Fútbol diplomático

Las Eliminatorias para Sudáfrica 2010 mostraron nuevamente de lo que es capaz una pelota. En distintos puntos del globo, dos encuentros unieron a dos nacionales políticamente divididas hace mucho tiempo. Es cierto que esto tiene un tinte idílico y que muchas veces es usado por los dirigentes como frase hecha. Sin embargo, en esta ocasión fue cierto. Por un lado se reunieron los presidentes de Turquía y Armenia; por el otro Estados Unidos visitó a Cuba.

La fecha inaugural del clasificatorio europeo indicaba que por el Grupo 5 los turcos debían debutar en un terreno extremadamente hostil para ellos como lo es Ereván, la capital armenia. Esto se debe porque ambos estados no tienen ningún tipo de relación diplomática a raíz de la matanza de armenios a manos de los turcos/otomanos en 1915, para muchos el primer genocidio del Siglo XX y que, se estima, dejó alrededor de 1 millón de muertos.

Ambas naciones nunca se pusieron de acuerdo en este punto. Mientras Armenia llama a esta matanza “Genocidio Turco”, Turquía afirma que la cantidad de fallecidos es mucho menor y que fueron victimas de una guerra civil y de la inestabilidad que se vivía en ese momento. Principalmente por este hecho las relaciones entre lo países es nula. Además, la frontera que los separa geográficamente esta cerrada desde 1993, cuando Armenia, ex integrante de la URSS, recuperó a la fuerza el territorio de Nagorno Karabaj, que se encontraba en poder de Azerbaiyán, aliado estratégico de Turquía.

Aprovechando el encuentro entre las selecciones, que nunca se habían enfrentado, el presidente turco Abdulá Gul realizó una visita oficial a suelo armenio. Fue la primera vez que un presidente turco visitó Armenia desde su independencia en 1991.

Por supuesto que además de observar el partido, que fue para los visitantes por 2-0, tanto Serge Sarkissian, máximo mandatario armenio, como Gul tuvieron un encuentro que duró alrededor de 1 hora. Oficialmente no se informó sobre que temas trataron. Se cree que hablaron sobre comercio bilateral, la actual situación en el Cáucaso y la iniciativa para formar una comisión bipartita para llegar a una conclusión en común sobre la situación que los divide.

Al respecto muchos fueron los analistas de política internacional que afirmaron que serán pocos los progresos tras esta reunión, pero afirman que este fue un paso fundamental para apaciguar las aguas entre las dos naciones. Sin embargo, el cónclave no cayó demasiado bien para muchos turcos. El resultado de una encuesta mostró que el 60 por ciento de los consultados estuvo en contra de la visita de Gul a Armenia.

Como no podía ser de otra manera la tirante relación existente se hizo latente en el estadio, que contó con la presencia de 5.000 turcos, que viajaron para alentar a su equipo gracias a una visa especial. Gul, al igual que sus compatriotas que protagonizaron el juego, fue recibido con silbidos por el público local y a través de banderas se pidió que se reconozca al Genocidio Turco.

Casi dentro de 1 año, más precisamente el 14 de octubre de 2009, volverán a verse las caras el cierre de la ronda de grupos de las Eliminatorias de Europa. Esta vez jugarán en Turquía y seguramente la expectativa estará puesta como será el recibimiento del público en un estadio como el de Ankara, conocido como el Infierno Turco por lo excesivamente apasionado que son los hinchas.

El Tío Sam llega a Cuba
La situación era extraña. Ver varias banderas de Estados Unidos flameando en La Habana no es una imagen habitual. El responsable que ocurriera fue el fútbol. Después de 61 años una selección mayor estadounidense visitó a la isla caribeña. Aquella vez fue en 1947 y los cubanos ganaron 5-2. En el medio se vieron muchas veces, pero siempre fueron en terreno neutral o en Estados Unidos. Un antecedente reciente fue en los Juegos Panamericanos de La Habana en 1991, pero en esa era una competencia sub-21.

Aunque el fútbol en Cuba no es un deporte que en la preferencia del público está muy por debajo del beisbol, el encuentro generó repercusión, en especial por la cuestión política. Es por eso que prácticamente no hubo hinchas llegados desde Estados Unidos, aunque hubo un reducido grupo que pudo ingresar a estadio Pedro Marrero.

Para este encuentro se hizo una excepción y con un visado especial pudieron entrar algunos medios estadounidenses para realizar la cobertura como fue el caso de New York Times, Washington Post, Sports Illustraited e ESPN, que fue la encargada de la trasmisión televisiva. Uno de los que no pudo entrar, y no hubo ningún tipo de prerrogativa, fue el Miami Herald, que desde hace más de 40 años tiene su ingreso vedado a la isla.

“Obviamente que es una situación única en toda la historia”, le dijo Sunil Gulati, presidente de la US Soccer, al matutino New York Times antes del duelo correspondiente a la fase que definirá a los 6 clasificados al hexagonal final. “Meses atrás comenzamos a trabajar con el Comité Olímpico estadounidense. Fueron días de mucho papeleo  pero finalmente el viaje será normal”, agregó Gulati, quién también expresó en la misma entrevista que “no creo que estas cosas pierdan a los jugadores. Ellos entienden la naturaleza de nuestras relaciones con Cuba, pero están focalizados en un parte diferente del viaje y de asegurarse los 3 puntos”.

A pesar del ya histórico enfrentamiento ideológico y político entre Estados Unidos y Cuba, los jugadores visitantes fueron bien acogidos y en ningún momento sufrieron hostigamientos por parte de los isleños. Las complicaciones vinieron por otro lado. El campo no estaba en condiciones óptimas, la iluminación no era la mejor y, además, se jugó bajo la amenaza del huracán Iker. Todo esto influyó en el desarrollo del partido, pero no impidió que los estadounidenses ganaran 1-0.

Volverán a cruzarse el 11 de octubre en Washington DC en el choque de vuelta. Seguramente aquí la atención estará puesta en los jugadores cubanos, viendo si alguno, o varios, deciden desertar, tal como sucedió en el Preolímpico para Beijing 2008 cuando prácticamente medio plantel de la sub-23 abandonó la concentración. “Cuba jugó muchas veces en Estados Unidos y tuvieron problemas. Pero nosotros no podemos controlar eso”, expresó Gulati.

Suena trillado y a veces cansa un poco, pero de no deja de ser cierto: muchas veces una simple pelota con 11 jugadores en cada lado logra unir posiciones antagonistas Estos son sólo dos ejemplos de los miles que existen, con la particularidad que se dieron el mismo día.

Foto 1: Encuentro histórico entre el presidente de Turquía (izq.) y Armenia (der.) (Clarín).
Foto 2: Grupo de hinchas estadounidenses de “incognito” en el partido que su selección jugó ante Cuba en La Habana (The New York Times). Fotos en las tribunas (TicEsport)
Links relacionados/Fuentes
El fútbol reunió por primera vez a los presidentes de Turquía y Armenia (Clarín)
Can Soccer Heal Turkey-Armenia Rift? (Time)
Cuba-Estados Unidos Blog (Sports Illustreited)
For U.S., a Triumphant Return to Cuba (New York Time)

Una respuesta a “Fútbol diplomático

  1. Hola Luciano, llegué a tu blog por casualidad y veo que está bueno. Soy un seguidor del fútbol cubano y este partido que comentás marcará un hito por el excelente recibimiento que tuvo la Selección Estadounidense por parte del público habanero. Ninguna guerra fría: respeto y cordialidad.
    Un saludo
    Pablo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s