utilizaba para jugar. Cuenta la leyenda que en una ocasión salió a jugar con un  saco de piel de camello. El aspecto estético fue una de las cosas con las que encandiló al público de Wimbledon.

Tilden filmando un video instructivo para la Metro Goldwyn Mayer. (Cordis Images)

Paralelamente cumplió un rol de precursor y de estudioso del juego. El nacido en Filadelfia el 10 de febrero de 1893 fue uno de los fundadores de la Professional Tennis Player Association, lo que podría considerarse un antecedente a lo que es la actual ATP. Como autor escribió dos libros: Como jugar al tenis y Punto de partido y el efecto de la pelota, este último junto a otros dos históricos jugadores: Jack Kramer y John Newcombe.

“Había varios rumores flotando acerca de su sexualidad”, le dijo al New York Times Kramer, campeón de Wimbledon en 1947 y del US Open en 1946 y 1947. Los comentarios eran ciertos: Tilden era homosexual. Ese no era un problema, al fin y al cabo era una decisión personal sobre qué hacer con su vida sexual. La cuestión era que en 1946 se lo encontró culpable por haber abusado de un menor que había conocido en el Los Angeles Tennis Club. El descubrimiento lo hizo un policía que notó movimientos extraños en un auto detenido en una esquina.

“Fue el caso más difícil que tuve”, reconoció Richard Maddox, un experimentado abogado de celebridades. El psiquiatra que estudió el caso en el informe sobre Tilden escribió: “Mientras que por afuera parece normal, por dentro básicamente es un neurótico y en algunos aspectos algo inmaduro. Este hombre debería ser considerado como alguien que esta mentalmente enfermo”. El jurado condenó a Tilden a 1 año de prisión.

Maddox intentó apelar la sentencia, pero Tilden se negó y pidió que la pena se aplicara de manera inmediata. Así, el tenista al que alguna vez se consideró como el número 1 del mundo, ahora era el número 9413 en una cárcel del condado. Luego de una semana tras las rejas fue trasladado a la granja Castaic Honor, un par de kilómetros al norte de Los Angeles, para realizar trabajos forzados. Siete meses más tarde salió bajo palabra.

Para ese momento Tilden era casi un paría. De los amigos que había cosechado en Hollywood o en Broadway, en donde llegó a actuar en algunas comedias musicales, quedaban muy pocos. Uno de ellos era Charles Chaplin, que no dudó en abrirle las puertas de su mansión cada vez que lo necesitó. En el Germantown Cricket Club, lugar en donde empezó a dar los primeros raquetazos, las cuadros en los que aparecía Tilden fueron descolgados. Quien supo vivir rodeado de fama y halagos había sido aislado.

El poco reconocimiento que le quedaba a Tilden lo terminó de dilapidar en 1949. El 28 de enero de aquel año le hizo una propuesta sexual a un menor en la calle. Otra vez tras las rejas, esta vez por violar la probation que le había aplicado la Justicia. “Bueno, acá esta Bill Tilden otra vez”, dijo el carcelero cuando lo vio llegar. “Si, Tilden otra vez acá”, le respondió este.

Suzanne Lenglen y Tilden, protagonistas centrales del tenis en la década del 20.

Lo dejaron libre en diciembre. Días más tarde la agencia de noticias Associated Press publicó una encuesta que lo dio como uno de los mejores deportistas de la primera mitad del Siglo XX junto a, entre otros, Jack Dempsey, aquel que protagonizó con Luis Ángel Firpo una de las peleas más celebres de la historia del boxeo, o Babe Ruth, que con la camiseta de New York Yankees se convirtió en la gran leyenda del deporte estadounidense.

En 1953 hubo un intento de rearmar su vida. Por intervención de un amigo se logró organizar un torneo profesional en el Beverly Wilshire Hotel de Beverly Hills. Tilden, semi retirado, hizo las veces de co promotor y su imagen sirvió para atraer jugadores, publicidad y gente del espectáculo. Después de mucho tiempo las risas volvieron a la cara de Big Bill.

A pocos días de comenzar a jugar el dueño del hotel llamó a Frank Feltrop, organizador del certamen, y le explicó que había recibido una carta de ciudadanos enojados por la presencia de Tilden y que no iba a permitir que a su empresa se la relacionara con un ex convicto por abuso de menores, por lo que no aceptaba prestar sus canchas para la disputa del denominado National Professional Hardcourt Championships. “Lo lamento Bill, no puedo hacer nada”, fue lo poco que Feltrop le pudo decir a Tilden cuando le informó la amarga noticia.

Tilden se recluyó en la mansión de Chapin, quien ya no estaba en Estados Unidos. Usaba las canchas para enseñar a un puñado de alumnos que progresivamente iba en disminución. La situación económica era paupérrima y llegó a dar 40 horas de clases por sólo 200 dólares. “Podrías mandarme pelotas y raquetas. Tengo que dar algunas clases. Necesito el dinero urgentemente”, le escribió desesperado a uno de los pocos amigos que le quedaban.

Murió en la ruina por culpa de un infarto fulminante cuando tenía 60 años y se preparaba para asistir a un campeonato en Cleveland. Como suele ocurrir algunos reconocimientos le llegaron post mortem, caso el ingreso al Salón de la Fama de Newport en 1959.

Debido a la rivalidad entre Roger Federer y Rafael Nadal en los últimos años un juego periodístico que no conduce a nada se empecinó a buscar al mejor tenista de la historia. Se nombra a Rod Laver, Bjorn Borg, Jimmy Connors, John McEnroe, Pete Sampras o Andrea Agassi. Nunca nadie menciona a Tilden, quien pese a la trayectoria no tiene en su honor ni un estadio, ni una copa, ni una estatua, como si ocurre con Fred Perry en Wimbledon o los Cuatro Mosqueteros en Roland Garros. Por culpa de sus perversiones, toda la gloria cosechada en el tenis se fue por la borda.

Fuentes/Links relacionados

Bill Tilden, la leyenda prohibida (Fox Sport Magazine)

Bill Tilden: A Tennis Star Defeated Only by Himself (New York Times)

Out Of The Sun, Into The Shadows (Sport Illustrated)

Tilden won with style (ESPN)

Bill Tilden (Tennis Hall of Fame)

Bill Tilden: Profile of a tennis legend (CNN)

Apariciones de Tilden en Broadway (Internet Broadway Database)

Récord de Bill Tilden en la Copa Davis (daviscup.com)

El Expreso indo-pakistaní

Bopanna (izquiera) y Qureshi (derecha). (Getty Images)

En infinidad de ocasiones largos y tediosos encuentros diplomáticos que se supone deben solucionar una compleja situación entre dos países a la larga son infructíferos y para lo único que sirven es para empeorar y entorpecer aún más las cosas. Sin proponérselo el deporte en varias ocasiones ha logrado lo que la alta diplomacia ni siquiera ha estado cerca de alcanzar. Un buen ejemplo de ello son Aisam-Ul-Haq Qureshi y Rohan Bopanna. El primero nació en Pakistán y el segundo en India, dos naciones que viven, con altos y bajos, una relación tirante permanentemente, y forman pareja de dobles en el circuito masculino de tenis.

“Cuando empezamos las tensiones ente Pakistán e India no fue algo que nos preocupara. Estaba jugando con mi amigo”, dice Qureshi, quien se convirtió en el tercer jugador de su país en llegar a Wimbledon después de Khwaja Saeed (1954, 1955 y 1958) y Haroon Rahim (1976). “Hablamos lenguas similares. Yo hablo hindú y Aisam urdú. No pensamos en las divisiones hasta que los medios nos advirtieron”, explica Bopanna, quien agarró una raqueta por primera vez gracias a su padre.

El comienzo de la unión tenística no fue la más sencilla: “Inicialmente tuvimos algunos problemas porque un pakistaní apoyaba a un indio, pero ahora la gente aprecia que juguemos juntos”, comenta Bopanna. “Es lindo ver pakistaníes e indios alentando a un mismo equipo, esto no se ve en ninguna otra parte ni en ningún otro deporte. Nuestra relación adentro y afuera de la cancha prueba que el trato entre indios y pakistaníes puede ser bueno”, describe Qureshi.

Para Qureshi, 43 en el ránking de dobles, tener que compartir una cancha de tenis con un enemigo no es un hecho novedoso. En 2002 se encontró en el ojo de la tormenta cuando formó pareja con el israelí Amid Hadad, con el que alcanzó tercera ronda en Wimbledon y segunda en el US Open. Esto le trajo aparejado muchos problemas en Pakistán y recibió mala prensa y duras críticas. Llegó a tal punto que la federación pakistaní lo amenazó con expulsarlo del equipo de Copa Davis. Al final de esa temporada la ATP los premió con el Arthur Ashe Humanitarian Award, reconocimiento que el circuito les da a aquellos que cumplieron alguna labor humanitaria destacada.

“Paren la guerra. Que empice el tenis” dicen que las camperas que están usando en Wimbledon. (Reuters)

Aprovechando la mistad que hay entre ambos, Qureshi/Bopanna, campeones en Johannesburgo a principio de año y finalistas en Casablanca y Niza, tienen pensado organizar un partido de tenis en el límite de sus países, más precisamente en Wagah, único punto limítrofe terrestre entre Pakistán e India. “Le preguntamos a los presidentes y a los primeros ministros de ambos países. Si lo podemos organizar la idea es que yo juegue del lado pakistaní y Aisam en la parte india”, comenta Bopanna, 478 en el ránking de dobles y nominado como Campeón de la Paz, galardón que entrega una organización que cuenta con la protección del Príncipe Alberto de Mónaco.

Así como la selección de cricket de Afganistán juega por algo que más que la gloria deportiva, Qureshi, que luego del 9/11 se topó con demasiados problemas cuando tenía que entrar a Estados Unidos, pese a tener los papeles en regla, sabe que también tiene que mostrar una imagen distinta a la que se suele tener de Pakistán en Occidente. “En los últimos 2 ó 3 años la situación fue turbulenta con la guerra y el terrorismo. Se trata de enviar un mensaje positivo de mi país”, relata Qureshi, uno de los 29 pakistaníes que ha logrado figurar en la clasificación de la ATP.

En esta zona conflictiva del mundo el deporte sin buscarlo ha aportado más que la diplomacia. Hace unos meses atrás la tenista india Sania Mirza se casó con Shoaib Malik, una de las grandes estrellas del cricket en Pakistán, en un matrimonio que repercutió muy fuerte en altos estamentos políticos y religiosos. Qureshi/Bopanna, apodados el Expreso Indo-Pakistaní, reconocen que todavía hay prejuicio alrededor suyo, pero con una raqueta en la mano ya han logrado más que muchos tratados bilaterales.

Fuentes/Links relacionados

Bridging a great divide (Deuce)

India-Pakistan tennis stars transcend national distrust (BBC)

Perfíl de Aisam-Ul-Haq Qureshi (ATP)

Perfíl de Rohan Bopanna (ATP)

Casamiento diplomático

Sania Mirza no ha tenido destacadas actuaciones en el circuito femenino de tenis. Conquistó solamente 1 título y su mejor posición en el ránking fue el vigésimo séptimo puesto el 27 de agosto de 2007. Varias lesiones de las cuales nunca se terminó de recuperar del todo le impidieron mostrar todo su potencial y tener otra figuración. Igualmente le alcanzó para convertirse en una de las figuras más reconocidas del deporte en la India, sitio que por lo general esta reservado para jugadores de cricket o de hockey sobre césped.

Su caso es poco habitual desde muchos aspectos. En principio porque se ganó un lugar destacado dentro de una sociedad puramente machista y también porque es musulmana, religión muy relegada por el hinduismo. De los más de 800 millones de habitantes que hay en suelo indio, sólo el 13,4 % profesa este culto. Años atrás Mirza, actualmente 92 en la clasificación mundial, tuvo inconvenientes con líderes religiosos quienes mostraron su descontento por la vestimenta que usa para jugar al tenis, que no difiere en nada a la que usan otras tenistas.

La jugadora de 23 años por estos días vuelve a estar en el ojo de la tormenta por una situación que combina las páginas del corazón, del deporte y de la política porque el 15 de abril se casará con Shoaib Malik, ex capitán de la selección de cricket de Pakistán y considerado uno de los máximos ídolos de aquel país. Esta unión matrimonial tiene un trasfondo diplomático ya que ambas potencias nucleares se encuentran en plena negociación para firmar un tratado de paz.

La ceremonia se realizará en Lahore, capital pakistaní. Como un giño hacia el estado indio, desde Pakistán se pusieron a trabajar y han entregado las visas a los invitados del casamiento en pocas horas, tramite que por lo general toma varios meses.

Mirza y Malik durante una conferencia de prensa. (Getty Images)

Muchos ven una oportunidad para que las disputas bilaterales entre ambas naciones, que ya llevan casi 6 décadas, empiecen a cambiar. “Esperemos que esto ayude a mejorar las relaciones entre ambos países”, dijo Abdul Razzaq, ex compañero de equipo de Malik, quien perdió el rol de capitán en 2009 por mala conducta durante una gira por Australia. “Daremos a la novia una bienvenida sin precedentes y mostraremos a India que el pueblo paquistaní tiene amor hacía ellos”, decía un feliz fan de Malik a las agencias internacionales.

“Nos casamos, no nos estamos posicionando políticamente”, dijeron desde la pareja en una de las tantas conferencias de prensa que vienen dando en los últimos días. Grupos extremistas de ambos lados ven con repulsión el futuro matrimonio. “Si Sania tuviera un corazón indio no se habría dejado conquistar por un paquistaní”, dijo el líder nacionalista Bal Thackeray. “Creemos que el novio de Mirza pertenece a un país que ayuda e incita el terrorismo contra la India”, expresó en un comunicado Kumar Senthil, activista del partido político Hindú Makkal Katchi. En las calles hubo varias protestas en contra de la jugadora. En Paquistán, en tanto, medios vinculados con los talibanes repiten escandalizados las imágenes de Mirza jugando al tenis en pollera y remera.

Los enamorados, que tendrán su nidito de amor en Dubai, se han topado con un personaje inesperado en esta cuestión. Se trata de Ayesha Siddisquis quien pidió la anulación del matrimonio porque afirma que esta casada con Malik y lo acusó de poligamia. El criketero reconoció que en 2001 se casó con la joven pero “por teléfono”. “Tenía 20 años y era muy ingenuo. Fui engañado”, se justificó Malik, que afirma que la unión se realizó con una mujer diferente a la que le habían mostrado en una foto. Al pakistaní se le retiró el pasaporte y por el momento no puede salir de la India, en donde se encuentra ultimando detalles para la boda.

Un triangulo amoroso, política y deporte parecen ser un combo perfecto para que en el futuro esta historia sea llevada al cine por alguna de las grandes factorías de Bollywood, la Hollywood de Oriente.

Un grupo de extremistas muestran su descontento con Mirza. (Getty Images)

Fuentes/Links relacionados

Boda en la frontera más caliente de Asia (Crítica)

Sports stars Shoaib Malik and Sania Mirza in Pakistan-India love match (The Times)

Policia interviene en escándalo de poligamia de paquistaní Malik (Ansa)

Perfil de Sania Mirza (WTA Tour)

Perfil de Shoaib Malik (cricketinfo.com)

El barón von Cramm

Los años 30 fueron tiempos románticos para el tenis. Las raquetas de madera, el caballerismo, el color blanco y la elegancia de los jugadores, tanto a la hora de vestir como de jugar, marcaban la escena de una actividad meramente amateur y en la cual el profesionalismo era mala palabra. Sobre todo en la segunda mitad de la década los dominadores del circuito eran el estadounidense Don Budge, el británico Fred Perry y el alemán Gottfried vom Cramm, que durante el mejor momento de su carrera tuvo que lidiar con el nazismo.

El barón Gottfried Alexander Maximilian Walter Kurt von Cramm, tal el nombre original que le pusieron sus padres cuando llegó al mundo el 7 de julio de 1909 en Nettlinger, una localidad de la Baja Sajonia, fue el tercero de 7 hermanos de una familia con una larga prosapia dentro de la nobleza germana y cuyas raíces se remontaban al siglo XVII. El deseo de sus progenitores era que siguiera una carrera diplomática.

Se trasladó a Berlín y dividía el tiempo entre el estudio y el deporte en el Rot-Weiss Tennis Club. Hasta que llegó el momento de decidir y sin dudarlo, quizás porque tampoco tenía una necesidad económica, se inclinó para el lado de las raquetas. No se equivocó. Entre 1934 y 1937 disputó 8 finales entre Wimbledon, Roland Garros y el US Championships (actual US Open). Se quedó con el Abierto de Francia en 1934 y 1936.

Vom Cramm puede ser considerado el mejor tenista de la historia que jamás ganó Wimbledon. Llegó a la final en 3 ocasiones (1935, 1936 y 1937). Cayó en dos oportunidades ante Perry, el último británico que levantó la copa en el mítico césped inglés. Al primer enfrentamiento llegó con una lesión porque en el camino al club el taxi en que viajaba sufrió un accidente. La última fue ante Budge, su gran amigo y rival. “Es el tenista con menos suerte que he conocido”, escribió en sus memorias el ganador de 6 Grand Slam cuando se refirió al alemán.

Cuando el nazismo tomó el poder en Alemania los líderes vieron en von Cramm, que solía renegar de su linaje y prefería no anteponer el “barón” antes del nombre, una figura perfecta para propagar las ideas racistas. Principalmente porque era ario y exitoso. Había 2 detalles no menores: cuando estaba en el exterior no perdía oportunidad de criticar al gobierno y, además, era homosexual.

Von Cramm, el segundo desde la izquierda, transvestido. (A Terrible Splendor)

Siguió jugando porque sabía que su familia y sus amigos corrían peligro, aunque muchos de ellos ya estában detenidos en campos de concentración.  Todo cambió en una fatídica serie de Copa Davis en 1936. Por aquellos años se disputaba la llamada Interzona, cuyo ganador desafiaba al campeón del año anterior en la denominada Challenge Round. En esa temporada los que buscaban destronar a Gran Bretaña eran Estados Unidos y Alemania. Para Adolf Hitler era fundamental que el conjunto germano venciera a sus grandes enemigos y para ello von Cramm era una pieza importante.

Al último día de competencia la serie estaba empatada 2-2. La responsabilidad de cerrar el match recayó sobre Budge y von Cramm, rivalidad que puede compararse con la de Nadal y Federer. En las tribunas del Court Central de Wimbledon había un sinfín de personalidades. Se encontraban, entre otros, la Reina Mary de Gran Bretaña, Joachim von Ribbentrop, el embajador teutón, y Hans von Tschammer und Osten, ministro de deportes de Alemania. Cubriendo el partido estaba Ed Sulivan, el mismo que en los 60 presentó en su programa de televisión a The Beatles cuando visitaron Nueva York por primera vez.

Segundos antes que los jugadores salieran a la cancha von Cramm recibió un llamado “importante”, según le informaron. En principio se negó a atender, pero le insistieron. Nunca se supo que se habló en esa conversación y el único testigo fue Budge que sólo escuchó que su oponente contestó antes de cortar “Ja, mein Führer”. Se supone que del otro lado de la línea estaba Hitler.

Dejando de lado cualquier presión externa protagonizaron un partido emotivo y tensionante, que tranquilamente puede ser considerado como uno de los mejores de la historia. Von Cramm se adelantó 2-0 en sets. Budge descontó la diferencia y forzó a un quinto y definitivo set. El germano se puso arriba 4-1 y parecía encaminarse a la victoria. El estadounidense, hijo de un ex futbolista de Rangers Glasgow de Escocia, empató el parcial. La tensión se sentía en el ambiente. Después de 5 match points, Budge cerró a su favor el luchado encuentro.

“Don, este uno de los mejores partidos que jugué en mi vida. Estoy muy contento de haber jugado contra vos. Felicitaciones”, le dijo von Cramm al ganador tras haber perdido el choque más importante de su vida, en una muestra de su caballerismo, una de las cualidades que más se le destacaba. No sabía que por culpa de esta derrota lo peor estaba por venir.

Von Cramm (izquierda) y Budge ingresan al Court Central de Wimbledon para definir la serie de Copa Davis entre Alemania y Estados Unidos. (A Terrible Splendor)

Desde Londres partió rumbo a Estados Unidos. En Forest Hills disputó la final del US Championships y junto con Henner Henkel, habitual compañero de dobles, salieron campeones del US Doubles Championships en Boston. El periplo siguió por Los Angeles, en donde estuvo involucrado en una protesta anti nazi dirigida por el actor Groucho Marx.  Luego se fue a Sydney para jugar una exhibición contra Budge. Cada vez que pudo criticó al Tercer Reich.

Hitler y compañía no habían digerido la derrota en la Copa Davis y no estaban dispuestos a seguir tolerando nuevos actos de rebeldía por parte del que ellos calificaron como “el mejor embajador de Alemania”. Un rato después de arribado al castillo de la familia tras el periplo mundial, una de las mucamas anunció que en la puerta esperaban “dos caballeros del gobierno”. Eran agentes de la Gestapo.

Sin mediar palabra lo detuvieron y lo trasladaron a la cárcel de Moabit en Berlín por “irregularidades sexuales” a raíz de una supuesta relación amorosa con el actor judío Manasse Herbet, al que conoció en 1931 en la liberal noche berlinesa. Ni siquiera el peso del apellido pudo detener el juicio que lo condenó a 1 año de servicio en la prisión de Lehrterstrasse. En Alemania ningún diario dio la noticia.

En Estados Unidos Budge lideró un movimiento para pedir la liberación de von Cramm con una petición firmada por varios de los atletas más destacados de la época. Luego de 5 meses de arresto el barón fue liberado. Se instaló en Suecia, junto con su amigo, aunque siempre se rumoreó que fueron más que amigos, el Rey Gustav de Suecia, un fanático del tenis.

Durante junio de 1939 retornó a la competencia. Lo hizo ganando el tradicional torneo de Queen’s en Londres, que históricamente sirvió como preparación para Wimbledon. Jugó como en los mejores tiempos. En la final venció al joven estadounidense Bobby Riggs por 6-0 y 6-1. Parecía que por fin se iba a sacar la espina de quedarse con Wimbledon ya que Perry y Budge se habían pasado al profesionalismo y no podían jugar. Una vez más se quedó con las ganas. Por ser un ex convicto la organización no le permitió disputar el certamen, que, irónicamente, fue ganado por Riggs. Lo mismo sucedió con el US Championships.

Meses más tarde Alemania invadió Polonia y estalló la Segunda Guerra Mundial. Von Cramm, que se oponía al nazismo, pero era un leal alemán, se sumó al ejercito de su país. En un principio quedó como reserva pero después fue enviado al frente como sargento en el regimiento que buscaba llegar a Moscú. Von Cramm anticipó el triunfo del Ejército Rojo. No lo escucharon. Las tropas soviéticas y, sobre todo, el frío fueron enemigos demasiados fuertes para los invasores.

Von Cramm se fuerza para sonreir ante Hitler y los altos mandos nazis. (A Terrible Splendor)

En el frente sufrió mucho con las piernas a causa de las extremas temperaturas a las que se expuso. Por ello estuvo internado en Varsovia. De esta etapa hay muy pocos datos porque von Cramm jamás se quiso referir a ella. Pese a las dudas que habían en torno de su figura desde los altos mandos, recibió la Cruz de Hierro como condecoración.

“Mi tío fue uno de los 500 aristócratas deshonrado y que Hitler dejó sin cargo en 1942. Se sabía que él estaba en contra del régimen Nazi. También que se mantenía en contacto con los líderes de la resistencia y se sospechaba que era uno de los que estaba involucrado en el plan para asesinar a Hitler. Lo único que salvó su vida fue que era amigo del Rey de Suecia y Hitler buscaba hacer negocios con Suecia y sabía que mi tío era importante”, le contó a Sport IllustratedBurghard von Cramm, sobrino del tenista.

Durante el último tramo de la Segunda Guerra dividió el tiempo entre el castillo de Bodenburg y Suecia. Un día en las cercanías de su hogar en Alemania se encontró a un piloto estadounidense mal herido, al que inmediatamente socorrió. “¿Por qué me ayuda?”, preguntó el sorprendido soldado “Alguna vez jugué al tenis con Don Budge”, contestó. “Ahh… entonces usted debe ser von Cramm”, replicó el lastimado. Después de mucho tiempo y de todo lo que había pasado en su vida el nombre de von Cramm seguía vinculado al tenis.

Terminado el conflicto bélico colaboró en la reconstrucción del Rot Weiss Tennis Club y ayudó económicamente a Kai Lund, un viejo compañero de dobles que había perdido una pierna durante la guerra. También volvió a los courts. En 1949 visitó por última vez Wimbledon. En primera ronda perdió dando pelea con Jaroslav Drobny, una de las jóvenes promesas del momento. No era el mismo que en sus tiempos de gloria, pero von Cramm todavía tenía un buen nivel. Ganó el campeonato de Alemania en 1948, 1949 y 1951, este último ya con 42 años.

Se casó por sexta vez. En esta ocasión con Barbara Hutton, una de las mujeres más ricas del mundo ex esposa del actor Cary Grant, el playboy dominicano Porfirio Rubirosa y el príncipe de Laos Raymond Doan Vinh. El rumor indica que esta unión, que se extendió por 5 años, fue porque von Cramm quería ayudar a su amiga a salir de la adicción a las drogas y el alcohol.

Ya retirado del tenis competitivo se dedicó al mundo de los negocios. A diferencia de Perry o Rene Lacoste, que usaron sus nombres en marcas de ropa, abrió una empresa de importación y exportación con sede en Hamburgo, uno de los puertos más importantes de Europa. Por este nuevo emprendimiento viajaba regularmente a Egipcio.

Von Cramm solía decir que no quería morir en un hospital. El deseo se le cumplió. En 1976 mientras viajaba desde El Cairo hasta Alexandria el auto en el que se trasladaba chocó con un camión que venía por el carril contrario y despistó. El chofer murió en el acto y von Cramm falleció en la ambulancia.

Actualmente su memoria se mantiene viva en la calle de ingreso al club de donde surgió. Además en 2004 la Federación Alemana donó a la Federación Internacional la Copa Von Cramm, torneo reservado para mayores de 60 años que se pone en juego todos los años. Sin dudas von Cramm marcó una época en la historia del tenis, no sólo por lo que hizo dentro de las canchas, sino también por lo que hizo fuera de ellas.

Fuentes/Links relacionados

Baron Of The Court (Sports Illustreited)

Deep Tennis: The Good-Time ’30s (tennis.com)

Game, set and Nazis (The Scotman)

Von Cramm, el tenista perseguido (El Deporte es Historia)

Quién fue… Gottfried von Cramm (La web de los deportistas olvidados)

Sport: Champions at Forest Hills (Time Magazine)

Von Cramm en la tapa de la revista Time (time.com)

A Terrible Splendor (Sitio del libro que se centra en la serie de Copa Davis de 1936)

Historia de la familia Von Cramm (En inglés)

Von Cramm Cup (International Tennis Federation)

Von Cramm & Co.

El curioso caso de Robert Dee

Dentro del tenis mundial los flashes se dirigen a las grandes celebridades. Roger Federer, Rafael Nadal, María Sharapova o las hermanas Venus y Serena Williams, son sólo algunas de las figuras más reconocidas en varios rincones del planeta. Por detrás de ellos hay millones de tenistas que transitan sus días sumergidos en la más profunda ignorancia. Pocos logran saltar a la fama y, si lo hacen, probablemente es  gracias a un triunfo resonante. Pero no todos los casos son iguales, sino que lo diga Robert Dee, que vivió un fugaz estrellato por recorrer el camino inverso.

El protagonista de esta historia nació el 18 de enero de 1987 durante uno de los inviernos más crudos que recuerde Inglaterra. A los 7 años el pequeño Robert agarró la raqueta y comenzó a tejer sus sueños de ganar Wimbledon, algo que le ocurre a la gran mayoría de los británicos que empiezan a hacer sus primeros palotes en el ex deporte blanco.

robertdeesitiooficialSegún explica en la biografía de su sitio oficial, empezó a tomarse las cosas más en serio a los 16 años. Es por eso que abandono su casa y viajó hasta Florida, en donde ingresó a la prestigiosa academia de Nick Bollettieri, factoría de campeones de donde salieron, entre otros, Andre Agassi y Sharapova. Allí comenzó a trabajar con otra exigencia, tanto en la parte tenística, como en la mental y en la física. Dos años después a Dee le llegó la gran oportunidad. Un certamen en México DF le entregó una invitación especial para ingresar al cuadro principal sin tener que sortear la clasificación. Era su debut en el profesionalismo.

Esa caída ante el local Jaime Arriaga por 1-6 y 0-6 sería el comienzo de un periplo que lo llevaría a recorrer lugares tan disimiles como Estados Unidos, Holanda, Sudán, Colombia, Kenia, Irán o Noruega, entre otros tantos. Todas sus apariciones en cada uno de los torneos tenían un denominador común: la derrota. Fue así que entre 2005 y 2008 acumuló 54 caídas consecutivas a nivel de certámenes reconocidos por la Federación Internacional de Tenis (ITF), con la particularidad que durante esa racha no ganó ni siquiera un set.

Esta seguidilla de sinsabores se cortó en Reus, España, al vencer al estadounidense Arzhang Derkhshani 6-4 y 6-3 en la primera ronda de la clasificación. “Llamé enseguida a mis padres, primero le dije a mi madre que había perdido, pero después le dije que me pasara con mi padre y ya le dije que había ganado. Ha sido un respiro, sabía que podía hacerlo, pero a veces lo dudaba”, recordó al London Evening Standard. Esta proeza rápidamente recorrió el mundo y ocupó un lugar importante en varios medios, especialmente en Gran Bretaña, que no tardaron en señalarlo con injusticia como el peor tenista del mundo.

Casi sin quererlo desde lo profundo del ránking captó la atención de Federer, el número 1 del mundo y que en ese momento estaba jugando el Masters Series de Monte Carlo. Días después del triunfo de Dee, el suizo fue consultado al respecto en la conferencia de prensa tras su debut. Escuchó con atención el relato y mostró simpatía para con su colega (con diferencias abismales, es cierto, pero colega al fin) por el trato que le habían dado. Según contaba Barry Flatman en The Times, al día siguiente el ganador de 16 títulos de Grand Slam seguía preguntado por la situación del inglés y le envió palabras de aliento para que no baje los brazos.

robertdeenuevoniveltenisA Dee y a su familia el mote nos les cayó en gracia. Inmediatamente se empezaron a mover, en especial Alan, su padre, para revertir la concepción que pesaba sobre el tenista. Acompañado por una legión de abogados Alan hizo una presentación ante la Press Complaints Commission, encargada de la regulación de las publicaciones en Gran Bretaña, aduciendo que por el calificativo su hijo se había visto afectado psicológicamente y que esto perjudicaba su profesión. Además sostenía que, si bien el dato de los 54 derrotas era real, no se consignaba que paralelamente había ganado más de 20 partidos en competencias organizadas por la Real Federación Española de Tenis (RFET) y que estaban por fuera del paraguas de la ITF.

Algunos medios, como el sitio de la BBC o The Guardian, días más tarde publicaron una disculpa con una aclaración del tema. Otros, en cambio, no lo hicieron y por eso comenzaron con los juicios.

Dee, cuya mejor ubicación en el ránking ATP fue 1466 el 16 de mayo de 2005, decidió instalarse en España y ser un habitual competidor de los certámenes organizados por la RFET. Esporádicamente aparece intentando pasar la clasificación en un Future. “Muchos son grandes torneos españoles que pueden llegar entregar 5.000 euros para el ganador, que es más de lo dan algunos Challenger de segunda línea. Además hay muchos muy buenos jugadores compitiendo”, explicó el tenista que entrena en la academia del Club Costa Este, fundada por Daniel Dios, uno de sus entrenadores.

Al inglés no le importan ni los tropezones ni las burlas que ha recibido porque no se da por vencido y tiene las ideas muy claras: “soy muy determinado. Me levanto a la mañana y hago esto porque amo al tenis. No intento llegar a la cima del mundo, pero siempre trato de hacer lo mejor para mejorar. Sé que si lo sigo intentando voy a tener mi oportunidad”.

Durante este 2009 no tuvo resultados demasiados destacados. A nivel local jugó varias clasificaciones, ingresando casi siempre al cuadro principal, y en el ámbito internacional sólo ha logrado 1 victoria sobre 8 presentaciones. En total bajo el ala de la ITF Dee registra 3 triunfos. Actualmente no tiene ránking.

La mejor definición sobre este antihéroe del tenis la entregó Fraser Wright, director del Club La Manga, primer sitio que acogió al británico en España: “seguramente él no hará una fortuna jugando al tenis, pero ¿cuál es el problema con la vida que esta viviendo? No todos en la vida pueden ser campeones, pero nadie debe dejar de intentarlo”. A pesar de todas las trabas Dee sigue adelante incasablemente. Y esta bien que así sea.

Foto 1 y 2: Robert Dee (Sitio oficial de Robert Dee/Nuevo Nivel Tenis)

Fuentes/Links relacionados

No joke for jolly Robert Dee (The Times)

El peor tenista del mundo (El Mundo)

No le llamen el peor tenista del mundo (El Mundo)

Sitio oficial de Robert Dee

Disculpas de la Agencia Reuters

Todos los partidos de Robert Dee (ITF)

Perfil de Robert Dee (ATP)