Wimbledon bajo fuego
El Court Central del All England Lawn Tennis and Croquet Club probablemente sea el estadio más famoso del tenis mundial. Su césped acogió una infinidad de partidos memorables y fue pisado por los más grandes jugadores de la historia. Todo esto no hizo más que agrandar el mito que rodea al centenario torneo londinense. Inaugurado en 1922 luego de la mudanza del club, durante la Segunda Guerra Mundial sufrió en carne propia los bombardeos nazis. Además, el predio en donde se ubica sirvió como sede del 54Th East Surrey Regiment.
Para 1940 Adolf Hitler tenía a Europa prácticamente en la palma de la mano. Con la rendición de Francia y la toma de París lo único que quedaba en pie para tener el dominio completó era Gran Bretaña. Las fuerzas invasoras sabían que era imposible llegar hasta allí vía marítima porque la Royal Navy era demasiado poderosa. Como contraposición, la debilidad británica estaba en el aire, en donde las tropas alemanas se mostraban invencibles.
Los altos mandos tomaron nota de esta situación y planearon la operación León Marino. Aunque no lograron debilitar a la fuerza marítima, que era el objetivo primordial, el ataque dejo conforme a Hitler. La segunda parte de la ofensiva recibió el nombre de Día del Águila y el resultado estuvo muy lejos de que había planeado Hermann Göring, comandante de la Luftwaffe (fuera área alemana), porque no contaron con un detalle: los británicos tenían el radar, que para el momento era una tecnología novedosa. Este fue un factor determinante porque les dio una ventaja al poder prever por donde vendrían los ataques enemigos. Al ver que lo planificado se desmoronaba, Hitler ordenó un bombardeo sostenido sobre Londres.
En octubre de 1940 en una de esas ofensivas un caza bombardero U-2 germano atacó sin piedad la Catedral del tenis y destruyó una de las esquinas del estadio causando sólo daños materiales.
Mientas Londres era atacada por la Luftwaffe, el aristocrático All England se había olvidado completamente del tenis. Allí además de la 54Th East Surrey Regiment la Cruz Roja también tenía su asentamiento. Por supuesto que los ruidos de una pelota impactando contra una raqueta eran cosa del pasado y los tradiciones colores verde y violeta que la institución de Church Road adoptó como identificación por recomendación de un socio mutaron por el oscuro y deprimente verde militar. Por esos días ya no se veía más gente habida de ver tenis, sino que se podían encontrar soldados, heridos de diversa gravedad y también muertos.
El centenario torneo, o The Championships, como gusta denominarlo a los ingleses, se reanudó en 1946 tras la Segunda Guerra Mundial con sus instalaciones en pleno proceso de reconstrucción, por lo cual todavía se podían ver resabios de lo que había ocurrido allí.
A diferencia de Roland Garros, que según indican varias investigaciones fue un campo de concentración durante la Gran Guerra, para Wimbledon casi que es motivo de orgullo haber colaborado en la defensa de Gran Bretaña en uno de los momentos más álgidos que tuvo el conflicto bélico más importante del Siglo XX.
El asesino de Wimbledon
Por el año 1879 el que ahora es el Grand Slam más importante del calendario todavía era un certamen pequeño que estaba dando sus primeros pasos. En esa tercera edición el finalista fue Vere Thomas St. Leger Goold porque en la final cayó con John Hartley 6-2, 6-4 y 6-2. Pero este irlandés de Waterford es más recordado por un hecho delictivo que por lo que hizo adentro de las canchas, cuyo logró más destacado fue haber sido el primer ganador del campeonato nacional de su país.
Luego de varias actuaciones importantes, en especial en dobles, en 1883 Goold colgó las raquetas y desapareció de los circuitos tenísticos de Gran Bretaña. No se volvió a tener noticias suyas hasta el 6 de agosto de 1907 cuando fue apresado en Montpellier por la policía en una estación de trenes tras haber regresado de Mónaco junto con su esposa.
Las razones de su detención las detalla The Times: “Después de arribar el tren de las 5:38 desde Monte Carlo, un hombre y una mujer depositaron un baúl y un bolso de mano en el guardarropa. Un rato después le pidieron al maletero que les enviara el equipaje a Londres. El empleado sintió un olor extraño e informó al comisario especial de la estación, quien se ocupó de las 2 valijas. Cuando abrieron una de ellas se encontraron con restos de una mujer cortada en pedazos. Los dos viajeros fueron inmediatamente arrestados”.
Durante el interrogatorio ambos coincidieron que habían conocido a la victima en una mesa de juego en el Casino de Monte Carlo. Según el matutino londinense, Good y su esposa, Marie, dijeron “que había sido asesinada en la calle por unos transeúntes y que no querían verse implicados, por eso decidieron desmembrar el cuerpo y lo colocaron en esta inusual manera”.
Cuando se vieron rodeados ante lo contundente de las evidencias, el ex tenista terminó confesando el crimen y que su pareja no había tenido participación, cosa que fue mentira porque según el forense el cuerpo tenía demasiadas puñaladas para ser infringidas por una sola persona.
La investigación policial descubrió que la asesinada se trababa era Emma Liven, una danesa que les había prestado 1.000 francos en efectivo y joyas de un valor que ascendían a los 80.000 francos. Cuando ella fue a reclamar lo que se le adeudaba, luego de una álgida discusión fue asesinada.
Marie, de origen francés, quedó detenida en la prisión de Montpellier, en donde 6 años más tarde moriría. Goold, en tanto, fue enviado a una cárcel en la Guyana Francesa y falleció 12 meses más tarde.
Foto: Londres durante los bombardeos nazis.
Links relacionados/Fuentes
Wimbledon en guerra (El Mundo)
Wimbledon, blanco de la Luftwaffe (El Deporte es Historia)
A Short history of Center Court (wimbledon.org)
Murder off the grass courts (wimbledon.org)
Leaving the locker room behind (Daily Telegraph)
La leyenda alemana
Max Schmeling fue el boxeador más importante que surgió de Alemania porque se convirtió en el primer europeo en conquistar el título del mundo de los pesos pesados. A lo largo de su trayectoria no sólo tuvo que luchar con sus rivales en el cuadrilátero, sino que además debió hacerle frente al nazismo, que vio en él una figura perfecta para resaltar las ideas que pregonaba. También fue protagonista principal de uno de los grandes duelos de la historia ante Joe Louis.
Al igual que la mayoría de los púgiles, Schmeling nació en el ceno de una familia de clase baja que vivía en los suburbios de Berlín y cuyo principal sostén económico era el sueldo de marinero del padre. Sus primeros golpes en el campo rentado los tiró en 1924. A partir de ahí comenzó una carrera ascendente que le permitió ganar títulos a nivel nacional y europeo. Transformado en toda una celebridad en su país y sin rivales a la vista, necesitó plantearse nuevos objetivos, por lo que tuvo darle un giro a su carrera. De la mano de su manager Joe Jacobs, llegó a Nueva York, el gran centro boxístico mundial a comienzos de la década del 30.
Lejos de toda la fastuosidad que lo rodeaba en Alemania, Schmeling, casado con la actriz checoslovaca Anny Ondra, protagonista de dos películas de Alfred Hitchcock, comenzó a subir peldaños en la Gran Manzana. A fuerza de triunfos logró tener la gran oportunidad de pelear por el cinturón mundialista. En un Yankee Stadium repleto, el alemán derrotó a Jack Sharkey por descalificación en el cuarto asalto. Dos años más tarde, perdía el centro por puntos ante el mismo rival.
Ya con Adolf Hitler en el poder, Schmeling tuvo la posibilidad de volver a los primeros planos. Otra vez en el mítico estadio de los New York Yankees fue testigo de un combate que haría historia. Ese 19 de junio de 1936, el germano de 32 años enfrentó a Joe Louis, el Bombardero de Detroit, un negro 10 años menor que llegaba como rey de los pesos pesados e invicto. Con un knock out en el asalto 12, el Perro Nazi, tal como se lo conocía en Estados Unidos, recuperó el cinturón de campeón mundial.
Por supuesto que esta noticia no paso desapercibida para Hitler y sus secuaces. Que un alemán le ganará a un negro no era poca cosa para los nazis, que se encargaron de recibir al flamante monarca con todos los honores. Una vez arribado a Alemania, con su esposa participó de una cena privada junto con Hitler y Josep Goebbels, ministro de propaganda del Partido Nazi.
Bajo el nombre de La Victoria de Schmeling: Una victoria Alemana, la pelea se emitió hasta el cansancio en todos los cines de Alemania.
En uno de los tantos encuentros que tuvo con Hitler, este le pidió que se desvinculara de Jacobs, quien tenía origen judío. Schmeling se negó a este pedido. Como era de esperar la negativa no fue tomada de buena manera, pero como el boxeador era un elemento importante en la propagación de los ideales nazis, el líder teutón momentáneamente lo perdonó. Tiempo después Hitler se cobraría la deuda.
La relación de Schmeling con el régimen era ambigua. Aprovecho en beneficio de su carrera profesional contar con el beneplácito de las más altas esferas, por lo cual en algunas ocasiones se lo vio en encuentros del partido Nazi o cantando el himno mientas hacía el saludo con la mano derecha levantada. Pero por detrás tenía otras actitudes. En silencio colaboró con muchos judíos para que escaparan de Alemania dándoles dinero o un lugar donde refugiarse.
Uno de los casos más famosos ocurrió durante la llamada Noches de los Cristales Rotos. Entre el 9 y el 10 de noviembre de 1938, grupos de la SS destruyeron negocios judíos en Alemania y Austria. Hubo infinidad de detenidos sin razón y se calcula que murieron más de 90 personas en estos trágicos hechos. Para muchos historiadores, este fue el comienzo del Holocausto. Mientras todo esto ocurría, Schemeling resguardó en su suite personal del Hotel Excelsior de Berlín a dos pequeños hermanos durante 2 días. Luego los ayudó a escapar al extranjero. “Si nos hubieran encontrado en ese departamento, no estaríamos aquí junto con Max”, dijo en 1989 Heri Lewin, uno de los chicos protegidos por el púgil, durante un homenaje a Schmeling en el Sand Hotel de Las Vegas, del cual Lewin era el dueño.
Con un clima político cada vez más tenso, Schmeling volvió a Estados Unidos para verse la cara nuevamente con Louis. Pero esta vez casi no hubo pelea porque el local necesitó de 240 segundos, menos de un round, para liquidar el pleito. Este triunfo se festejó mucho en el Bronx, lugar en el cual se concentra la mayor población negra de Nueva York. “Te sientes orgulloso de tu raza esta noche?”, le preguntaron a Louis. “Si, estoy orgulloso de mi raza, la raza humana, claro”, contesto con total lucidez el Bombardero de Detroit minutos después de culminado el combate.
La pelea fue seguida con especial atención por Hitler a través de la radio, cuya trasmisión se cortó abruptamente cuando el crédito teutón besó la lona. Tiempo después, Schmeling reconoció que sintió cierta alegría por haber perdido porque así dejaría de ser usado por el gobierno. Esta derrota fue una excusa excelente para que Hitler saldara la deuda pendiente.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Schmeling fue ubicado en el Regimiento 1 de Paracaidistas, encargado de
realizar misiones suicidas. En mayo de 1941 fue herido en la isla de Creta y en un principio se informó que había muerto durante la batalla, cosa que luego se desmintió. Si ya las autoridades nazis estaban enojadas con el boxeador que registró 56 victorias (38 KO), 10 derrotas y 4 sin decisión, se ofuscaron todavía más cuando este se negó a confirmar los reportes en contra de las tropas británicas. Durante su estadía en el ejército realizaba exhibiciones para los soldados.
La sanguinaria dictadura cayó pero Schmeling se mantuvo en pie. Ya retirado de la actividad se convirtió en un hombre de negocios. Compró la licencia de Coca Cola para Alemania y rápidamente amasó una fortuna que le permitió vivir sin preocupaciones hasta su muerte en 2005, cuando tenía 99 años. Parte de su dinero iba destinado a Joe Louis, del que se convirtió en íntimo amigo, para que pudiera subsistir porque se encontraba en una mala situación económica. Cuando Louis murió, Schmeling pagó todos los gastos del funeral.
Siguió vinculado al boxeo y fue uno de los impulsores más importantes que tuvieron en sus inicios Vitali y Vladimir Klitschko, hermanos ucranianos que llegaron a ser campeones del mundo de los pesos pesados y que realizaron la mayor parte de su carrera profesional en Alemania.
Su fallecimiento conmocionó a todo el país. Fue tan fuerte la noticia que prácticamente fue considerada una cuestión de Estado. “Ídolo de varias generaciones”, lo calificó Gerhard Schröder, canciller alemán en ese momento, mientras que Angela Merkel, todavía líder de la oposición, lo recordó como “un valiente alemán. Durante los tiempos horribles del nacionalismo salvó a muchos judíos y enemigos del régimen de la deportación a los campos de concentración”.
Considerado como una leyenda y reconocido como el mejor deportista del Siglo XX en Alemania, por encima de luminarias como Franz Beckenbauer o Michael Schumacher, Schmeling fue un luchador tanto arriba como abajo del ring.
Foto 1: Max Schmeling
Foto 2: Max Schmelling junto con Joe Louis unidos por una gran amistad.
Videos
Documental sobre las peleas Louis-Schmeling (en inglés)
Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4 Parte 5 Parte 6 Parte 7 Parte 8 Parte 9
Audio
Relato de la segunda pelea Louis-Schmeling (The History Channel)
Fuentes/Links relacionados
Max Schmeling, una leyenda del cuadrilátero (El País de Madrid)
La raza humana, claro (El País de Madrid)
Heavyweight legend Schmeling dies (BBC)
From Jesse Owens to Barack Obama, via Mohamend Ali and Tiger Woods (The Times)
Obituary: Max Schmeling (BBC)
Max Schmeling, Heavyweight Champion Caught in the Middle of Nazi Politics, Is Dead at 99 (New York Times)
El hombre que hizo feliz a la gente
Liverpool se sostiene sobre 4 pilares: su puerto, uno de los más transitados de Gran Bretaña; los Liverbirds, que según la leyenda si estos misteriosos pájaros ubicados en lo alto del Royal Liver Bulding salen volando marcará el fin de la ciudad; por supuesto que otro estandarte son los Beatles, que todavía siguen siendo punto de referencia para muchos músicos; el cuarteto lo completa el Liverpool Football Club, que es uno de los nombres más poderosos de la Premier League y en Europa.
El gran responsable para que los Reds tengan el status actual en el fútbol mundial fue Bill Shankly. Este escoses, el segundo de los 10 hijos de una familia de mineros de Ayrshire, desde su puesto de entrenador produjo un quiebre tan fuerte en el equipo de Anfield Road que las esquirlas de esta revolución llegan hasta nuestros días.
Shankly tuvo una aceptable carrera como futbolista profesional. Comenzó en el Carlisle United y luego pasó al Preston North End, en donde anotó sus únicos 13 goles, logró un ascenso y fue finalista de la FA Cup. También vistió la camiseta de Escocia en 7 ocasiones. Ya retirado dirigió al Carlisle United, al Gimsby Town, al Workington y al Huddersfield Town. En estos clubes consiguió buenos resultados, lo que le permitió ser contratado por el Liverpool en 1959. En ese momento los Reds estaban muy lejos de lo que son en la actualidad porque se encontraban en ruinas en todo sentido. Las instalaciones eran deficientes y deportivamente penaban en la Segunda División.
Basado en su fuerte personalidad, forjada en las largas jornadas de trabajo en las minas, y en sus exigentes prácticas en Melwood, el tradicional campo de entrenamiento del Liverpool, Shankly comenzó a cambiar la historia. La primera medida que tomó fue reconstruir la infraestructura para que los jugadores se encontraran con mayores comodidades. A partir de ahí empezó a pensar en lo futbolístico. Priorizó el control de la pelota (passing game) por sobre el típico juego inglés de pelotazos largos. Les dio un papel importante a los hinchas, a los que consideraba un factor fundamental. Fue tal la relevancia que les dio que los incluyo en la denominada Santísima Trinidad, trío que completaban los jugadores y el cuerpo técnico.
Todos sus ex dirigidos coinciden en que su virtud era darles confianza y que siempre supo en donde tocar para tenerlos con la motivación alta. “Cuando salía del primer entrenamiento en Melwood, recuerdo que habría cerca de 20 periodistas afuera hablando con Shankly. Él me señalo y les dijo ‘mírenlo a él, es un coloso’”, recordaba a la BBC Ron Yeats, capitán del Liverpool durante 10 años (1961-1971) y que no se caracterizaba por su presencia física.
En la temporada 1961/1962 el Liverpool salió campeón y volvió a la vieja First Division. Ya en su segunda aparición tras el retorno, y con la base del plantel que ascendió, logró el título de la máxima categoría de Inglaterra, algo que se le negaba desde el torneo de 1947/1948. De esta manera se terminó de ganar el cariño de The Koop, la siempre exigente tribuna de Anfield Road.
El Liverpool empezaba a armar la dinastía que se haría carne durante buena parte de la década del 70 y del 80, período en el que llegó a conquista Europa. Shankly en el banco de suplentes logró la liga en 1966 y 1973, la FA Cup en 1965 y 1974 y la Copa UEFA de 1973.
A la hora de hablar Shankly también dejó su sello con frases que ya son parte del folcklore del fútbol inglés. Uno de objetivos preferidos para las burlas era el Everton, el otro protagonista del Debry del Merseyside. “La ciudad de Liverpool tiene dos grandes equipos: el Liverpool y la reserva del Liverpool”, “el Everton juega tan mal, que si jugase en el jardín de mi casa correría las cortinas para no verlo” y “cuando me aburro miro abajo en la tabla para ver como le va al Everton”, son algunas de sus dichos más recordados. Pero no todos eran chicanas con destino a Goodison Park, sino que solía poner al fútbol por encima de todo. “No estoy de acuerdo con la gente que dice que el fútbol no es la vida ni la muerte, es mucho más que eso”, era una de sus frases más recordadas.
Luego de la conquista de la FA Cup de 1974, Shankly decidió retirarse para pasar más tiempo con su familia. Esto causó tal conmoción entre los hinchas que varias fábricas fueron al paro en protesta por la decisión tomada por el entrenador. En su lugar quedó Bob Paisley, un aplicado alumno que superó a su maestro con 6 ligas y 3 Copas de Europa. En 1981 un infarto sorprendió a la leyenda y murió. Todo Liverpool lo lloró.
En cada centímetro de Anfield Road hay una herencia de Shankly. La más famosa es el cartel que esta en el camino al campo
de juego que reza “This is Anfield”, que sirve para “recordar a nuestros jugadores en qué equipo juegan… y recordar a nuestros rivales contra quién juegan”, según las palabras del escoses. Otro legado es el Boot Room, una pequeña habitación en la que sólo se hablaba de fútbol y en donde el entrenador se reúne con sus colaboradores. Entre café, cervezas y té, se gestó la mística del Liverpool. Rafael Benítez, actual entrenador Red, todavía usa este cuarto.
Por supuesto que los homenajes son permanentes. Una de las entradas más importantes al estadio se llama Shankly Gate, decorada con la frase estandarte del Liverpool: “You’ll Never Walk Alone”. En la puerta del negocio del club se encuentra una estatua de bronce cuyo epígrafe dice “He made the people happy” (él hizo a la gente feliz). Este, junto con el monumento que recuerda a las 96 victimas de la tragedia de Hilssborough, son dos lugares de paso obligado para los hinchas cuando el Liverpool juega de local.
Shankly pasó a la historia no sólo por sus conocimientos a la hora de parar un equipo en la cancha. Fue mucho más que eso. Reorganizó y le infundió un aura ganadora a un club que estaba en plena decadencia. A pesar de que hace más de 25 años que murió, su huella sigue marcándo al equipo de camiseta roja. Es por eso que por el banco de Anfield podrán pasar infinidad de entrenadores con distintas concepciones del fútbol, pero lo único seguro es que The Manager es, fue y será Bill Shankly.
Foto 1: Billy Shankly saludando a la hincha del Liverpool. (Wikipedia) Foto 2: La estatua de Billy Shankly en Anfield Road.Videos
Bill Shankly: The Spirit of Shankly (Youtube)
Shanks and the Kop celebrates the ‘73 Championship (Youtube)
Shanks speaks to the people (Youtube)
Shankly Resigns (Daily Motion)
The Kop mourns Shankly (Youtube)
Spirit of Shankly Interview (Youtube)
Fuentes/Links relacionados
This is Anfield (Diarios de fútbol)
Remembering Bill Shankly (BBC)
Obituario de Bill Shankly (The Times, octubre de 1981)
Shankly-Your memories (BBC)
Shankly’s first impressions (uefa.com)
Página dedicada a Bill Shankly
Página oficial del Liverpool FC
Roland Garros: aviones, tenis y guerra
Cada primavera París tiene su gran cita deportiva y social: el Abierto de Francés, popularmente conocido como Roland Garros. Desde su fundación en 1891 bajo el nombre de Campeonato Amateur de Francia, este certamen es considerado la Meca del polvo de ladrillo y ha sabido no sólo consagrar a varios de los mejores tenistas de la historia, sino también que se transformó en un lugar de encuentro obligado para la clase alta francesa, aunque con la masificación del torneo esto se fue perdiendo un poco. En medio de tanto glamur que se emana desde el complejo ubicado en el exclusivo barrio del Bois de Bolungne se esconden dos historias relacionadas con las guerras mundiales.
Una de ellas esta ligada directamente con el personaje que le da nombre a la sede del certamen: Roland Garros. Probablemente muchos imaginen que tiene que ver con un gran campeón o con un dirigente que cumplió un papel importante en el crecimiento del Abierto Francés y por ello es merecedor de semejante homenaje. Nada de eso. Garros solía practicar el deporte de las raquetas de manera amateur, pero su verdadera pasión era volar.
Nacido en 1882 en la isla Reunión, territorio de ultramar francés, Garros comenzó a relacionarse con los aviones practicando acrobacias. Su salto a la fama ocurrió cuando se convirtió en el primer galo en cruzar el Mar Mediterráneo por aíre, en lo que fue el comienzo de una seguidilla de hechos que lo convertirían en uno de los pioneros de la insipiente industria de la aviación. Entre su lista de logros se incluye haber alcanzado los 4.250 metros de altura, lo que fue un récord mundial en su momento. También ganó en dos oportunidades las tradiciones carreras París-Madrid y París-Roma.
Cuando en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, Garros, quien también solía jugar al hockey sobre césped, ingresó a la Fuerza Aérea de su país. A fin de año abandonó el regimiento y volvió al taller de aviones en donde trabajaba. Allí junto con Raymond Saulnier crearon una ametralladora que era disparada por el piloto. El único problema era que no encontraban una coordinación óptima de los tiros con las hélices del motor, que se interponían en la mira del conductor. A pesar de que no solucionaron del todo el problema, este invento les dio a los franceses una ventaja en el combate por aire, pero a la larga se les terminó volviendo en contra cuando cayó en manos equivocadas.
El 18 de abril de 1915, Garros, el socio más renombrado del Stade Francais, el club más importante de París, fue detenido por las fuerzas alemanas. Aparentemente una bala impactó en la zona en donde su avión almacenaba el combustible, lo cual lo obligó a aterrizar de manera forzada e intento escapar a pie, cosa que no consiguió porque fue capturado y tomado prisionero. También secuestraron el aparato, que fue a parar a manos del ingeniero germano Anthony Fokker, quien se encargó de perfeccionar el sistema inventado por Garros logrando la sincronización que faltaba. Esto convirtió a la Fuerza Aérea teutona en la dueña del cielo durante el conflicto bélico que finalizó en 1918.
Irónicamente por culpa de su creación Garros encontró la muerte en acción el 5 de octubre de 1918, un día antes de su cumpleaños. Ocurrió en la denominada Batalla de Vouziers cuando fue derribado por los alemanes. Con su muerte nacía la leyenda en Francia y su figura inmediatamente fue puesta en el sitial reservado para los héroes de guerra.
En 1928 se inauguró el nuevo estadio para albergar al Campeonato Francés a causa del furor que generaron los Cuatro Mosqueteros, cuarteto conformado por Jacques Toto Brugnon, Jean Borotra, Henri Cochet y René Lacoste, quienes un año antes le habían robado la Copa Davis a Estados Unidos en Filadelfia. Para construir el flamante complejo el Stade Francais cedió 3 hectáreas de sus terrenos, pero con una condición: la nueva edificación debía llevar el nombre de Roland Garros como homenaje por los 10 años de su deceso. El pedido, por supuesto, fue concedido por la Federación Francesa de Tenis (FFT).
Desde ese momento dentro de sus canchas se vivieron instantes de gloria que forman parte de la historia grande del tenis, pero también sucedieron hechos oscuros que desde las altas esferas se empeñan en ocultar. Así como Wimbledon sufrió en carne propia los bombardeos nazis sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial y fue utilizado como centro de asistencia para los heridos, el estadio Roland Garros también tuvo su protagonismo durante el enfrentamiento armado que paralizó a Europa durante 1939 y 1945.
Cuando estalló la Gran Guerra el tenis quedó marginado, por lo que el gobierno galo destinó el recinto para alojar disidentes políticos, extranjeros y cualquier otro tipo de sospechoso. Ya con las tropas encabezadas por Adolf Hitler en posesión de la Ciudad Luz en 1940, utilizaron el famoso estadio como campo de concentración. Allí todos los detenidos, la mayoría judíos, eran reunidos para luego ser derivarlos hacia diferentes lados en donde, muy probablemente, encontrarían la muerte.
El escritor húngaro de origen judío Artur Koestler fue cautivo de los nazis y en uno de los lugares en el cual estuvo apresado fue Roland Garros. Sus experiencias las plasmó en el libro Oscuridad al mediodía. “Dormíamos sobre paja mojada porque había goteras y estábamos tan apretujados que nos sentíamos como sardinas”, describe en su obra el autor que se fugó de los alemanes y se instaló en Gran Bretaña. Además agrega: “En Roland Garros nos autodenominábamos cavernícolas, unos 600 de nosotros vivíamos debajo de las escaleras del estadio”.
Estos sucesos son omitidos por la FFT cuando relata la historia oficial del segundo Grand Slam del calendario. Para defenderse, la entidad afirma que esto es un mito y que se confunde a Roland Garros con el Valedrome, otro sitio utilizado para los mismos fines y que fue demolido por Charles de Gaulle cuando estuvo provisionalmente a cargo de la presidencia de Francia tras la expulsión de las tropas ocupacioncitas.
Lugar preferido por los tenistas latinos y españoles, Roland Garros es una marca registrada en el mundo del deporte que no ha podido estar ajeno, de manera directa e indirecta, a dos de los sucesos más importantes que sacudieron al Siglo XX.
Foto 1: Imagen de Roland Garros. (warandgame.wordpress.com)
Foto 2: El complejo Roland Garros visto desde el aíre. (jazzsports.com)
Fuentes/Links relacionados
German shoot down French pilot Roland Garros (History Channel)
Los fantasmas del estadio (BBC Mundo)
Great War ace still holds court in Paris (Daily Telegraph)
El deporte en el desierto blanco
Probablemente Groenlandia sea uno de los lugares más exóticos de América. Descubierto en el 982 por Erik el Rojo, aunque varias fuentes afirman que previamente llegaron otros aventureros, pero que no pisaron tierra, la isla más grande del mundo ha desarrollado su existencia mirando más hacía las naciones escandinavas que a sus vecinos americanos. Dependiente de Dinamarca, a fines del año pasado el 75,54 por ciento de sus habitantes aprobaron por medio de una votación la reforma del estatuto que les concede la autonomía, aunque seguirán reconociendo a la reina Margarita como máxima autoridad. Esto les permite, entre otras tantas cosas, tener el control absoluto del petróleo.
Dentro de este contexto social y político, en medio de las bajas temperaturas y la nieve que caracteriza a este territorio ubicado en una zona polar, también hay lugar para el deporte, que cumplió un papel importante para que el nombre de Groenlandia se conociera más allá de los esquimales y las luces del norte. La actividad con más preponderancia en este aspecto es el handball, principalmente por 3 razones. La primera es porque al jugarse bajo techo permite ser practicarlo todo el año, la segunda porque es parte de la herencia danesa y, por último, la más importante: es la única actividad que ha llegado a un mundial.
La Federación Groenlandesa (FGH) se fundó el 11 de mayo de 1974 en el marco del primer campeonato nacional. Recién en 1996 se convirtió en miembro provisional de la Federación Internacional de Handball (IHF), situación que le permitía a sus representativos a competir internacionalmente con total normalidad, pero a nivel dirigencial no tenía ni voz ni voto. Con el apoyo de la Federación Danesa, al año siguiente fueron aceptados como miembros plenos, convirtiéndose en el afiliado 139 de la entidad con sede en Suiza.
Según la Confederación Groenlandesa de Deportes, existen 21 equipos y cerca de 1900 jugadores federados, lo que indica que el 3,5 por ciento de la población juega al handball. Esto lo convierte en el segundo país que más handbolistas tiene en relación a la cantidad de habitantes. El primero es Islandia con un 4 por ciento.
Groenlandia llegó a los mundiales masculinos de Francia 2001, Portugal 2003 y Alemania 2007. En los 3 no tuvo actuaciones destacadas, pero igualmente se ganó el apreció del público y la prensa que los veían como algo llamativo. El equipo junior de hombres terminó tercero en el Panamericano de la categoría celebrado en Buenos Aires y a mitad de año estarán en Egipto para afrontar su debut absoluto en el mundial sub-21.
En 2007 la federación local se vio en medio de una encrucijada política. Estados Unidos pidió la desafiliación de Groenlandia aduciendo que la mayoría de sus jugadores tenían pasaporte danés. La Federación Panamericana (FPH) aceptó la queja y le bajó la categoría, limitando a sus selecciones a disputar partidos de exhibición. Esto trajo como consecuencia una denuncia de la FGH ante la IHF, que le dio la razón y, después muchas idas y vueltas que se extendieron durante buena parte del año, finalmente los nórdicos volvieron a ser aceptados como asociados con todos los derechos. El único impedimento que tienen es el de participar en los Juegos Panamericanos porque todavía no cuentan con un comité olímpico.
Pero a pesar de todo lo que implica el handball en Groenlandia, sin dudas la actividad más popular es el fútbol. Es el deporte que más clubes tiene: 77 y cuenta con 5000 jugadores a lo largo de los 2.166.086 km2 de superficie, cuya mayoría esta cubierta por hielo.
Todavía no han logrado el reconocimiento por parte de la FIFA, algo que intentaron en 1998 pero les fue rechazado. Es por eso que la Unión Groenlandesa de Fútbol se afilió a la llamada Non FIFA Board (NFB), una entidad que nuclea a diversos territorios y países que no tienen lugar en el seno de la institución que dirige Joseph Blatter.
Por las cuestiones climáticas se hace complicado tener una liga a lo largo de una temporada como pasa normalmente, es por eso que se organiza un torneo que dura una semana en una sede fija en el cual actúan 8 equipos. Para llegar a esta instancia los participantes primero deben pasar una etapa local, luego una regional y recién ahí quedaran definidos los que conformen el campeonato nacional propiamente dicho. Los clasificados son divididos en dos grupos de 4 integrantes. De ahí saldrán 2 clasificados para las semifinales y después la final. Esto se hace a fines de agosto, que es el momento en el que el frío no es tan duro. El reciente campeón es el B-67 de la capital Nuuk.
La cancha más importante es el Estadio Nuuk con aforo para 2000 personas y que prácticamente no tiene pasto. Por esta situación a fines de 2008 la FIFA destinó dinero del Programa Goal a la Federación Danesa para que esta lo invierta en comprar un césped sintético que se adecue a los estándares reglamentarios y que sirva como impulso para el fútbol. Paralelamente se esta buscado incorporar un equipo groenlandés al sistema de liga dinamarqués.
Desde ya que también Groenlandia tiene su selección. Apodados como Polar Teddy Bears, debutaron internacionalmente en 1980 ante Islas Feroes, hoy miembro de la FIFA y que en esa oportunidad ganó 6-0. Sus mejores actuaciones fueron en los Juegos De las Islas, evento reservado para islas y pequeños territorios, en donde culminaron en la cuarta posición en tres ocasiones (1989, 1993 y 1995). Este año irán por su primera medalla en Aland, una isla que pertenece a Finlandia, en la cual también se sumará el fútbol femenino. En 2010 serán los organizadores de la FIFI World Cup, en el que participarán varios de los afiliados a la NFB.
Además de los Juegos de las Islas, Groenlandia envía una delegación a los Juegos Árticos de Invierno, siendo organizador en 2002 con sede en las ciudades de Nuuk e Iqaluit. En 2008 asistieron a Yellowknife (Canadá) y participaron en x-country, vóley, fútbol, bádminton tenis de mesa y deportes esquimales.
Otras federaciones que han logrado el reconocimiento internacional son el vóley, el kayak, actividad muy ligada a los habitantes originales de la zona, el taekwondo, el tenis de mesa, el deporte individual con más atletas, el esquí y el bádminton, aunque estos tienen menor participación internacional. También se organiza la Maratón y la Media Maratón del Circulo Polar y un torneo de golf sobre hielo, que tiene más de atractivo turístico que de competitivo.
Entre los deportistas destacados nacidos en Groenlandia se pueden encontrar a Niklas Kreutzmann, defensor del Aarhus Fremad de la segunda división de Dinamarca y capitán de su selección, y a Maligiaq Johnsen Padilla, quien a los 16 años se consagró campeón nacional de kayak.
Con graves problemas climáticos a raíz de que esta sufriendo en carne propia el calentamiento global y con serios inconvenientes con las altas tazas de suicidios, especialmente entre los adolescentes, Groenlandia sueña con convertirse de una vez por todas en un país libre, experiencia que hasta ahora sólo ha sabido vivir a través del deporte.
Foto 1: La selección junior de Groenlandia en su reciente paso por Buenos Aires. (foto propia)
Foto 2: Imagen del partido amistoso que Groenlandia le ganó al Tibet por 4-1 en 2001. (periodismo de fútbol internacional)
Fuentes/Links relacionados
Fight! Fight? (Time)
A Shara of Ice (Time)
IOC: agrees to discuss membership for Greenland and Faroe Island (Play the Game)
International governance mess threatens Greenland’s handball future (Play the Game)
Timeline: Greenland (BBC)
Regions and territories: Greenland (BBC)
Sports in Greenland (Sports Confederation of Greenland)
Groenlandia dice ‘si’ a su independencia de Dinamarca (elpais.com)
Greenland Membership in PATHF Downgraded (teamhandballnews.com)
Why the recent Downgrading of Greenland’s PATHF Membership Status is Wrong (teamhandballnews.com)
Greenland Saga Continues (teamhandballnews.com)
Greenland victim of foul play in regional handball federation (Play the Game)
Greenland Braces for Independence and Wealth (spigel.de)
Programa Gol para el césped sintético en el Estadio Nuuk (fifa.com)
Galería de fotos del torneo nacional de fútbol de 2007
Federación Groenlandesa de Handball
Unión Groenlandesa de Fútbol
¿Quién fue Douglas Haig?

Hay millones de variantes para nomenclar a los clubes. Están los que recuerdan una fecha patria, a un personaje histórico, los que representan alguna comunidad extranjera, los que muestran un lado religioso o los que simplemente homenajean a la localidad en la cual viven y se desarrollan. Pero también existen aquellos que cargan con denominaciones que aparentemente no tienen relación con nada y son producto de la casualidad. Un caso podría ser el de Ben Hur, que se llama así porque el día que nació la institución de Rafaela uno de los fundadores acababa de ver la película homónima protagonizada por Charlton Heston. Pero sin dudas el caso más llamativo es el del Club Atlético Douglas Haig.
La pregunta del millón es por qué un equipo de Pergamino se denomina como un general británico de la Primera Guerra Mundial que no tiene absolutamente nada que ver, no sólo con la ciudad del norte de la provincia de Buenos Aires, sino también con la Argentina. Para encontrar la respuesta a este interrogante hay que remontarse a 1918.
Como sucedía muy a menudo por esa época, se armaban y desarmaban equipos de fútbol prácticamente todos los días. Siguiendo esta moda, el 18 de noviembre de ese año un grupo de obreros del Ferrocarril Central Argentino decidió unirse para tomar parte de la liga pergaminense. Antes de afiliarse debían recibir la aprobación de su jefe, Roland Leslie. Este dio el visto bueno, pero con una condición: debían llevar el nombre de Douglas Haig. La denominación original de Talleres Ferrocarril Central Argentino fue dejada de lado y los empleados salieron a la cancha recordando a una persona de la cual seguramente ni siquiera habían visto una foto.
¿Quién era este tal Douglas Haig? Fue un militar británico nacido en Edimburgo en 1861. Bajo el mando de Herbert Kitchner participó activamente en actos nefastos en Sudáfrica durante la Guerra de los Boers, en la cual los súbditos de la Corona buscaban conquistar tierras para usufructuar en propio beneficio las minas de la zona. “Las fuerzas británicas respondieron con una política de saqueo e incendio de las haciendas, y con el establecimiento de campos de concentración para los no combatientes, en los que unas 26 mil mujeres y niños fallecieron por causas de enfermedades”, describe la embajada sudafricana en Argentina en su página de Internet. Durante 1906 también sirvió en la India.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Haig en su rango de Teniente General dirigió uno de los primeros dos cuerpos del ejército británico que partieron de la isla hacía el continente. Su regimiento se encargó de controlar con éxito una de las primeras ofensivas alemanas y también participó en varias operaciones más en las cuales consiguió resultados positivos. Es por eso que una vez concluido el conflicto bélico, la Reina lo condecoró con el título de Héroe Nacional.
Para 1954, la Comisión Directiva de Douglas Haig en una Asamblea General Extraordinaria, aprobó el cambio de nombre, que sería Club Atlético Bartolomé Mitre, pero contó con la desaprobación de los socios y los hinchas, por lo que hubo que dar marcha atrás con la decisión.
Histórico del fútbol del ascenso y dueño de un récord de permanencia en la B Nacional, hoy el Milán de Pergamino lucha en el Argentino B. Sin quererlo y por el capricho de un dueño de una línea ferroviaria, homenajea a un personaje que por su oscura historia esta lejos de merecerlo.
Foto: Retrato de Douglas Haig (greatwardifferent.com)
Fuentes
Revista Un Caño. Número 5 (Octubre de 2005)
Biografía de Douglas Haig (Biografías y Vidas)
Una luz en el infierno
Desde que la Unión Soviética invadió Afganistán en 1979, hecho que, entre otras cosas, derivó en el boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 que lideró Estados Unidos, las noticias que surgen en aquella nación asiática tienen relación con enfrentamientos armados entre etnias, sanguinarias dictaduras, bombardeos o invasiones extranjeras. Imágenes de sangre, devastación, muerte, guerra y horror son algo habituales. Nada parece estar bien para el sufrido pueblo afgano. En el fondo de tanto caos apareció una pequeña esperanza. A fuerza de triunfos, la selección de cricket esta a las puertas de un suceso inédito: clasificar al Mundial de Sudáfrica 2011.
A pesar de tener como vecinos a Pakistán y a la India, en donde el cricket es casi una religión, Afganistán nunca fue un país que se haya apasionado demasiado por el deporte nacional inglés. Sus primeros antecedentes documentados datan de alrededor del año 1839, cuando soldados británicos despuntaban el vicio de batear una pelota durante los ratos libres. A partir de ahí no ha pasado demasiado, por más de que fue el único deporte que contó con el beneplácito del régimen talibán, que había prohibido la práctica, entre otros, del fútbol y del ajedrez.
El germen para darle impulso al cricket no estuvo en Afganistán, sino en el exterior. Obligados por la situación que vivían, miles de familias dejaron sus casas y se exiliaron mayormente en la ciudad paquistaní de Peshawar. Especialmente los más jóvenes fueron descubriendo el cricket, al que veían prácticar en las calles por los lugareños. Así se fueron familiarizando con el juego, situación que derivó en la creación de la Federación Afgana en uno de los tantos campos de refugiados en 1995. Recién 5 años más tarde lograron la aprobación de los talibanes, a quienes tuvieron que convencer para que les permitieran jugar sin el Shalwar Kamiz, la ropa tradicional de Afganistán.
Durante los últimos días de enero, el combinado asiático visitió Argentina para disputar la Tercera División de la Liga Mundial, torneo del cual se consagró campeón invicto. Esto lo depositó en el Premundial que se celebrará en Sudáfrica a partir de abril y que otorgara 3 plazas para el próximo Mundial. Fue el tercer título consecutivo para el incipiente cricket de Afganistán, que tuvo su reconocimiento por parte del Consejo Mundial de Cricket en 2001. Anteriormente había ganado la División 5 en Jersey, una isla de Inglaterra que juega de forma independiente, y la División 4 en Tanzania (Australia). Esto le permitió convertirse en una de las grandes atracciones de esta actividad extremadamente popular en lugares con una fuerte raíz británica.
Tras las 26 horas de vuelo entre Buenos Aires y Kabul, los jugadores fueron recibidos en su país como héroes. En una imagen extraña, las calles capitalinas se vieron teñidas de fiesta, alejadas de las explosiones o de los ruidos de las ametralladoras. En medio de tanta felicidad, no todas son rosas para los criqueteros. El hecho de ser figuras públicas tan importantes los pone como blancos de posibles atentados terroristas.
Por no contar con terrenos apropiados y, por sobre todo, por cuestiones de seguridad, la parte más fuerte de la preparación para el Premundial la realizaron en Peshawar. En principio la ciudad elegida había sido Lahore, capital de Pakistán, pero el atentado terrorista perpetrado contra la selección de Sri Lanka mientras iba en camino a disputar un partido obligó a cambiar los planes. “Elegimos Peshawar porque como afganos muchos de nosotros tenemos una relación cultural y lingüística con esta ciudad. Nos sentimos seguros aquí y tenemos muchas facilidades mejores que en cualquier lugar de Afganistán”, expresó a la BBC el entrenador Qadeer Kham.
Independientemente de lo que indique Kham, Peshawar no es el paraíso. Es una de los sitios más peligrosos de Pakistán porque es el centro de la insurgencia talibán contra la armada paquistaní. Como si fuera poco, el año pasado el embajador afgano fue raptado aquí y todavía permanece cautivo.
Para ellos cada triunfo vale oro. No por el hecho del resultado deportivo en si, sino porque saben que cada vez que ganan le están dando una alegría a su castigada nación. “Es esto o morir. Si perdemos me tiro al Atlántico”, decía a The Times de Londres Taj Malik, seleccionador durante el torneo de Jersey, en una clara descripción de como viven cada actuación. “Si ganamos creo que se entenderá que la gente de Afganistán no es sólo famosa por la guerra, sino que también por el deporte”, agregaba Malik.
En su corta historia en el plano internacional, Afganistán ya ha conseguido hacer mucho ruido. En 2006 perdió la final de la Copa de Medio Oriente con Bahrein. Ese mismo año venció en Munbai (India) al tradicional equipo londinense del Marlybone Cricket Club (MCC), la institución de cricket más vieja del mundo, y logrando humillar a Mike Gatting, ex capitán de la poderosa selección inglesa. Realizaron una exitosa gira por Inglaterra y dejaron una imagen positiva en su paso por Lord’s, la Catedral del cricket.
También han cosechado diversas conquistas a nivel juvenil, lo que augura un futuro promisorio a los jugadores surgidos de la Academia Nacional de Cricket, situada en el estadio Gazi, elegido por la dictadura talibán para realizar sus ejecuciones. A nivel local cuentan con 320 equipos, pero todavía no pueden organizar una competencia nacional.
A fuerza de bateos y lanzamientos, la selección de Afganistán, protagonista de un documental en el cual se refleja su paso por Jersey, esta logrando darle alegrías a un pueblo acostumbrado a padecer un infierno permanente.
Editado: Finalmente Afganistán terminó en la cuarta colocación en el Premundial y no pudo clasificar al Mundial de Sudáfrica 2011.
Foto 1: “Proud to be an Afgan” (orgulloso de ser afgano”), dice la remera (Clarín)
Foto 2: La selección de cricket de Afganistán festeja el título conseguido en Buenos Aires.
Videos
Llegada de la selección de Afganistán después del título en Buenos Aires (rtve.es)
Afghan cricket team (Highlights in Argentina) (Youtube)
Afghanistan vs Argentina cricket match Highlights: World Cricket League Division 3 (Youtube)
Fuentes/Links relacionados
Afganistan players eye heroes’ welcome (Cricket Info)
Cabinet ‘ignores’ Afgan cricket (BBC)
Afganistan cricketers brave Pakistan (BBC)
2009 ICC World Cricket League Division Three (Wikipedia)
Cricket in a time of war (BBC)
Afganistan on historic tour (BBC)
Afghans receive cricket boost (BBC)
Afghans make England tour debut (BBC)
Kabul to Lord’s (BBC)
Afganistan reach world qualifier (BBC)
Afganistan cricket team: a team called hope (The Times)
Afganistán: Jugar con fuego (Periodismo de fútbol Internacional)
Afganistan cricket team aims for world cup glory (The Times)
El deporte, un salvavidas (Clarín)
A time line of Afganistan Cricket
Outside the Ashes (Documental)
Grupo en Facebook
Los pecados del cura
A lo largo de la historia antigua del ajedrez hubo infinidad de disputas para ver quien era el que ostentaba el reconocimiento de campeón del mundo, situación que recién se zanjó en 1886 cuando se reconoció oficialmente como monarca a Wilhelm Steinitz tras ganarle al polaco nacionalizado británico Johannes Zukertort, en el duelo entre quienes eran considerados los dos mejores ajedrecistas de la época. Previamente existieron los llamados campeones oficiosos. Ruy López de Segura es considerado el primero en esa lista, logrando este reconocimiento entre 1570 y 1575.
Este fray español nacido en Badajoz en 1530 se destacó, entre otras cosas, por ser uno de los primeros estudiosos que tuvo el juego-ciencia. Esto lo plasmó en el llamado Libro de la invención liberal y arte del juego del axedrez (sic). El mismo se convirtió rápidamente en un éxito dentro de los círculos ajedrecísticos de Europa y fue traducido a varios idiomas. Hasta ese momento los escasos conocimientos se basaban en algunas aperturas que los experimentados ajedrecistas les pasaban a sus mecenas o protectores, quienes a cambio les entregaban valiosas recompensas en dinero o especias.
En esta publicación, editada en 1561, se establecieron varias jugadas que sirvieron de base para el ajedrez moderno. Pero también se brindaban algunos consejos que poco tenían que ver con la religiosidad que predicaba López de Segura ante sus fieles. Algunas recomendaciones que se daban eran las siguientes:
- “Sea que cuando se ponga a jugar, si fuera de día claro y al sol, procure que el enemigo tenga el sol de cara, porque lo ciegue: y si fuera oscuro, y se jugase con farol, hacer que lo tenga en la mano derecha para que le turbe la vista y la mano derecha que trae para el tablero le haga sombra, de modo que no vea bien donde juega las piezas”.
- “Tratad de jugar enseguida que vuestro rival haya comido y bebido en abundancia y aprovechar de su estado de somnolencia para vencerlo”.
- “Procura traer a tu enemigo lo más fatigado posible y afligido que sea posible, porque trayéndolo así apretado, le cansará la fuerza de la imaginación y le hará cometer errores”.
El clérigo, que falleció alrededor de 1580, no sólo aportó lecciones alejadas del fair play, del cual había una nula conciencia al respecto en esa época, y que según los especialistas hoy forman parte del folclore del juego de los 64 escaques, sino que dejó un legado más importante: la Apertura española, también conocida como Ruy López en homenaje a su creador. Actualmente sigue siendo un arma muy utilizada a la hora de iniciar una partida por varios de los ajedrecistas más importantes.
Para lograr su reconocimiento como campeón oficioso tuvo, en algún punto, cierta ayuda divina. El Papa Gregorio XIII lo invitó a un disputar un triangular en Roma ante los dos mejores jugadores italianos de ese momento: Leonardo Il Putino da Curtí y Pablo El Siracusano Boi. Siguiendo sus trucos o no, lo cierto es que el español se impuso en la competencia, lo que le valió un alto reconocimiento en su país y le abrió las puertas para llegar a las más altas esferas de la monarquía de España liderada por Felipe II, del que se hizo intimo amigo.
Una de las historias más frecuentes que se cuentan entre el Rey y el ajedrecista ocurrió en medio de una partida entre ambos una tarde en el palacio El Escorial. En un momento se acercó un subidito a entregarle un mensaje urgente a Su Majestad porque un condenado a muerte, haciendo uso de su condición de noble, exigía la presencia de un obispo para que le diera la bendición antes de su muerte.
“¿Y cuál es el problema?”, preguntó, seguramente, algo molesto el Rey. “Su Majestad, es que anoche falleció el obispo de Zamora y hoy partió el de Palencia. No tenemos ningún obispo en la corte”, contestó el mensajero. Sin dudarlo Felipe II, cuyo reinado se caracterizó por las dificultades económicas y los problemas fiscales, miró a su amigo López de Segura, le puso la mano en la cabeza y le dijo: “a partir de ese momento te nombro obispo de Zamora y te ordeno que socorras al reo”.
El flamante ministro católico se dirigió raudamente hacía las catacumbas en las cuales encontraban las celdas para cumplir con su misión. Con mucho pesar descubrió que el detenido era un viejo amigo: el Duque de Medina Sidonia, en prisión por haber sido acusado de conspiración. En medio de la charla entre ambos surgió la posibilidad de ponerse a jugar al ajedrez mientras esperaban la hora para que se cumpliera con la condena.
En el tablero se dio una encarnizada lucha entre los dos contendientes. Los rumores sobre lo que estaba sucediendo en la celda se extendieron por palacio, lo que trajo muchos curiosos que querían confirmar con sus ojos que era verdad la dura disputa que se estaba desarrollando. Todo trascurrió con normalidad, hasta que las campanas indicaron que eran las 3 de la tarde, la hora señalada para darle muerte el duque de Medina Sidonia. Cuando el verdugo se presentó, el condenado le expresó con enojo: “de ninguna manera interrumpirán esta partida; nadie entrará a esta celda hasta que uno de los dos consiga dar jaque mate”.
Los movimientos de las piezas en el tablero continuaron hasta la noche. Nadie daba el brazo a torcer, hasta que finalmente el desdichado, casi en un último gesto de vida, había puesto en aprietos a su rival, quien al ver que sus piezas no tenían escapatoria, reconoció la derrota.
Mientras esto sucedía, el rey Felipe II se disponía a firmar un decreto sobre crimines y castigos. Según cuenta la historia, encontró de casualidad en un listado adulterado el nombre del Duque de Medina Sidonia e inmediatamente se dirigió a ver que había sucedido con el noble. Para su sorpresa, lo encontró vivo porque el nuevo obispo de Zamora se había encargado de desobedecer la orden real, logrando estirarle la vida a un inocente. Finalmente el duque quedó en libertad y gracias a un tablero de 64 cuadrados y a 32 piezas salvó su pellejo.
López de Segura no sólo predicaba la palabra del Señor, sino que mientras la Biblia estaba cerrada se encargaba de aconsejar diabluras a los ajedrecistas. Pero esto no le impidió ser uno de los encargados de lograr que haya un estudio serio y fundamentado de las jugadas, algo indispensable para cualquier jugador en estos tiempos.
Imagen: Tapa del Libro de la invención liberal y arte del juego del axedrez (Festival Internacional de Ajedrez Ruy López)
Fuentes/Links relacionados
Jugadas de la memoria (breves historias del ajedrez mundial) de Carlos Ilardo
Festival Internacional de Ajedrez Ruy López
Biblioteca Virtual Cervantes
Dokic reconstruye su historia
Jelena Dokic había perdido en los cuartos de final del Abierto de Australia. Se iba del estadio con la lógica tristeza por la derrota ante la rusa Dinara Safina, pero en su interior era una de las personas más felices del mundo. Después de años de padecimientos a causa de las infinitas dificultades que le trajo su padre Damir, logró espantarle a los fantasmas y pudo volver a los primeros planos de tenis femenino. Hoy definitivamente ya se ha alejado de su familia y tras años tumultos y de sufrimientos la serbia nacionalizada australiana esta dispuesta a dejar todo esto atrás.
A fines de la década del 90 el circuito de la Women’s Tennis Association (WTA) vivía una etapa de recambio. Con Gabriela Sabatini, Steffi Graff, Martina Navratilova o Mónica Seles retiradas o a punto de hacerlo, comenzaron a aparecer nuevas figuras como Martina Hingis y varias otras que en algunos casos sembrarían el germen actual del tenis femenino en el cual lo estético prima por sobre el juego. El caso más famoso es el de Anna Kurnikova, que saltó de los courts a las pasarelas sin escalas.
En el medio de estos dos grupos podría ubicarse a Dokic. Llamaba la atención por su belleza pero también por lo que hacía adentro de la cancha. Su presentación en sociedad fue a lo grande. Como número 129 del ránking, en 1999 llegó desde la clasificación al cuadro principal de Wimbledon. En primera ronda le tocó nada menos que Hinguis, en ese momento la mejor jugadora del mundo. Dokic, con 16 años, venció a la suiza y se encaminó hasta los cuartos de final, etapa en la que cayó con Alexandra Stevenson. A partir de ese momento se convirtió en una de las grandes promesas del ex deporte blanco.
Muy a pesar de Dokic, que nació en Croacia, vivió en Serbia, pero se nacionalizó australiana luego de vivir 11 años allí para escapar de la guerra, su ascendente carrera se veía manchada por las actitudes de su padre y entrenador. En el torneo de Birmingham (Inglaterra) fue expulsado por decir que los socios del club en el cual se desarrollaba la competencia eran unos “nazis que habían apoyado el bombardeo a Yugoslavia”. Así Damir, un ex boxeador y camionero alcohólico, daría inició a una serie de eventos desafortunados que le valieron el mote de Bad Dad (Papá Loco).
Entre los sucesos más mediáticos, se destacan la pelea en el Abierto de Australia con productores de la televisión o cuando en Wimbledon lanzó un celular de un periodista contra una pared durante un rapto de furia en medio de una discusión. La gota que rebalsó el vaso fue en Nueva York, cuando en el US Open se peleó con un vendedor en la zona reservada para los jugadores y entrenadores por el precio del salmón. Fue retirado a la fuerza por la seguridad mientras gritaba “mira América, mira lo que pasa en tu país”. No sólo fue expulsado del certamen norteamericano, sino también que la WTA le aplicó una sanción de 6 meses que le prohibía ingresar a cualquier competencia que estuviera bajo su organización.
A todo esto Jelena traba de huir a los escándalos y se dedicaba a jugar. Así fue como llegó a ganar 5 torneos en el tour llegando a ser número 4 en singles y 10 en dobles. Pero la situación se hacía cada vez más insostenible. Por presión de su avasallante padre, renunció a la ciudadanía australiana y volvió a representar a Serbia, en una decisión de la cual más tarde ser arrepentiría. A partir de ahí acosada por el carácter de Damir y sus malos tratos, iniciaría un estrepitoso descenso en la clasificación internacional que prácticamente la llevaron a desaparecer de todos los listados. El calvario para Dokic había comenzado.
Cada vez que la nacida en Osijek era mencionada en los medios casi nunca era por cuestiones deportivas, sino por algún polémico dicho de su progenitor. Una de esas declaraciones explosivas ocurrió en 2006, cuando Damir denunció el secuestro de su hija como parte de “un ajuste de cuentas por mi participación en la Guerra de Yugoslavia”. Finalmente Jelena apareció sana y salva, confirmando que toda había formado parte de las siempre desubicadas palabras de Damir.
Las lesiones, más la profunda depresión con la que vivía y la mala influencia que la rodeaba, hicieron que le carrera de Dokic se destrozara en pedazos. Apoyada por los hermanos croatas Biknic, de los cuales uno es su novio y el otro su entrenador, dio inició su Operativo Retorno. De manera traumática se separó de su familia, se mudó a Australia, en donde volvió a adquirir la nacionalización y se concentró en el tenis.
Por supuesto que Damir no se quedó callado: “El Vaticano, los australianos y los croatas le lavaron el cerebro a mi hija”, expresó, además fue mucho más allá y dijo que deseaba “lanzar una bomba nuclear en Sydney y matar a un australiano, aunque no ganaría nada con ello”. Irónicamente también afirmó que pensaba raptar a Jelena para que vuelva a Serbia y que contaba con la ayuda de dos personas. Unas de ellas era Vojislav Seselj, que en ese momento se encontraba en juicio ante la Corte Internacional de La Haya por crímenes de guerra durante la década pasada en Yugoslavia.
Sin ránking y con apariciones esporádicas en distintos torneos, tuvo que empezar a escalar posiciones. Se hizo habitué de los ITF Women’s Circuit, el circuito alternativo al de la WTA, y para fines de 2008 se encontraba en el puesto 178. “Buscaba dar pequeños pasos. La gira satélite fue el primer objetivo. Lo hice bien todo el año pasado. No jugué todo el año pero lo hice bien”, expresó la tenista que hoy tiene 25 años. En diciembre pasado ganó uno de los torneos que otorgó invitaciones para estar en el reciente Abierto de Australia.
Volvió a poner su nombre en la WTA en la edición 2009 de Brisbaine, campeonato que sirve de preparación para el primer Grand Slam que se celebra en Melbourne. Allí cayó en primera instancia ante la francesa Amelie Mauresmo luego de dos tie breaks. Más allá de la caída, se veía que Dokic estaba por el camino correcto. Su explosión llegaría semanas más tarde.
En su debut en el Abierto de Australia le ganó a la austriaca Tamira Paszek. “No creó que la gente sepa lo que significa esto para mí. La gente piensa: ‘Es sólo la primera ronda de un Grand Slam’, pero para mi es suficiente”, explicaba tras el triunfo por 6-2, 3-6 y 6-4. En cada presentación el estadio en donde ella jugaba reventaba por la expectativa que generaba. El público la amaba y ella le respondía con tenis en partidos por momentos dramáticos, algo que no es muy común últimamente en el tenis de mujeres. Consecutivamente fueron pasando jugadoras preclasificadas y sus presentaciones generaban cada vez más atención. Rivales con mucha mejor actualidad que Dokic como las rusas Anna Chakvetadze y Alina Kleybanova se rindieron a sus pies.
Después de tanto sufrimiento Dokic, que solía retirarse de la cancha con un estadio que la aplaudía de pie y con los ojos llorosos, vivía su propio y merecido cuento de hadas. Pero como en suele ocurrir en este tipo de relatos, siempre hay una bruja que lo arruina todo y esta no fue la excepción. El papel de mala le tocó a Safina, quien se encargó de eliminar a la protagonista de la historia en otro encuentro cargado de mucha tensión en el ambiente. A todo esto, mientras Jelena era pura felicidad, en Serbia Damir, con un dejo de envidia, declaraba que no tenía intenciones de ver los partidos de su hija por televisión y muchos menos de asistir al estadio.
Sin su padre al lado, con el que hace años que no habla, según declaró, y alejada de todos los males que la aquejaron durante tanto tiempo, la vida a Dokic le esta dando una revancha. Ya ha logrado retornar al Top 100 (más precisamente al puesto 91) y también fue convocada para integrar el equipo australiano de Fed Cup, algo que no ocurría desde 2000, que ganó invicto el Grupo Asia/Oceanía, lo que le permite pelear por el ascenso al Grupo Mundial 2 en abril.
Dokic quiere dejar su pasado atrás lo más rápido posible y disfrutar el presente . A fuerza de drives, reveses y saques ganadores lo va logrando.
Foto 1: Damir Dokic como siempre envuelto en un incidente con la policía (Sports Illustreited)
Foto 2: Jelena Dokic festejando su triunfo ante Alisa Kleybanova en la tercera ronda del Abierto de Australia (AFP)
Fuentes/Links relacionados
Damir Dokic trown out (Sports Illustreited)
Lo pasado, pisado (espndeportes.com)
Damir Dokic denuncía el secuestro de su hija (Diario El Mundo)
“Quiero lanzar una bomba en Sydney” (Diario El Mundo)
Amores, rencor y otros traumas de Jelena Dokic (Diario El Mundo)
Dokic overcomes trials of the past to win again (Sports Illustreited)
Dokic’s Australian Open Comeback: A Look Back (wta.com)
Perfil de Jelena Dokic en la WTA
Entrada de Jelena Dokic en Wikipedia
Grupo de Jelena Dokic en Facebook
Heridas que no cierran
Esta claro que una guerra deja consecuencias de todo tipo, en especial entre la gente común, que siempre es la más afectada en un conflicto bélico. Los tratados entre los estados nacionales nunca son suficientes porque los resentimientos se mantienen a lo largo del tiempo y suelen ser demasiados complicados de eliminar. En este aspecto, uno de los lugares más álgidos es la zona de los Balcanes, en donde todavía está a flor de piel lo ocurrido especialmente durante la década del 90 con la guerra que llevó al desmembramiento de Yugoslavia. Como ocurre a menudo, estás situaciones se ven reflejadas en el deporte. Casi en paralelo en una misma semana se vivieron dos situaciones relacionadas, separadas una de la otra por miles de kilómetros.
Melbourne, al igual que la mayoría de las ciudades australianas, se construyó al ritmo de los inmigrantes o refugiados que escapaban de sus países tras la Segunda Guerra Mundial. Así fue como llegaron, principalmente, italianos, griegos y yugoslavos, que eligieron instalarse en la segunda ciudad más poblada de Australia detrás de la capital Sydney. Los rencores entre las etnias de los Balcanes que arrastraban de su lugar de origen se mantuvieron y en algunos casos pasaron de generación en generación.
Estos resquemores salieron a la luz una vez más durante el último Abierto de Australia con los disturbios entre hinchas serbios y bosnios, rompiendo el habitual clima festivo que rodea al primer Grand Slam del año.
Por la tercera ronda del cuadro masculino el serbio Novak Djokovic, número 3 del mundo y campeón aquí en 2008, se enfrentó a Amer Delic, estadounidense de origen bosnio. Entre los tenistas el enfrentamiento no pasó más allá de la rivalidad deportiva, pero en las tribunas las parcialidades se intercambiaron cantos y gritos en reiteradas ocasiones, especialmente durante los cambios de lado. La situación llegó a mayores más tarde en la entrada del Melbourne Park, predio en el cual se desarrolla el torneo.
Luego del encuentro que ganó Djokovic, ambos bandos se encontraron en el sector conocido como Garden Squeare. Al principio sólo fueron improperios, pero rápidamente pasaron a la acción lanzándose sillas y cuanto objeto tuvieran a mano, armando un descalabro en una de las zonas de descanso. El odio existente por las consecuencias de la guerra, más las excesivas cantidades de alcohol, conformaron un combo explosivo para que estallaran los incidentes.
La policía de Melbourne arrestó alrededor de 20 personas e informó que una mujer que no tenía relación con la reyerta fue internada sin sufrir heridas severas. Esta no es la primera vez que suceden hechos de estas características en el Abierto de Australia. Hubo enfrentamientos menores cuando Delic venció al estadounidense Taylor Dent en la primera ronda y 2 años atrás hinchas bosnios y serbios también estuvieron involucrados en una situación similar.
Los tenistas salieron a bajar los ánimos, aunque Djokovic, considerado un héroe nacional en su país, prefirió no hablar mucho del tema: “Si empiezo a perder mis energías en esas cosas, voy a perder mi foco de lo que esa bien”, expresó. El año pasado había salido a hablar casi en cadena nacional sobre la situación de Kosovo poniéndose en contra de la separación de este territorio.
Mientras tanto en Croacia se daba otro suceso que unía al deporte con el conflicto de los Balcanes. Hasta el domingo se disputó en 7 ciudades croatas el Mundial masculino de handball. Uno de los 24 participantes fue Serbia, con la particularidad de que por primera vez hinchas de aquel país pudieron viajar a suelo croata para alentar a un representativo de su nación.
La fase clasificatoía la jugó en Porec, una tranquila ciudad al oeste de Croacia y que no sufrió demasiado la guerra en los 90. Por eso la delegación tuvo una estadía tranquila mientras duró su actuación en dentro del Grupo D, en donde terminó segundo detrás de Dinamarca, el campeón europeo. Esto le valió el pasaje a la siguiente instancia, que se disputó en Zadar. Aquí fue donde empezaron los dolores de cabeza.
Esta ciudad de la provincia de Dalmacia se vio muy afectada por lo ocurrido durante la década pasada. Los bombardeos serbios fueron una constante, por lo cual las heridas todavía no cerraron del todo y existe un espíritu antiserbio muy importante, representado por grupos de extrema derecha. Uno de ellos, denominado Tornado, comunicó que los hinchas serbios “no serán bienvenidos a Zadar”. Desde ya esto preocupó de sobremanera a la organización y a las fuerzas de seguridad.
“Fue una sensación terrible. Estás en un Mundial y la policía debe vigilarte todo el día, explicando que podés ser agredido. No pudimos dar un paso sin la policía”, contó el arquero Dimitrije Pejanovic y quien definió la estadía como “un campo de concentración”. Los inconvenientes para la delegación serbia comenzaron ni bien llegaron por una amenaza de bomba al hotel en donde se hospedaban. Finalmente fue sólo una falsa alarma. Mientras tanto varios ciudadanos se quejaban por tener que ver la bandera Serbia en la plaza principal de Zadar.
Por ser una de las sedes del Mundial, el municipio decidió colocar los estandartes de las seis selecciones que iban a tomar parte del Grupo 2. A raíz de los innumerables pedidos y gestos de rechazo por la presencia del símbolo serbio, se optó por sacar todo. Esto causo molestia en el equipo de Serbia, por lo que decidieron no asistir a una recepción organizada por la intendencia en forma de protesta. “Me gustaría alabar a la organización del campeonato, pero lo sentimos por la decisión de haber retirado las banderas de la Plaza del Pueblo. Por esto no participamos del evento”, explicó a la prensa Velimir Marjanovic, presidente de la federación serbia de handball.
En sus presentaciones en Zadar, en donde registró 1 empate y 2 caídas, Serbia jugó con un clima hostil y cada vez que el público pudo les hizo sentir el rigor de que verdaderamente eran visitantes con cánticos en contra o abucheos. No hubo hechos de violencia importantes, como se pensó que podía llegar a pasar. El único informado fue el de un seguidor macedonio que fue agredido con un bate de beisbol, que sólo le causó heridas menores. Al parecer los agresores lo habrían confundido con un serbio.
Las bombas y los fatídicos disparos de las metralletas por suerte se acallaron hace ya bastante tiempo, pero las secuelas que dejó un enfrentamiento armado tan atroz como el que ocurrió en los Balcanes, siguen muy latentes.
Foto 1: La policía intentando separar la pelea entre serbios y bosnios que ocurrió en el Abierto de Australia. (Down the Line!)
Foto 2: La selección serbia de handball la pasó mal en los días que estuvo en Zadar durante el Mundial Croacia 2009. (daylife.com)
Fuentes/Links relacionados
The low down: Violent eruption between Serb+Bosnian fans mar Aussie Open again (Down the Line!)
Australian Open explodes into ethnic violence (Herald Sun)
Serbia vs. Bosnia, o un simple partido de tenis (Tic Espor)
La llegada de la selección serbia preocupa a los organizadores (Marca)
La selección serbia se sintió en Croacia como en un “campo de concentración” (Marca)
Falsa amenaza de bomba contra el hotel del equipo serbio (Marca)
Serbs refuese Zadar Mayor’s reception (javno.com)
Bomb alert in handball player’s hotel (javno.com)
Mayor orders removal of flags from handball event (USA Today)
Zadar “Welcomes” Serbian National Team (Team Handball News)
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