El hombre que hizo feliz a la gente

Liverpool se sostiene sobre 4 pilares: su puerto, uno de los más transitados de Gran Bretaña; los Liverbirds, que según la leyenda si estos misteriosos pájaros ubicados en lo alto del Royal Liver Bulding salen volando marcará el fin de la ciudad; por supuesto que otro estandarte son los Beatles, que todavía siguen siendo punto de referencia para muchos músicos; el cuarteto lo completa el Liverpool Football Club, que es uno de los nombres más poderosos de la Premier League y en Europa.

El gran responsable para que los Reds tengan el status actual en el fútbol mundial fue Bill Shankly. Este escoses, el segundo de los 10 hijos de una familia de mineros de Ayrshire, desde su puesto de entrenador produjo un quiebre tan fuerte en el equipo de Anfield Road que las esquirlas de esta revolución llegan hasta nuestros días.

Shankly tuvo una aceptable carrera como futbolista profesional. Comenzó en el Carlisle United y luego pasó al Preston North End, en donde anotó sus únicos 13 goles, logró un ascenso y fue finalista de la FA Cup. También vistió la camiseta de Escocia en 7 ocasiones. Ya retirado dirigió al Carlisle United, al Gimsby Town, al Workington y al Huddersfield Town. En estos clubes consiguió buenos resultados, lo que le permitió ser contratado por el Liverpool en 1959. En ese momento los Reds estaban muy lejos de lo que son en la actualidad porque se encontraban en ruinas en todo sentido. Las instalaciones eran deficientes y deportivamente penaban en la Segunda División.

Shankly_Scarf_001Basado en su fuerte personalidad, forjada en las largas jornadas de trabajo en las minas, y en sus exigentes prácticas en Melwood, el tradicional campo de entrenamiento del Liverpool, Shankly comenzó a cambiar la historia. La primera medida que tomó fue reconstruir la infraestructura para que los jugadores se encontraran con mayores comodidades. A partir de ahí empezó a pensar en lo futbolístico. Priorizó el control de la pelota (passing game) por sobre el típico juego inglés de pelotazos largos. Les dio un papel importante a los hinchas, a los que consideraba un factor fundamental. Fue tal la relevancia que les dio que los incluyo en la denominada Santísima Trinidad, trío que completaban los jugadores y el cuerpo técnico.

Todos sus ex dirigidos coinciden en que su virtud era darles confianza y que siempre supo en donde tocar para tenerlos con la motivación alta. “Cuando salía del primer entrenamiento en Melwood, recuerdo que habría cerca de 20 periodistas afuera hablando con Shankly. Él me señalo y les dijo ‘mírenlo a él, es un coloso’”, recordaba a la BBC Ron Yeats, capitán del Liverpool durante 10 años (1961-1971) y que no se caracterizaba por su presencia física.

En la temporada 1961/1962 el Liverpool salió campeón y volvió a la vieja First Division. Ya en su segunda aparición tras el retorno, y con la base del plantel que ascendió, logró el título de la máxima categoría de Inglaterra, algo que se le negaba desde el torneo de 1947/1948. De esta manera se terminó de ganar el cariño de The Koop, la siempre exigente tribuna de Anfield Road.

El Liverpool empezaba a armar la dinastía que se haría carne durante buena parte de la década del 70 y del 80, período en el que llegó a conquistar Europa. Shankly en el banco de suplentes logró la liga en 1966 y 1973, la FA Cup en 1965 y 1974 y la Copa UEFA de 1973.

A la hora de hablar Shankly también dejó su sello con frases que ya son parte del folcklore del fútbol inglés. Uno de objetivos preferidos para las burlas era el Everton, el otro protagonista del Debry del Merseyside. “La ciudad de Liverpool tiene dos grandes equipos: el Liverpool y la reserva del Liverpool”, “el Everton juega tan mal, que si jugase en el jardín de mi casa correría las cortinas para no verlo” y “cuando me aburro miro abajo en la tabla para ver como le va al Everton”, son algunas de sus dichos más recordados. Pero no todos eran chicanas con destino a Goodison Park, sino que solía poner al fútbol por encima de todo. “No estoy de acuerdo con la gente que dice que el fútbol no es la vida ni la muerte, es mucho más que eso”, era una de sus frases más recordadas.

Luego de la conquista de la FA Cup de 1974, Shankly decidió retirarse para pasar más tiempo con su familia. Esto causó tal conmoción entre los hinchas que varias fábricas fueron al paro en protesta por la decisión tomada por el entrenador. En su lugar quedó Bob Paisley, un aplicado alumno que superó a su maestro con 6 ligas y 3 Copas de Europa. En 1981 un infarto sorprendió a la leyenda y murió. Todo Liverpool lo lloró.

En cada centímetro de Anfield Road hay una herencia de Shankly. La más famosa es el cartel que esta en el camino al campoestatuashankly de juego que reza “This is Anfield”, que sirve para “recordar a nuestros jugadores en qué equipo juegan… y recordar a nuestros rivales contra quién juegan”, según las palabras del escoses. Otro legado es el Boot Room, una pequeña habitación en la que sólo se hablaba de fútbol y en donde el entrenador se reúne con sus colaboradores. Entre café, cervezas y té, se gestó la mística del Liverpool. Rafael Benítez, actual entrenador Red, todavía usa este cuarto.

Por supuesto que los homenajes son permanentes. Una de las entradas más importantes al estadio se llama Shankly Gate, decorada con la frase estandarte del Liverpool: “You’ll Never Walk Alone”. En la puerta del negocio del club se encuentra una estatua de bronce cuyo epígrafe dice “He made the people happy” (él hizo a la gente feliz). Este, junto con el monumento que recuerda a las 96 victimas de la tragedia de Hilssborough, son dos lugares de paso obligado para los hinchas cuando el Liverpool juega de local.

Shankly pasó a la historia no sólo por sus conocimientos a la hora de parar un equipo en la cancha. Fue mucho más que eso. Reorganizó y le infundió un aura ganadora a un club que estaba en plena decadencia. A pesar de que hace más de 25 años que murió, su huella sigue marcándo al equipo de camiseta roja. Es por eso que por el banco de Anfield podrán pasar infinidad de entrenadores con distintas concepciones del fútbol, pero lo único seguro es que The Manager es, fue y será Bill Shankly.

Foto 1: Billy Shankly saludando a la hincha del Liverpool. (Wikipedia)
Foto 2: La estatua de Billy Shankly en Anfield Road.

Videos
Bill Shankly: The Spirit of Shankly (Youtube)
Shanks and the Kop celebrates the ’73 Championship (Youtube)
Shanks speaks to the people (Youtube)
Shankly Resigns (Daily Motion)
The Kop mourns Shankly (Youtube)
Spirit of Shankly Interview (Youtube)

Fuentes/Links relacionados
This is Anfield (Diarios de fútbol)
Remembering Bill Shankly (BBC)
Obituario de Bill Shankly (The Times, octubre de 1981)
Shankly-Your memories (BBC)
Shankly’s first impressions (uefa.com)
Página dedicada a Bill Shankly
Página oficial del Liverpool FC
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Roland Garros: aviones, tenis y guerra

Cada primavera París tiene su gran cita deportiva y social: el Abierto Francés, popularmente conocido como Roland Garros. Desde su fundación en 1891 bajo el nombre de Campeonato Amateur de Francia, este certamen es considerado la Meca del polvo de ladrillo y ha sabido no sólo consagrar a varios de los mejores tenistas de la historia, sino también que se transformó en un lugar de encuentro obligado para la clase alta francesa, aunque con la masificación del torneo esto se fue perdiendo un poco. En medio de tanto glamur que se emana desde el complejo ubicado en el exclusivo barrio del Bois de Bolungne se esconden dos historias relacionadas con las guerras mundiales.

Una de ellas esta ligada directamente con el personaje que le da nombre a la sede del certamen: Roland Garros. Probablemente muchos imaginen que tiene que ver con un gran campeón o con un dirigente que cumplió un papel importante en el crecimiento del Abierto Francés y por ello es merecedor de semejante homenaje. Nada de eso. Garros solía practicar el deporte de las raquetas de manera amateur, pero su verdadera pasión era volar.

rolandgarros(warandgame.wordpress.com=Nacido en 1882 en la isla Reunión, territorio ultramar francés, Garros comenzó a relacionarse con los aviones practicando acrobacias. Su salto a la fama ocurrió cuando se convirtió en el primer galo en cruzar el Mar Mediterráneo por aíre, en lo que fue el comienzo de una seguidilla de hechos que lo convertirían en uno de los pioneros de la insipiente industria de la aviación. Entre su lista de logros se incluye haber alcanzado los 4.250 metros de altura, lo que fue un récord mundial en su momento. También ganó en dos oportunidades las tradiciones carreras París-Madrid y París-Roma.

Cuando en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, Garros, quien también solía jugar al hockey sobre césped, ingresó a la Fuerza Aérea de su país. A fin de año abandonó el regimiento y volvió al taller de aviones en donde trabajaba. Allí junto con Raymond Saulnier crearon una ametralladora que era disparada por el piloto. El único problema era que no encontraban una coordinación óptima de los tiros con las hélices del motor, que se interponían en la mira del conductor. A pesar de que no solucionaron del todo el problema, este invento les dio a los franceses una ventaja en el combate por aire, pero a la larga se les terminó volviendo en contra cuando cayó en manos equivocadas.

El 18 de abril de 1915, Garros, el socio más renombrado del Stade Francais, el club más importante de París, fue detenido por las fuerzas alemanas. Aparentemente una bala impactó en la zona en donde su avión almacenaba el combustible, lo cual lo obligó a aterrizar de manera forzada e intento escapar a pie, cosa que no consiguió porque fue capturado y tomado prisionero. También secuestraron el aparato, que fue a parar a manos del ingeniero germano Anthony Fokker, quien se encargó de perfeccionar el sistema inventado por Garros logrando la sincronización que faltaba. Esto convirtió a la Fuerza Aérea teutona en la dueña del cielo durante el conflicto bélico que finalizó en 1918.

Irónicamente por culpa de su creación Garros encontró la muerte en acción el 5 de octubre de 1918, un día antes de su cumpleaños. Ocurrió en la denominada Batalla de Vouziers cuando fue derribado por los alemanes. Con su muerte nacía la leyenda en Francia y su figura inmediatamente fue puesta en el sitial reservado para los héroes de guerra.

En 1928 se inauguró el nuevo estadio para albergar al Campeonato Francés a causa del furor que generaron los Cuatro Mosqueteros, cuarteto conformado por Jacques Toto Brugnon, Jean Borotra, Henri Cochet y René Lacoste, quienes un año antes le habían robado la Copa Davis a Estados Unidos en Filadelfia. Para construir el flamante complejo el Stade Francais cedió 3 hectáreas de sus terrenos, pero con una condición: la nueva edificación debía llevar el nombre de Roland Garros como homenaje por los 10 años de su deceso. El pedido, por supuesto, fue concedido por la Federación Francesa de Tenis (FFT).garrosstadium-fly

Desde ese momento dentro de sus canchas se vivieron instantes de gloria que forman parte de la historia grande del tenis, pero también sucedieron hechos oscuros que desde las altas esferas se empeñan en ocultar. Así como Wimbledon sufrió en carne propia los bombardeos nazis sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial y fue utilizado como centro de asistencia para los heridos, el estadio Roland Garros también tuvo su protagonismo durante el enfrentamiento armado que paralizó a Europa durante 1939 y 1945.

Cuando estalló la Gran Guerra el tenis quedó marginado, por lo que el gobierno galo destinó el recinto para alojar disidentes políticos, extranjeros y cualquier otro tipo de sospechoso. Ya con las tropas encabezadas por Adolf Hitler en posesión de la Ciudad Luz en 1940, utilizaron el famoso estadio como campo de concentración. Allí todos los detenidos, la mayoría judíos, eran reunidos para luego ser derivarlos hacia diferentes lados en donde, muy probablemente, encontrarían la muerte.

El escritor húngaro de origen judío Artur Koestler fue cautivo de los nazis y en uno de los lugares en el cual estuvo apresado fue Roland Garros. Sus experiencias las plasmó en el libro Oscuridad al mediodía. “Dormíamos sobre paja mojada porque había goteras y estábamos tan apretujados que nos sentíamos como sardinas”, describe en su obra el autor que se fugó de los alemanes y se instaló en Gran Bretaña. Además agrega: “En Roland Garros nos autodenominábamos cavernícolas, unos 600 de nosotros vivíamos debajo de las escaleras del estadio”.

Estos sucesos son omitidos por la FFT cuando relata la historia oficial del segundo Grand Slam del calendario. Para defenderse, la entidad afirma que esto es un mito y que se confunde a Roland Garros con el Valedrome, otro sitio utilizado para los mismos fines y que fue demolido por Charles de Gaulle cuando estuvo provisionalmente a cargo de la presidencia de Francia tras la expulsión de las tropas ocupacioncitas.

Lugar preferido por los tenistas latinos y españoles, Roland Garros es una marca registrada en el mundo del deporte que no ha podido estar ajeno, de manera directa e indirecta, a dos de los sucesos más importantes que sacudieron al Siglo XX.

Foto 1: Imagen de Roland Garros. (warandgame.wordpress.com)

Foto 2: El complejo Roland Garros visto desde el aíre. (jazzsports.com)

Fuentes/Links relacionados

German shoot down French pilot Roland Garros (History Channel)

Los fantasmas del estadio (BBC Mundo)

Great War ace still holds court in Paris (Daily Telegraph)

Sitio oficial de Roland Garros