Sobrevivientes y rivales
La victoria de Richard Williams sobre Karl Behr por 6-2, 6-2 y 7-5 en los cuartos de final de la edición 1914 del US National Championships (actual US Open) no figura entre los resultados más memorables de este Grand Slam. A simple vista lo único para destacar es que el ganador fue campeón del torneo, pero detrás de los protagonistas se esconde una historia en común: dos años antes ambos tenistas salieron vivos del hundimiento del Titanic.
Williams nació en Ginebra, Suiza, ciudad a donde se trasladó su padre Charles, abogado y pariente lejano de Benjamin Franklin, por cuestiones de salud. Richard, apodado Dick, registró una exitosa carrera como juvenil que le sirvió como impulso para irse a jugar a Estados Unidos antes de comenzar los estudios en la Universidad de Harvard.
Padre e hijo abordaron el Titanic en Cherbourg, Francia, segunda parada en el trayecto que comenzó en Southampton, Inglaterra, y que debía finalizar en Nueva York. Estuvieron muy cerca de perder el barco porque en París bajaron en la estación equivocada. Pese al retraso llegaron a tiempo y ocuparon la habituación que tenían reservada en primera clase.
Curiosamente en la localidad francesa Behr también subió al tristemente célebre transatlántico y se ubicó en un camarote cercano al de los Williams, a quienes no conocía. Este empresario neoyorquino, en 1907 integrante del equipo estadounidense subcampeón de la Copa Davis y finalista del doble en Wimbledon, se encontraba en Europa con fines románticos.
Con la excusa de negocios llevó de paseo a su novia Helen Newsom, amiga de su hermana menor Gertrudis, por Europa y el Norte de África. Los acompañaron Sallie y Richard Beckwith, madre y padrastro de Helen, respectivamente. Behr tenía la misión de convencerlos que la diferencia de edad (ella 19, él 26) no era impedimento para ser considerado el candidato ideal para la joven. La vuelta a casa en el viaje inaugural del enorme e híper promocionado Titanic era el último paso para lograr la aprobación definitiva de la relación.
El Titanic, el barco más lujoso y moderno del momento.
La noche del 14 de abril de 1912 el apacible crucero en el que viajaban alrededor de 2207 personas, entre los que se encontraban desde inmigrantes irlandeses que iban a Estados Unidos en busca de una vida mejor hasta varios de los personajes más prominentes de la época (actores, empresarios, políticos, etc), se convirtió en una pesadilla. Cerca de la medianoche la tripulación divisó un iceberg y no hubo tiempo para cambiar el rumbo de la gigantesca nave. El impacto contra el bloque de hielo produjo un daño irreparable.
Nadie imaginaba que semejante y lujosa mole de hierro que surcaba con soberbia el Océano Atlántico podía naufragar. “En nuestras cabezas la idea que el Titanic se hundiera era absurda”, recordó Behr. Mientras el caos empezaba a reinar Charles, que tiempo atrás había estado en una situación similar, sostenía que la embarcación se podía mantener a flote entre 12 y 15 horas, tiempo suficiente para un rescate.
Cuando comenzó la evacuación Behr escapó en el segundo bote salvavidas junto a Helen, Sallie y Beckwith, entre otros pasajeros. Tiempo después al tenista lo acusaron de no haber cumplido con la premisa de primero mujeres y niños. Behr se defendía diciendo que una de las ocupantes pidió que las acompañaran hombres para remar. Bruce Ismay, director de White Star Lines, empresa propietaria del Titanic y señalado como uno de los responsables de la catástrofe, dio el visto bueno para que Behr y Beckwith se subieran.
Los Williams, que rescataron a un pasajero que había quedado atrapado en el bar, al cual salvaron rompiendo una puerta, hecho que generó el enojo de un comisario de abordo que amenazó con cobrarles el arreglo, se escaparon a último momento. Cuando estaban por tirarse al agua una de las chimeneas se desprendió y mató a Charles. Richard, en cambio, cayó al océano. Quedó flotando en una barcaza con otras 30 personas, de las cuales 19 murieron de frío. Sobrevivió durante varias horas con el agua helada hasta la cintura.
El Titanic, que cumplía con todas las normas de seguridad exigidas, pero no contaba con suficientes botes de rescate, se terminó de hundir a las 2:20 de la madrugada y recién a las 4 apareció el HMS Carpathia, que recibió el pedido de ayuda pasada la medianoche y se encargó de rescatar a los náufragos. Una vez a resguardo un médico revisó a un Williams al borde del colapso y constató que sufría hipotermia en las piernas. Recomendó amputarlas, propuesta que fue tajantemente rechazada. “Las voy a necesitar”, respondió Dick con mucha lucidez.
Mientras tanto Behr, que no había sufrido ningún problema físico, colaboraba con la asistencia y la organización de los rescatados, a los que les aconsejó que cuando llegaran a Nueva York no hablaran con la prensa. Tuvo activa participación en marchas y en juicios que iniciaron los damnificados. Según cuenta la familia, vivía con culpa por no haber podido rescatar a más gente.
Durante aquellos 4 duros y complicados días a bordo del HMS Carpathia los tenistas finalmente se conocieron. En sus memorias ambos escribieron acerca del encuentro. Williams indicó que Behr fue particularmente agradable con él; Behr, en cambio, destacó que Dick “tuvo una horrorosa experiencia en el agua”.
Ya en tierra cada uno siguió su camino. Williams se fue a vivir con un tío y continuó la dolorosa recuperación que había comenzado en el Carpathia. Increíblemente semanas más tarde, todavía con secuelas en el cuerpo, retornó a las canchas con éxito. El primer torneo en el que participó fue el Pennsylvania State Championships y lo ganó. Durante el campeonato eliminó a un joven Bill Tilden, quien una década más tarde se convirtió en el dominador del tenis mundial. Cuatro meses después fue campeón del doble mixto en el US National Championships. Para sorpresa de todos Dick terminó el verano ubicado segundo en el ránking de Estados Unidos.
Williams, de traje, junto con Behr, el tercero desde la izquierda. (Corbis)
Behr, por su parte, terminó de consolidar la relación con Helen y en 1913 se casaron. Los medios sensacionalistas los bautizaron como “la pareja del Titanic” porque afirmaban que la propuesta de matrimonio se produjo arriba del bote salvavidas. Sus descendientes niegan que esto haya ocurrido.
El Longwood Cricket Club es famoso porque en 1900 Estados Unidos y Gran Bretaña disputaron la serie que marcó el nacimiento de la Copa Davis. El 16 de julio de 1912 una de las canchas de césped de este club de Boston fue testigo del primer partido entre Williams y Behr. Por la cuarta ronda del Longwood Bowl el suizo, luego nacionalizado estadounidense, se impuso 0-6, 7-9, 6-2, 6-1 y 6-4.
A parte del encuentro ya mencionado en el US National Championships, al menos volvieron a jugar en 2 oportunidades más. Como si fuera un tema tabú, raramente en las crónicas de la época se hacía referencia a la situación límite que les tocó vivir en el Titanic.
Mientras Behr se iba alejando cada vez más del tenis y volcándose a los negocios, Williams transitaba el camino que lo llevó a ser número 1 de Estados Unidos y 4 del mundo. Entre los logros más importantes se destacan el US National Championships como singlista en 1914 y 1916 y como doblista en 1925 y 1926 y el doble de Wimbledon en 1920. En los Juegos Olímpicos de París 1924 integró la última pareja de doble mixto campeona olímpica.
La Copa Davis fue otro terreno en el cual Williams sobresalió. Integró el cuarteto de Estados Unidos que en la final de 1913 venció 3-2 a Gran Bretaña en Worple Road, antigua sede de Wimbledon. A partir de 1921 capitaneó al equipo estadounidense que dominó la competencia entre ese año y 1926 con Tilden como estrella. En algunas series cumplió el doble rol de capitán y jugador.
Todos estos logros sirvieron para que en 1957 fuera incluido en el Salón de la Fama del tenis, mismo honor que recibió Behr, que llegó a ser número 3 de Estados Unidos, pero en 1969.
Especialmente Williams siempre fue reticente a referirse sobre la tragedia del Titanic, incluso en el círculo más íntimo. “No quería publicidad”, contó el periodista e historiador Bud Collins, que en reiteradas ocasiones charló con quien fue uno de los 712 supervivientes y que falleció en 1968.
A Williams y a Behr no sólo los unía haber sido contemporáneos en las canchas de tenis, sino que además sus vidas quedaron marcadas a fuego por haber sobrevivido a una de las tragedias más famosas del último siglo.
Recreación virtual del hundimiento del Titanic. (National Geographic)
Fuentes/Links relacionados
Perfil de Richard Williams (Salón de la Fama del Tenis)
Perfil de Karl Behr (Salón de la Fama del Tenis)
Karl Howell Behr (Encyclopedia Titanica)
Richard Norris II Williams (Encyclopedia Titanica)
Récord de Richard Williams en la Copa Davis (daviscup.com)
Récord de Karl Behr en la Copa Davis (daviscup.com)
Tennis Was Easy After The Titanic (Sports Illustrated)
Unsinkable (Sports Illustrated)
Tenis y Titanic (atpworldtour.com)
Las derrotas olvidadas de la NBA
La NBA considera que sus equipos comenzaron a jugar con rivales extranjeros a partir de 1979 con el viaje que Washington Bullets realizó a China como parte de un intercambio cultural para disputar unos informales partidos con la selección de aquel país y un equipo de la liga local. Ya con un poco más de competitividad, en 1985 Milwaukee Bucks participó en la primera edición del desaparecido Open McDonald’s con Tracer Milan, campeón de Europa, y Unión Soviética.
En medio de esos dos antecedentes existen una serie de amistosos disputados entre fines de los 70 y principios de los 80 que tienen como principal protagonista a Maccabi Tel Aviv. El club más poderoso de Israel y uno de los más importantes de Europa, puso en jaque la imbatibilidad que siempre pregonó la liga estadounidense más allá de sus fronteras. Estos partidos raramente figuran en los registros y quedaron olvidados en el tiempo, especialmente en Estados Unidos.
Washington Bullets en China
Todavía con el anillo de campeón reluciente, Washington Bullets el 8 de septiembre de 1978 arribó a la capital israelita para comenzar la pretemporada con lo que se suponía iba a ser un partido rutinario ante Maccabi Tel Aviv. La visita, además, tuvo fines comerciales y diplomáticos.
Washington Bullets llegó con el plantel diezmado (viajaron 9 jugadores), pero contaba con la base que meses antes venció 4-3 a Seattle Supersonics en las finales de la NBA. Se destacaban Elvin Hayes, Wes Unseld y Bob Danbridge, piezas fundamentales en la obtención del Trofeo Larry O’Brian.
Ante un estadio repleto y expectante los visitantes sacaron una buena diferencia en el marcador. El desarrollo transitaba por carriles esperables hasta que los locales se despertaron y, para sorpresa de todos, se fueron al primer tiempo 54-45 arriba. Apoyado por el Yad Eliyahu (La Mano de Elías), con fama de ser uno de los estadios más calientes del básquet europeo, Maccabi Tel Aviv llegó a ponerse 13 puntos arriba (74-61).
Herido en el orgullo Washington Bullets volvió a pasar al frente en un partido muy intenso. En el momento más caliente la estrella de la casa Miki Berkowitz hizo honor al apodo de Rey de Israel que le colocaron los hinchas macabeos y lideró una memorable remontada para sellar el inesperado 98-97 final a favor de los israelitas.
Aunque el historial oficial lo omita, la primera experiencia de un equipo NBA en el exterior fue derrota. “Maccabi mereció ganar porque jugó mejor que nosotros. No jugamos contra amateurs, sino contra profesionales como nosotros”, declaró tras la derrota Dick Motta, leyenda entre los entrenadores de la NBA.
Dos años más tarde a Tel Aviv llegó lo que se podría considerar como un antecedente directo al Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Para esta segunda visita la NBA armó un combinado con los nombres más importantes del momento. Sobresalían Julius Erving, más conocido como Doctor J, y Moses Malone, MVP de las finales de la pasada temporada.
Maccabi Tel Aviv, que ostenta el récord de haber sido 23 temporadas consecutivas campeón de la liga de Israel, afrontaba el partido con varias ausencias y con Berkowitz sin estar en la mejor forma física. Para que no hubiera tanta disparidad, casi en un acto de piedad, la NBA dejó que Doctor J vistiera la camiseta del equipo de la casa en el primer tiempo. Esto no impidió que la sensación de masacre deportiva se mantuviera latente.
En medio de tantas luminarias nuevamente Berkowitz fue la estrella. Sólo estuvo en cancha de manera discontinúa en el segundo tiempo. Le alcanzó para anotar 20 puntos y ser el mejor jugador de la noche en el triunfo 114-112. Aunque en un partido más informal que el de 1978, lo cierto es que otra vez la NBA, ahora con sus mejores exponentes, se fue del Yad Eliyahu con la cabeza gacha.
Dos por uno, no me gana ninguno
De golpe la NBA veía como la mentada superioridad basquetbolística era azotada por un equipo israelita asociado con una tendencia política de centro. Ante este panorama siguió insistiendo para poder plasmar el predominio que le teoría indicaba. Por eso a fines de agosto de 1984 envió a dos representantes con la misión de poner las cosas en orden. El experimento, sin embargo, falló.
En Tel Aviv se organizó un cuadrangular en el que participaron Haopel Tel Aviv, el otro club de la ciudad, New Jersey Nets, que en los Playoff había eliminado al campeón Philandelphia 76ers, Phoenix Suns, con el antecedente de haber perdido la final de la Conferencia Este con Los Angeles Lakers, y, por supuesto, Maccabi Tel Aviv.
La apertura del torneo fue lógica pura. Sin contratiempos Phoenix Suns venció 111-91 a Haopel Tel Aviv. Las emociones quedaron para el segundo turno de la noche con la victoria 104-97 de los macabeos sobre New Jersey Nets. Berkowitz (cuando no) volvió a reinar en sus dominios gracias a los 26 puntos que anotó.
Berkowitz opacó a las estrellas de la NBA.
Al día siguiente en la final Maccabi Tel Aviv le puso la frutilla al postre. Sostenido en una actuación que rondó la perfección, sobre todo en defensa, humilló a Phoenix Suns con un 113-92. El temible monstruo, esta vez de dos cabezas, volvió a caer en la fortaleza de Yad Eliyahu, usualmente territorio muy hostil para los visitantes. Según los testigos, aquella noche el estadio vivió una de las fiestas más grandes que se recuerde.
Ese no significó el final de las victorias de Maccabi Tel Aviv ante rivales de la NBA. Como monarca de la Euroliga en 2005 realizó una gira por Norteamérica que comenzó en Canadá con un triunfo 103-105 ante Toronto Raptors. El agónico doble que Antonhy Parker convirtió a 0.8 segundos del final estableció el primer triunfo, y hasta ahora único, de un conjunto extranjero sobre una franquicia de la NBA en suelo norteamericano. “Todavía están hablando del partido de 1978 y dentro de 20 años todavía estarán hablando de este”, destacó el pívot Yaniv Green.
Dieseis años antes de ese hito, los macabeos quedaron a las puertas de vencer a Philadelphia 76ers en Filadelfia. Tiros libres errados en momentos definitorios y malas decisiones en las últimas ofensivas derivaron en una caída por 108-107.
Hubo más giras por Estados Unidos en 2006, 2007 y 2009, ocasiones en las que retornó a casa derrotado, en general con marcadores abultados. Por otra parte, en 1999 Miami Heat consiguió algo que hasta ese momento era un imposible para la NBA: ganar en el Yad Eliyahu.
Entre las conquistas más importantes de Maccabi Tel Aviv figuran haber obtenido 49 de las 57 ediciones de la liga de Israel, ser 5 veces campeón de Europa, 39 Copas de Israel y, casi tan importante como esos logros, haberle propinado varias de las derrotas que, bajo el pretexto de haber sido partidos experimentales, la NBA prefiere olvidar.
Fuentes/Links relacionados
Expedientes X (Capítulo 1/Capítulo 2/Capítulo 3) (acb.com)
Raptors first in NBA to lose to Maccabi in 27 years (AP)
Listado de enfrentamientos de equipos europeos y NBA (acb.com)
Resumen 2011
Un repaso por los post publicados en el año.
- Con la cabeza en otra parte: la selección de handball de Túnez debuta en el Mundial de Suecia al mismo tiempo que renunciaba el presidente tunecino en medio de un clima social muy tenso.
- Perdido en Egipto: el tenista Mlandeli Ndlela vivió una odisea cuando intentó jugar un torneo en Egipto al mismo tiempo que el país ingresaba en ebullición.
- Haití bajo cero: Jean Pierre Roy se convirtió en el primer esquiador haitiano que participó en el Mundial de ski.
- La leyenda olvidada: la trágica historia de Eduard Streltsov. Pasó de ser el máximo ídolo del fútbol soviético y potencial figura del Mundial Suecia 1958 a ser un detenido en Siberia acusado de un crimen cuya investigación aún deja demasiadas dudas.
- El mito del Giants Stadium: uno de los estadios más famosos de Estados Unidos y la leyenda urbana del cadáver del gremialista Jimmy Hoffa.
- Un pionero llamado Wally Yonamine: primer jugador de beisbol estadounidense que jugó en la liga japonesa tras la Segunda Guerra Mundial y que ayudó a recomponer las relaciones entre ambos países.
- Showtime en la URSS: en 1988 Atlanta Hawks realizó una caótica gira por la Unión Soviética que significó la única visita de una franquicia de la NBA a suelo comunista.
- Rebel Tour: jugar en el Apartheid: entre 1982 y 1990 se organizaron una serie de partidos de cricket con combinados de fantasía conformados a fuerza de dinero que burlaron la prohibición que pesaba sobre Sudáfrica a causa del Apartheid.
- Revolución cultural: gracias a los buenos resultados la selección femenina de fútbol de Corea del Norte se ganó el cariño del recientemente fallecido líder Kim Jonh Il y produjo un cambio en el rol de la mujer en la sociedad norcoreana.
- La Generación del 80: la selección argentina de básquet que en el Preolímpico de Puerto Rico 1980 logró una histórica clasificación a los Juegos Olímpicos de Moscú, a los cuales no pudo asistir por cuestiones políticas.
- Maravillas del béisbol: en la temporada 1945 Peter Gray y Bert Shepard fueron los únicos jugadores amputados que participaron en la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos.
- Rocky de carne y hueso: Chuck Wepner, oscuro boxeador que tiró a la lona a Mohamed Ali y que sirvió de inspiración para la creación de la saga de Rocky.
- Campeón incómodo: en medio de tensiones políticas Sudáfrica se transformó en el único país que ganó la Copa Davis por no presentación del rival en la final.
- Cricket social: en un barrio marginal de Los Angeles con problemas de violencia, Compton Cricket Club aparece como una peculiar alternativa y como herramienta de reinserción para exconvictos. Además, el caso argentino en una villa de Barracas.
Bonus track: algunos post de años anteriores.
- Mo Johnston y la muerte del sectarismo: por cuestiones religiosas la trasferencia del jugador escoses de moda produjo un quiebre en la centenaria historia de Rangers FC.
- Superando obstáculos: Dalma Malhas, la primera mujer que representará a Arabia Saudita en los Juegos Olímpicos.
- Dick, Kerr’s Ladies FC: Un equipo pionero: durante la Primera Guerra Mundial este equipo femenino surgido de una fábrica produjo una revolución en Inglaterra.
- La historia jamás contada de los Blackbirds: un equipo de básquet universitario desechó la posibilidad de ir a los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 en oposición al régimen nazi.
- Ese caos llamado ABA: desorganizada liga que en la década del 70 marcó una época y sirvió de influencia a la actual NBA.
Cricket social
Compton arrastra un historial de mala fama que la llevó a ser considerada por el FBI como una de las 15 ciudades más peligrosas de Estados Unidos. Lejos del glamur de Bevery Hills o Hollywood, a esta localidad del Sur de Los Angeles se la suele vincular con el crimen y la violencia. En medio de este contexto marginal el cricket aparece como una inusual vía para cambiar esa visión negativa.
La aventura del Compton Cricket Club (CCC) nació en el año 1996 de la mano de Katy Haber, productora de cine británico que participó en Blade Runner, entre otras tantas películas, y Ted Hayes, militante por los derechos de los sin techo. Según explica la página oficial del club, el objetivo es buscar “una alternativa a las actividades de las pandillas que dominan el vecindario. La misión es proveer una vía de escape lejos de la violencia y las cárceles y dar una visión positiva y productiva del futuro”.
Los primeros pasos no fueron sencillos para el proyecto que originalmente se denominó LA Krickets. “Comenzamos a entrenar en el arte del cricket con homeless en callejones y con material muy precario”, recuerda Hayes, quien conoció al deporte nacional inglés cuando Haber lo invitó a jugar al Bevery Hills Cricket Club y quedó maravillado al instante.
Compton Cricket Club.
CCC, que juega en parques públicos porque no posee cancha, ganó fama internacional. Los apodados Homies and the the Popz viajaron a Gran Bretaña en 1997, experiencia que se repitió en 1999 y 2001, teniendo la posibilidad de jugar en estadios importantes y codearse con la realeza. De golpe ex pandilleros de los suburbios de Los Angeles se encontraron rapeando en el Castillo de Windsor.
En febrero de 2011 CCC se convirtió en el primer equipo estadounidense de cricket que realizó una gira por Australia, una de las potencias de este deporte. Dos jugadores no pudieron participar: uno porque estaba bajo libertad condicional; otro porque había recibido un balazo en una pierna.
Estás visitas al extranjero también sirven para promover distintas campañas solidarias y juntar fondos para entidades benéficas. La última vez que visitaron Inglaterra los jugadores dieron una charla en una cárcel para menores contando cuales habían sido sus experiencias y como lograron reinsertarse en la sociedad. En Australia, en tanto, colaboraron en la recolección de dinero para los evacuados por las inundaciones.
“El 80 por ciento de los jóvenes que pasan por el programa asistencial consiguen trabajo o estudian”, explica Paul Smith, embajador global del CCC. Agrega: “Nuestra meta primordial no es un encontrar a la próxima gran estrella. Eso sería maravilloso. El objetivo es que la conducta del cricket pueda estar presente en la vida de la gente en una comunidad dominada por las pandillas”.
En estos casi 15 años de vida CCC, que recibe apoyo del municipio y de la policía local, fue campeón 2 veces de la British Cup y en 1 ocasión del torneo que organiza Los Angeles Social Cricket Alliance, competencia en la que participan equipos conformados por inmigrantes británicos, pakistaníes, australianos, indios y sudafricanos.
La banda de sonido que domina la escena de Compton es el hip hop, por ello para difundir el mensaje Theo e Issac Hayes, jugadores e hijos de uno de los fundadores del club, escribieron y cantan Bullets, el primer rap con una letra plagada de referencias al cricket que da como resultado una extraña mezcla entre la extrema caballerosidad del cricket y las zonas marginales angelinas. Un resumen perfecto de la filosofía del CCC.
La utilización del cricket, que suele ser presentado como el segundo deporte más practicado del mundo detrás del fútbol, como medio de inclusión social se ha expandido. En Nueva York la policía organiza una liga con el fin de vincular a las comunidades provenientes de ex colonias británicas del Caribe, Pakistán o India, sitios en donde el este deporte es muy popular, en Barcelona se está realizando un trabajo de similares características y en Namibia existe el llamado Maasai Cricket Warriors, equipo formado por jugadores surgidos de diversas tribus y que, principalmente, se encarga de concientizar y educar sobre la prevención del Sida, enfermedad que es una epidemia en la región.
Argentina no es ajena a esta situación y pese a que el cricket es practicado por un puñado de clubes y colegios de raigambre inglesa, en la Villa 21-24 de Barracas funciona el Caacupé Cricket Club. “Nuestro proyecto va más allá de fomentar una actividad deportiva; tiene un alto componente preventivo, educativo y con objetivos claros de integración social con otros estratos socioeconómicos”, explicó al diario La Nación Daniel Juárez, líder del proyecto.
“En 2009 se me ocurrió plantearle al padre Pepe Di Paola la posibilidad de ofrecer a los chicos de la villa el cricket como uno de los servicios gratuitos de la parroquia y como una forma de integrarlos a la vida cultural y social, alejándolos de la posibilidad de la violencia o la droga”, manifestó Juárez, contador que lleva los números de la Parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé y que además es jugador.
Caacupé Cricket Club (Diario Perfil)
Caacupé Cricket Club, que no cuenta con ningún respaldo estatal y se sostiene a base de donaciones, nació con 6 chicos y gracias al boca a boca hoy ya son más de 50 entre las que se incluyen un grupo de nenas por lo que se piensa armar un equipo femenino. Paralelamente, los chicos cuentan con asistencia psicológica y se les hace un seguimiento del progreso escolar y, en caso de necesitarlo, se les brinda clases particulares.
En lo deportivo el CCC argentino también da sus frutos. Varios de sus jugadores fueron convocados para la selección argentina sub 13 que disputó el sudamericano en Perú en el cual Argentina fue subcampeón en el torneo regular y campeón en la categoría cricket veloz (versión reducida del juego).
Ya sea en Compton, Nueva York, Barcelona, Namibia o Barracas, el deporte de base y a nivel social, en este caso el cricket, sigue siendo una herramienta de integración demasiado importante la cual no siempre se tiene en cuenta.
Cricket en la Villa 21-24
Fuentes/Links relacionados
Cricketers in the hood (The Guardian)
LA cricket: Club helps tame Compton’s mean streets (BBC)
Something Wicket This Way Comes (Los Angeles Times Magazine)
Sitio oficial del Compton Cricket Club
Sitio oficial de la gira de Compton Cricket Club por Australia
With Evert Whack of the Cricket Bat, a Bond (New York Times)
NYPD Cricket (CNN)
Cricket en la villa, una vía de integración (La Nación)
Aprendieron cricket en la villa y son campeones sudamericanos (Perfil)
Cricket and the Maasai Warriors (The Guardian)
Campeón incómodo
De los 13 países que conquistaron la Copa Davis desde que esta competencia se instauró en 1900 Sudáfrica aparece como el único que ganó la famosa Ensaladera de Plata sin la necesidad de tener que jugar la final. La definición de la edición 1974 fue la más controversial de la historia del torneo porque India, el otro finalista, se negó a jugar en el Ellis Park de Johannesburgo como protesta y forma de presión contra el Apartheid.
Por aquellos años las críticas y las demandas de boicot contra Sudáfrica en diversos ámbitos eran constantes. La primera medida fuerte desde el deporte se produjo en 1970 cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) expulsó al Comité Olímpico Sudafricano. Varias federaciones internacionales siguieron el mismo camino; otras, en cambio, no lo hicieron bajo el pretexto de no mezclar deporte y política.
La Federación Internacional de Tenis (ITF), que no formaba parte del Movimiento Olímpico, había suspendido a Asociación Sudafricana de Tenis (AST) en 1970. Al año siguiente levantó la sanción, pese a las quejas que tenían como vocero más importante a Arthur Ashe, y amenazó con penalizar a las asociaciones que boicotearan a Sudáfrica.
Mientras tanto los jugadores de aquel país en cada torneo en el que participaban por el circuito eran vistos como parias. Esto derivó en que Cliff Drysdale, el mejor jugador sudafricano, decidiera renunciar a la Copa Davis y a la ciudadanía. “Me siento como un invitado que no es bienvenido. Ya tuve suficiente de esto”, expresó Drysdale, cuyo logró más destacado fue el título de dobles en el US Open 1972.
Cliff Drysdale en Wimbledon 1974 (Getty Images)
El andar de Sudáfrica por la Copa Davis era cada vez más tumultuoso y 1974 se vivieron los momentos más álgidos y tensos. A raíz de la estructura del torneo los sudafricanos fueron ubicados en la Zona Sudamericana. El sorteo indicó que el rival del debut era Argentina, que por segunda y última vez en la historia perdió por no presentación.
En la siguiente instancia Sudáfrica tenía que visitar a Chile, que decidió ceder la localía y mudarse a Bogotá. “El presidente (Salvador) Allende me dijo que el tema era sensible. Pensé que el país podía tener un conflicto diplomático serio y, luego de hablarlo con los jugadores, resolvimos jugar afuera. Preferimos proteger los intereses del país por sobre los del tenis”, contó Hernán Basagotia, quien era el máximo mandatario de la Federación Chilena de Tenis.
Sudáfrica se impuso 3-2 en la capital colombiana en lo que fue la última presentación de Drysdale y accedió a la final regional, instancia en la que esperaba Colombia, a la que también venció 3-2. Ya por las semifinales del Interzonal los sudafricanos eliminaron con un 4-1 a Italia en Johannesburgo. De golpe el enemigo público número 1 quedó a un paso de alzar la Copa Davis.
Paralelamente India, con los hermanos Vijay y Anand Amritraj como únicos componentes del equipo, registró una actuación histórica. En la definición regional eliminó a Australia, campeón el año anterior, con un épico 3-2 y en las semifinales del Interzonal se impuso sobre la dura Unión Soviética por 3-1.
Que sudafricanos e indios llegaran a la final de la Copa Davis parecía ser una absurda y macabra burla del destino. Desde que el Apartheid se instaló en Sudáfrica en 1948, India fue uno de los países que más fuerte apoyó todo tipo movimiento contrario a esa política racista aludiendo que la minoría india que vivía allí estaba siendo segregada y duramente castigada. Por eso desde primer momento el gobierno de la Primer Ministro Indra Gandhi presionó para que el combinado de su país no se presente, ni siquiera en terreno neutral, tibia opción que también se barajó. No hubo solución y por única vez en la existencia de la Copa Davis un campeón se consagró por walkover (no presentación).
“Estábamos orgullos de ver nuestros nombres en la Copa Davis, pero teníamos un gusto amargo en la boca”, recordó Bob Hewitt, doblista del equipo que cortó el duopolio que mantenían Estados Unidos y Australia desde 1937 y que hace poco volvió a ser noticia por denuncias de abuso sexual.
Placa recordatoria en el trofeo de la Copa Davis de las temporadas 73 y 74. (Captura tomada del sitio oficial de la Copa Davis)
“Moralmente fue una decisión fácil de tomar, pero como deportista había dos pensamientos en mi cabeza: uno era que quizás nunca más iba a jugar otra final de Copa Davis; la segunda es que nunca íbamos a tener una chance tan buena de ganar la Copa Davis”, expresó Vijay Amritraj en un discurso que dio en 1988 ante el Comité Especial de las Naciones Unidas contra el Apartheid.
“El gobierno indio tenía razón. Si más países hubieran boicoteado a Sudáfrica quizás el Apartheid hubiera caído más pronto”, expresó Raymond Moore, otro miembro del combinado africano y que actualmente es el director del Masters 1000 de Indian Wells.
A Sudáfrica el andar por la Copa Davis se le volvió cada vez más tortuoso y a sus rivales tener que enfrentarla les generaba un problema extra que escapaba largamente a lo deportivo. Las deserciones y las protestas se habían vuelto moneda corriente y la situación llegó un punto límite en 1977 cuando 15 naciones renunciaron a seguir participando por la presencia sudafricana.
Para 1979 la ITF realizó una reestructuración en el formato del torneo y además decidió marginar a Sudáfrica, en lo que también se puede leer como gesto hacía el COI en busca de la reinserción del tenis a los Juegos Olímpicos, algo que ocurrió en Seúl 1988. La AST fue readmitida en 1992.
India, que retornó a una final en 1987, la cual perdió 5-0 con Suecia, y Sudáfrica volvieron a cruzar sus caminos en la Copa Davis en dos oportunidades: la primera fue en 1994 con los indios como locales; la segunda en 2009 en el Ellis Park de Johannesburgo.
A Sudáfrica haber ganado la única Copa Davis de esta manera no es algo que lo enorgullezca, de hecho en el sitio oficial de la AST no hay ninguna mención al respecto. Quedar como el único país que conquistó el tradicional torneo sin la necesidad de la disputa deportiva, sumado al contexto social y político, coloca a Sudáfrica en el rol de campeón incómodo.
Fuentes/Links relacionados
The Year the Davis Cup Felt Empty (New York Times)
United Nations, India and Boycott of Apartheid Sport (Congreso Nacional Africano)
Deep Tennis: Disrupting the Cup (Concrete Elbow)
Ban From Olympics Turns Into Net Loss: Tennis: South African players hadn’t been hurt by most world sanctions until IOC ruling (Los Angeles Times)
Un regreso con vida (El Gráfico)
Rocky de carne y hueso
Aquel 24 de marzo de 1975 el flamante estadio Coliseum de Richfield, Ohio, estaba preparado para recibir a un Mohamed Ali que se encontraba en el pináculo de la popularidad tras la memorable victoria en Zaire ante George Foreman en la que reconquistó el título de los pesos pesados que le fue arrebatado por negarse a ir a la Guerra de Vietnam. Todo el espectáculo estaba montado para que se luciera el campeón, pero en el medio apareció un personaje impensado.
El retador que Don King eligió para Ali, que ponía en juego los cetros del Consejo Mundial y de la Asociación Mundial, era un tal Chuck Wepner, un oscuro boxeador de 36 años nacido en Bayonne, New Jersey, que se ganaba el pan en festivales de poca monta celebrados mayormente en los alrededores de su ciudad natal. Wepner, apodado Bayonne Bleeder (El Sangrador de Bayonne), ya había sentido el poder de los puños de Foreman y Sonny Liston, otra de las estrellas del momento. Con ambos perdió antes del límite: con el primero en el Madison Square Garden cayó en el tercer round, con el segundo aguantó hasta el décimo cuando el doctor decidió detener la pelea por los cortes en la cara.
Todos los comentarios previos coincidían en que Ali, que buscaba ritmo de cara a una futura presentación más relevante, era el claro favorito porque el nivel de los púgiles era muy dispar. “Es una pelea entre el pintor de una casa y un artista”, escribió Larry Merchant en el New York Post.
Arriba del ring nada de lo que se presagiaba sucedió. Wepner, que se enteró que iba a pelear con Ali por un llamado de su madre, aguantó estoico un duro castigo durante casi 15 asaltos. En el noveno round hubo un instante que paralizó al estadio. Fueron 8 segundos de gloria para el Bayonne Bleeder porque pudo tirar a la lona a uno de los grandes campeones de la historia del boxeo, algo que hasta ese momento sólo había logrado Joe Frazer. Ali, herido en su orgullo, siempre dijo que la caída se produjo por un pisotón fortuito y no por el golpe que recibió.
“¡Lo tire!”, le dijo un sorprendido Wepner a su entrenador Bill Prezant, que replicó con un “sí, pero ahora parece que está muy enojado”. Cuando Ali se reincorporó se transformó en un vendaval que hizo gala del amplio repertorio boxístico. A 19 segundos del campanazo final Wepner, que ostentaba un título de campeón estatal, no soportó más y un golpe directo en la cara lo terminó por desmoronar. El árbitro Tony Perez contó hasta 10 y decretó el knock out técnico. Así concluyó una pelea destinada a ser simple rutina y que en los hechos fue dramatismo en estado puro.
Wepner logra lo que parecía imposible: tirar a Mohamed Ali. (AP)
Entre los espectadores que siguieron el combate por televisión se encontraba Sylvester Stallone, que quedó impresionado con Wepner, al que tuvieron que aplicarle 23 puntos de sutura, y cuya figura le sirvió de motivación para crear al mítico Rocky Balboa. Dos semanas después tenía escrito el guión de la primera versión de la saga de Rocky, en la cual Wepner aportó consejos y sus experiencias.
La pelea con Ali y codearse con el séptimo arte significó un quiebre para el boxeador que además era dueño de una licorería. Cuando la película se estrenó Wepner, que se retiró con un récord de 35 victorias (17 knock out), 14 derrotas y 2 empates, fue a verla a un cine de Manhattan. “Después de noquear a Apollo el público comenzó a burlarse de él y a felicitarme a mí. La gente se me acercaba y me abrazaba”, contó Wepner.
Mientras la figura de Rocky crecía en la taquilla, Wepner siguió peleando hasta 1978. Una vez que colgó los guantes se volcó a las drogas, aunque no se arrepiente de esos días. “Eran finales de los 70, principios de los 80. Había fiestas por todas partes. A cualquier lugar a donde ibas encontrabas cocaína. Para ser honesto, fue grandioso, un gran momento de mi vida. Era una fiesta atrás de la otra. Solía salir de martes a domingo. Fue muy divertido”. La alegría se acabó en 1985 cuando Wepner fue arrestado por posesión de cocaína. Pasó 3 años en la cárcel.
Una vez liberado, limpio de drogas y al lado de su segunda esposa, volvió al ostracismo. En 2003 reapareció en la vida pública cuando le inició una demanda a Stallone por 15 millones de dólares porque no había recibido regalías de lo que habían generado las películas de Rocky. La Justicia le dio la razón al ex púgil.
Con 72 años y con un auto con una patente que dice “Champ”, Wepner volverá a vincularse con Hollywood. El año que viene se estrenará un largometraje que se basa en su vida. “Esta no es otra película acerca de Rocky, es una película acerca del verdadero Rocky”, aclara Wepner, que desde hace 7 años está trabajando en este proyecto. Además la historia de El Sangrador de Bayonne también fue rescatada por ESPN en un documental llamado El Rocky Balboa Real.
Wepner no es recordado por sus dotes boxísticas, pero si por haber puesto en aprietos a Mohamed Ali y por ser inspiración para uno de los grandes clásicos del cine moderno.
Wepner y su golpe más famoso
Trailer de El Rocky Balboa Real
Fuentes/Links relacionados
After 36 years, real-life Rocky’s story coming soon (CNN)
Chuck Wepner, the real ‘Rocky,’ to have his story told by Hollywood, ESPN documentary (nj.com)
In Stitches (Time Magazine)
Rocky Balboa se llamaba Chuck Wepner (La Vanguardia)
Chuck Wepner (Salón de la Fama del boxeo de Nueva Jersey)
Maravillas del béisbol
El mundial de atletismo en Daegu, Corea del Sur, fue testigo de un suceso que sorprendió al mundo: Oscar Pistorius, a quien debieron apuntarle las piernas por una malformación congénita, llegó a las semifinales de los 400 metros corriendo con unas prótesis ortopédicas especialmente diseñadas para competir. Lo hecho por el sudafricano causó asombro y polémica, pero su caso no es único. Anteriormente hubo otros deportistas a los que la falta algún miembro no les significó un impedimento para desarrollar respetables carreras.
En este aspecto la temporada 1945 de la Major League Baseball (MLB) registra un antecedente importante porque ese año contó con la presencia de Peter Gray y Bert Shepard, quienes pudieron jugar en la liga pese a que carecían de alguna extremidad.
Gray, quien perdió el brazo derecho a los 6 años en un accidente, debutó como profesional a los 23 años en la Quebec Provincial League de Canadá. Ese fue el inicio de un peregrinar por distintas competencias de segundo orden, teniendo como punto más alto el premio al jugador más valioso de la temporada 1944 en la Southerm Association. Ese reconocimiento le valió la atención de una MLB dañada por la ausencia de muchos jugadores que se habían marchado a la Segunda Guerra Mundial. Gray se incorporó a Saint Louis Rams y su llegada significó un fuerte golpe de efecto en los medios y el público.
Seguramente cuando conocieron la noticia muchos historiadores recordaron a Hugh Daily, inmigrante irlandés que pasó por el béisbol estadounidense entre 1882 y 1887 y al que apodaban “One Armed” (Un Brazo) porque, precisamente, también le faltaba esa extremidad. Este polémico personaje famoso por sus peleas con los dirigentes, había perdido el brazo izquierdo por culpa de un disparo.
Los meses que Gray pasó en la MLB no fueron sencillos. Recibía demasiada atención por el inconveniente físico y no por las actuaciones en la cancha. Esto hacía que tuviera una actitud esquiva. “Peter no socializaba con nadie. Había algunos chicos que trataban de acercársele, pero él solía rechazarlos. Había veces que tenía ataques de furia”, recordó Al LaMacchia, quien compartió vestuario con Gray.
“Sentía que no perteneciera a las ligas mayores y sabía que estaba siendo explotado. Era un tipo tranquilo con complejo de inferioridad. Trataban que fuera una atracción para el equipo”, contó su manager Luke Sewell. Independientemente de su incomodidad, la mala predisposición y el talante hosco, similar al de Daily, Gray maravilló al público, compañeros y rivales por la fuerza de voluntad que mostraba.
Cuando jugaba evidenciaba problemas para batear, aunque tampoco era un negado porque tenía una muy buena anticipación. Curiosamente el fuerte era a la hora de atrapar la pelota. Había logrado una mecánica perfecta: agarraba la pelota, sin que esta se le cayera se sacaba el aguante y realizaba el lanzamiento.
Finalizado el conflicto bélico varios jugadores retornaron a casa y la MLB lentamente comenzó a recuperar el curso habitual, por lo cual la novedad había dejarlo de serlo y perdió interés. Con 77 partidos en el currículum Gray quedó marginado y retornó a su habitad natural: las ligas menores.
Tiempo después LaMacchia y Gray volvieron a coincidir en una pequeña franquicia de Dallas. Allí LaMacchia se encontró con una versión diferente de Gray. “Para esa época Pete estaba más suavizado y no se enojaba más por la cosas”, evocó quien ya retirado se destacó como cazatalentos.
Cuando fue desafectado del plantel principal y relegado al equipo B el nacido el 6 de marzo de 1915 en Nanticoke, Pensilvania, decidió que era el momento de retirarse. Regresó a la tranquilidad de su ciudad natal para atender un bar. Gray murió el 30 de junio de 2002 a los 87 años.
Paralelamente Shepard, al que tuvieron que cortarle la pierna derecha por una grave herida que sufrió en combate, vivía una historia similar.
Luego de pulular por diversos torneos de segundo orden en 1942 Shepard ingresó a la Fuerza Aérea y en 1944 fue transferido al 55th Fighter Group con base en Wormingford, Inglaterra. Cuando estaba realizando su misión número 34 a bordo de un Lockheed P-38J Lighting fue atacado cerca de Hamburgo. El avión se estrelló y el piloto quedó inconsciente.
Allí fue encontrado por el Teniente Ladislaus Loidl, que a la vez era médico de la Luftwaffe. Con la ayuda de dos soldados controlaron a punta de ametralladora a un grupo de furiosos granjeros de la zona que querían matar a Shepard. “Estaba inconsciente, la pierna derecha estaba destruida y además tenía una profunda herida en la cabeza. Me di cuenta que ese hombre necesitaba una operación urgente”, explicó el galeno cuando se reencontró con Shepard en 1993 para el programa oficial de la MLB “This week in baseball”.
Continúa Loidl: “Mi hospital de emergencia no estaba equipado para eso, así que lleve al herido a un centro médico local en donde se negaron a atender al que llamaron piloto de la muerte. Telefonee al Ministro de Aviación en Berlín para reportar la situación y desde allí instruyeron al director para que se encargara del caso. Días más tarde consulte acerca de su condición y todo había salido bien”.
Shepard quedó en el hospital como detenido y luego fue trasladado a la prisión Stalag IX-C en Meiningen, en el centro de Alemania. Allí con la asistencia de Doug Errey, un doctor canadiense que también era preso de guerra, Shepard se construyó una pierna artificial. Volvió a Estados Unidos en febrero de 1945 gracias a un intercambio de prisioneros.
Durante la estadía en el Walter Reed Hospital de Washington DC Shepard conoció al Secretario de Guerra Robert Patterson. El enviado de la Casa Blanca le consultó sobre cuál iba a ser su futuro. “Seguir jugando al beisbol como profesional”, fue la inesperada respuesta. Patterson lo ayudó y se contactó con el dueño de Washington Senators para pedirle que le diera una oportunidad a Shepard.
Bert Shepard y la pierna ortopédica. (ESPN)
El oriundo del estado de Indiana disputó una serie de partidos amistosos con la franquicia capitalina y conformó al entrenador, “No quiero misericordia, sólo quiero jugar. Durante meses en la prisión soñé con el día que pudiera volver a la cancha”, contó Shepard. A la larga su participación fue casi decorativa porque sólo jugó 1 partido oficial.
Un momento recordado fue cuando Washington Senators visitó a Saint Louis Rams. Aquel día se dio el único encuentro, por lo menos del que se tenga registro, entre Shepard y Gray. Por supuesto que la foto de ambos fue la imagen más buscada.
Shepard, una vez terminada la temporada, siguió el camino de Grey y debió buscarse nuevos rumbos. Mientras jugaba en ligas menores recorría el país dando charlas en centros de veteranos. Continuó jugando algunos años más hasta que una complicación en la pierna tras una operación lo obligó a retirarse. Una vez que dejó el bate trabajó en IBM, en una empresa de aviación y en una aseguradora. Se jubiló en 1982 y murió en julio de 2008 en California.
Con un breve paso por la MLB y utilizados como elementos de descarte, Shepard y Gray, apodados por un informe televisivo de la época como maravillas del béisbol, superaron los límites de su físico y sirvieron de inspiración a muchos que tras la guerra habían quedado a la deriva.
Peter Gray y Bert Shepard, las maravillas de béisbol
Fuentes/Links relacionados
Pete Gray, Major Leaguer With One Arm, Dies at 87 (New York Times)
A teammate recalls Pete Gray (mlb.com)
Sport: One-Armed Outfielder (Time Magazine)
Bert Shepard, 87, an Inspirational Amputee, Dies (New York Times)
Bert Shepard (Baseball in wartime)
Bert Shepard; Amputation Didn’t Stop MLB Pitcher (Washington Post)








