La extraña vida de Dora

Dora Ratjen partió de Viena con destino a Colonia. Abandonaba la capital austriaca con la alegría de haber logrado el triunfo más importante de su carrera. Con una marca de 1.70 metros no sólo había ganado el oro en el campeonato Europeo femenino de atletismo de 1938, sino que también estableció un nuevo récord mundial de salto en alto. Jamás imaginó que ese viaje en tren terminaría en una comisaría y disipando las dudas sexuales que arrastraba desde hacía varios años.

En la dramática vida de quien protagoniza esta historia se combinaron una serie de factores desgraciados e impensados en la actualidad. Todo comenzó cuando nació el 21 de noviembre de 1918 en una humilde casa en Erichshof, una localidad en las afueras de Bremen. “No me quede al lado de mi esposa durante el parto. Cuando el bebé nació la partera me llamó y me dijo ‘es un varón’, pero a los 5 minutos me dijo ‘es una nena’”, recordó Heinrich Ratjen, padre de Dora, en una declaración a la policía. Más tarde la partera informó al registro civil local que los Ratjen habían tenido una cuarta hija.

Nueve meses más tarde la pequeña Dora se enfermó de pulmonía. Heinrich le pidió al médico que la atendió que le mirara los genitales porque algo lo hacía sentir intranquilo. El doctor no le dio demasiada importancia al pedido. Teniendo en cuenta que era una familia de campo, pobre y sin estudios básicos, la palabra de lo que, se suponía, era un profesional no tenía contra. Es por eso que sin saberlo la familia crió un varón como si fuera una nena.

Ya en la adolescencia Dora empezó a notar que algo no andaba bien. El cuerpo no se desarrollaba de igual forma que el de sus hermanas o amigas, además debía afeitarse y depilarse prácticamente todos los días. Esto trajo como consecuencia que las dudas sobre la condición sexual estuvieran presentes todo el tiempo.

A los 15 años descubrió el atletismo, quizás la única vía de escape a la crisis permanente con la que convivía. Ingresó al Komet Bremen Athletics para practicar salto en alto. Se destacó rápidamente y en 1934 ganó el campeonato regional de Baja Sajonia. Así empezó a construir el camino para llegar a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

“Nunca vino a las duchas con nosotras. Pensamos que era un poco tímida, pero no teníamos idea que era un hombre”, recordó Gretel Bergmann, compañera de habitación de Ratjen durante la preparación para la cita olímpica y que se enteró de la historia varios años más tarde mientras leía una revista en la sala de espera de un consultorio. “Teníamos una buena relación en las concentraciones, en los viajes o durante las competencias. Pero nunca nadie se dio cuenta que tenía una sexualidad diferente”, expresó Elfried Kaun, la tercera saltadora del equipo.

Dora Ratjen durante los Juegos Olímpicos de 1936. (Spiegel)

En el mismo Olympiastadion en donde Jesse Owens humilló a Adolf Hitler, Ratjen saltó 1.58 metros y terminó cuarta a 2 centímetros de Kaun, quien se quedó con el bronce. La campeona del salto en alto fue la húngara de origen judío Ibolya Csák y la plata fue para la británica Dorothy Odam Tyler.

El 21 de septiembre de 1938 la vida de Ratjen cambió abruptamente. Durante una escala en Magdeburgo un inspector del tren notó algo extraño en una pasajera: vestía como mujer, aunque tenía rasgos masculinos. El agente Sergeant Sömmering le pidió una identificación a Dora, quien le mostró una credencial del campeonato Europeo, la cual no fue suficiente para el policía. El oficial no dudó en arrestarla.

Al día siguiente en la seccional los médicos confirmaron la sospecha: biológicamente no era una mujer, sino un hombre. Descubrieron una malformación en la zona de los genitales que, se supone, habría confundido a la partera cuando constató el sexo del bebé. En principio a Ratjen se lo acusó de fraude contra el Tercer Reich entre 1934 y 1938. También se le quitó el título europeo y la marca mundial.

Que se haya descubierto la verdad hizo que se liberara de los fantasmas que lo persiguieron desde temprana edad. “Esperó por este momento durante mucho tiempo porque era consiente que no podría competir como una mujer para siempre”, explica el reporte policiaco. “Mis padres me criaron como una mujer. Cuando me empecé a dar cuenta que era varón nunca pregunte por qué me vestían con ropa de mujer y no de hombre”, consta en el archivo que rescata la declaración del atleta.

Fotos de Dora Ratjen tomadas por la policía. (Spiegel)

Teniendo en cuenta lo sanguinario del régimen nazi y que no aceptaba a los diferentes, tuvo mucha suerte. El 11 de enero de 1939 la corte del distrito de Verden sentenció que Dora debía vivir como varón y que tenía que cambiarse el nombre. Su padre a través de una carta que cerraba con un “Heil Hitler!” pidió que se llamara Heinrich. La propuesta fue aceptada.

La última constancia que se tuvo sobre el paradero de la ex Dora, quien nunca más volvió a competir, data del 22 de agosto de 1939. Según un informe distribuido a diversos organismos, entre ellos el Ministerio de Deportes, trabajaba en un sindicato en Hannover. A partir de ahí el rastro se hace difuso. Se cree que estuvo en el ejército en la Segunda Guerra, aunque no combatiendo en el campo de batalla. Terminado el conflicto bélico habría vivido en Hamburgo y en Bremen trabajando como mozo. Algunas fuentes indican que murió en abril de 2008 y el cuerpo estaría en el cementerio de Bremen.

A raíz de un artículo publicado por Time Magazine en 1966, se suele afirmar que Ratjen había sido forzado por los nazis a travestirse para ser un arma secreta en los Juegos Olímpicos. Esto es lo que se cuenta en la película Berlín 36, estrenada el año pasado, que se centra en Bergamman, expulsada del equipo por judía, y que tiene una segunda línea argumental que aborda la situación de Ratjen. Historiadores y periodistas se han encargado de desmentir esta versión que se suele dar como real. Aducen que en la documentación existente (hay mucho material destruido) en ningún momento se hace referencia a que los nazis elaboraron un plan de estas características.

Se han registrado varios casos de dualidad sexual en el deporte. Entre los ejemplos se pueden mencionar el de Richard Rasking, tenista quien, operación mediante, con el nombre de Renée llegó a ubicarse en el puesto 20 del ránking mundial, o el de la judoca Edinanci Silva, que nació con órganos sexuales masculinos y femeninos, pero optó convertirse en mujer. Ratjen se diferencia del resto porque lo suyo no fue una decisión personal y por arrastrar una historia de vida demasiado dramática.

Fuentes/Link Relacionados

How Dora the Man Competed in the Woman’s High Jump (Spiegel)

The Jewish jumper and the male impostor (BBC)

Berlin 36 tells how Nazis replaced Jewish woman athlete for man in drag (The Times)

Segundo Saque (La Raqueta)

Historia del campeonato europeo de atletismo (Europe Athletics)

Fotos e imágenes de Dora Ratjen y Berlín 36 (Spiegel)

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La burocracia contra Iroquois Nationals

El deporte no necesariamente se rige por las fronteras geográficas. Es por eso que a veces pueden verse competir atletas o selecciones de territorios que internacionalmente no son reconocidos como países. El de la selección de hockey sobre patines de Cataluña, que en 2004 ganó el Mundial B, es uno de tantos casos. Otro es el de Iroquois Nationals, equipo de lacrosse representante de la Confederación Haudenosaunee, conformada por 6 naciones indígenas norteamericanas, que se vio envuelto en una disputa por los pasaportes cuando intentaba viajar al mundial de Manchester.

Se considera a los inventores del lacrosse a las tribus de Norteamérica que habitaban la zona antes de la llegada de los colonos europeos. Era, y todavía lo es, una parte esencial en la cultura de estos pueblos porque creían que era un regalo del Creador y por eso lo practicaban como divertimento, como entrenamiento para la guerra, para dirimir disputas o para exaltar la masculinidad. Un partido de aquella versión primitiva se caracterizaba por ser extremadamente violento, podía extenderse por varios días y el terreno de juego no estaba delimitado.

Llamado Jeu de la crosse por los misioneros jesuitas franceses, este deporte, muy popular en Canadá y en Estados Unidos, sobre todo a nivel universitario, consta de dos equipos con 10 jugadores cada uno que trasladan una pelota de goma en un palo que posee una red. El objetivo es tratar de convertir goles en un arco más alto que el utilizado en el hockey sobre hielo. Se puede practicar al aire libre, bajo techo y recientemente se empezó a experimentar con una variante playera. Se destaca por tener mucho roce físico y ser muy dinámico. Para las mujeres el contacto se reduce al mínimo.

Como forma de reconocimiento a los orígenes más profundos de esta actividad que supo ser parte de los Juegos Olímpicos de Saint Louis 1904 y Londres 1908, la Federación Internacional (FIL) desde 1990 le permite a la Confederación Haudenosaunee, también conocida como Confederación Iroquois, cuyo territorio se extiende desde el norte del Estado de Nueva York hasta Ontario, Canadá, ser miembro pleno y competir en los torneos que organiza.

Iroquois Nationals. (AP)

La ley estadounidense reconoce a los territorios indígenas como naciones domésticas independientes. Entre los beneficios que tienen sus habitantes aparece el de poseer un pasaporte propio, lo que les da un sentido de pertenencia y de arraigo mucho más fuerte al lugar de donde provienen. A la hora de competir en el exterior, todos los jugadores y el cuerpo técnico utilizan la documentación Haudenosaunee. Hasta el momento no habían sufrido ninguna traba. Los problemas comenzaron días antes de partir a Manchester.

Desde Gran Bretaña informaron que no entregarían las visas porque no aceptaban los pasaportes aduciendo que estaban hechos a mano, por lo que eran sencillos de falsificar, y, además, no se adecuaban a los estándares internacionales de seguridad que rigen tras los atentados del 11 de septiembre. Esto no sólo desató una polémica sobre el rol de los pueblos originarios en Estados Unidos, sino que también derivó en un entredicho diplomático.

Con Hillary Clinton a la cabeza, el Departamento de Estado en medio de la urgencia brindó la solución más lógica y rápida: que por esta vez hicieran una excepción y utilizarán pasaportes estadounidenses, que serían entregados en tiempo récord. Desde Canadá actuaron de la misma manera. Los iroqueses se negaron terminantemente a aceptar esta propuesta. Se opusieron a viajar con papeles de lo que ellos consideran una nación extranjera o invasora, como suelen calificarla los más ancianos de las tribus. “Tenemos nuestros principios y con esta soberanía damos la idea que nuestro país es aceptado. Viajamos de esta manera durante años”, explicó Percy Abrams, director ejecutivo de Iroquois Nationals Lacrosse.

Pese a la intervención de la Casa Blanca, varios gobernadores, miembros del Congreso y entidades que trabajan con los pueblos originarios, no pudieron (o no quisieron) hacer demasiado para lograr el viaje. Desde Londres un vocero del Foregin Office británico expresó que no había problemas que el equipo vaya a competir, lo único que se exigía era que ingresara con documentación valida y reconocida internacionalmente.

Percy Abrams muestra su pasaporte a los medios. (AP)

Mientras se buscaba una vía para destrabar la situación, los 23 jugadores entrenaban en Nueva York esperando tener noticias para ver en que decantaba esta cuestión. Paralelamente en Inglaterra se los esperaba con ansias ya que debían jugar el partido inaugural ante el combinado local. En un intento casi desesperado hubo una protesta pacifica en la puerta del consulado británico en Times Square, la cual no condujo a nada.

Finalmente la historia tuvo el peor cierre. El tiempo se acabó, no hubo acuerdo e Iroquois Nationals, cuarto en el ránking de la FIL, se quedó sin mundial. La burocracia, que sólo sirve para entorpecer las cosas, terminó siendo un rival mucho más complicado que cualquiera de los que hubiera enfrentado en Manchester. “Sentí que iba a venir, pero no quería creerlo hasta que lo escuche”, comentó el defensor Ron Cogan cuando se confirmó la deserción.

Estos jugadores, que compiten más por el honor que por el resultado deportivo en si, se tuvieron que conformar con un amistoso en Buffalo que sirvió para cubrir los gastos extras que se generaron durante la forzada estadía en Nueva York. Por suerte para los iroqueses dentro de 4 años no habrá problemas: el mundial se disputará en Denver.

Fuentes/Links relacionados

Iroquois Defeated by Passport Dispute (New York Times)

Iroquois Lacrosse Team Trapped in U.S.? (CBS News)

UK refuses to grant visas to Iroquois lacrosse team (BBC)

Politics and pride at the World Lacrosse (BBC)

Iroquois lacrosse team still caught in bureaucratic net (CNN)

2014 World Lacrosse Championship awarded to Denver (Examiner)

Sitio oficial de Iroquois Nationals

US Lacrosse

Canadian Lacrosse Association

Asociación Argentina de Lacrosse

Federación Internacional de Lacrosse

Sitio oficial del Mundial Manchester 2010